Cuba

JoAnne Chesimard: Una espina en la normalización de relaciones con Cuba

Joanne Chesimard, integrante de las Panteras Negras y del Ejército de Liberación Negra, en una foto del 25 de abril de 1977, al salir de un juzgado en el condado Middlesex de Nueva Jersey. Conocida como Assata Shakur, la mujer fue sentenciada a cadena perpetua por la muerte de un agente de caminos de Nueva Jersey. Escapó y se refugió en Cuba en la década de 1980. Avejentados fugitivos de la época de la Guerra Fría podrían convertirse en una potencial fuente de tensión entre Estados Unidos y Cuba luego de que anunciaran la reanudación de relaciones, el 17 de diciembre de 2014.
Joanne Chesimard, integrante de las Panteras Negras y del Ejército de Liberación Negra, en una foto del 25 de abril de 1977, al salir de un juzgado en el condado Middlesex de Nueva Jersey. Conocida como Assata Shakur, la mujer fue sentenciada a cadena perpetua por la muerte de un agente de caminos de Nueva Jersey. Escapó y se refugió en Cuba en la década de 1980. Avejentados fugitivos de la época de la Guerra Fría podrían convertirse en una potencial fuente de tensión entre Estados Unidos y Cuba luego de que anunciaran la reanudación de relaciones, el 17 de diciembre de 2014. AP

El anuncio la semana pasada del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana no ha hecho más que renovar el llamado para que Cuba entregue a uno de los fugitivos más buscados de Estados Unidos; una mujer calificada por las autoridades como asesina de un policía y terrorista; que se ha convertido en una suerte de heroína ante los ojos de defensores que creen que es inocente.

Hasta el hecho de haberse cambiado el nombre revela la profundidad del cisma. Las autoridades la llaman JoAnne Chesimard, en tanto sus partidarios le dicen el nombre que ella escogió: Assata Shakur. Si el nombre suena familiar, es porque es la tía y madrina del rapero Tupac Shakur, asesinado hace algunos años.

Hace 30 años, Shakur huyó a Cuba, donde Fidel Castro le dio asilo político. Allí ha permanecido. Una y otra vez las autoridades norteamericanas han buscado su extradición, y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) la tiene en su lista de los Diez Terroristas Más Buscados. Cualquier información que lleve directamente a su captura conlleva una recompensa de $2 millones.

Sin embargo, la interrogante es: ¿qué se ha hecho de Shakur?

Para las autoridades, Shakur es la asesina hallada culpable del asesinato estilo ejecución del agente de la Patrulla de Caminos de New Jersey Werner Foerster en 1973. Es la líder del Ejército de Liberación Negro (BLA) cuyos compañeros ayudaron a escapar de la prisión donde cumplía una sentencia de cadena perpetua, una terrorista implicada en una serie de delitos y parte importante de una organización que le dio guerra a la policía.

En cambio para sus partidarios y defensores, Shakur ha sido encausada por el mismo sistema de justicia corrupto y racista que según ellos ha procesado a Michael Brown y Eric Garner. Durante las protestas callejeras en Ferguson, Missouri, su nombre se convirtió en el grito de un símbolo revolucionario, una afroamericana radical que a menudo es descrita como “la máxima fugitiva de la injusticia”.

Shakur era miembro del Partido Pantera Negra antes de incorporarse al Ejército de Liberación Negro, un grupo de militantes nacionalistas. En 1973, Shakur, y dos miembros del BLA fueron detenidos por dos patrulleros estatales en el New Jersey Turnpike por una luz trasera defectuosa. Según el FBI, Shakur y uno de sus acompañantes abrieron fuego y se desató una batalla a tiros. Foerster y uno de los miembros del BLA murieron. El otro patrullero y Shakur resultaron heridos.

Todavía hay mucha polémica sobre quién disparó primero y qué dice o no dice la evidencia. Shakur ha dicho una y otra vez que el agente fue el agresor, que fue baleada cuando tenía las manos en alto y estaba herida de tal manera que no pudo haber hecho el disparo estilo ejecución que acabó con la vida del patrullero. Sin embargo, la realidad es que un representante de la ley fue asesinado en el cumplimiento de su deber, y bajo las leyes de New Jersey, Shakur es cómplice, y debió ser acusada de asesinato.

Inmediatamente después del anuncio del presidente Obama, la Policía Estatal de New Jersey dio a conocer una declaración donde dice que el paso para normalizar las relaciones con Cuba presenta la oportunidad de traer a Shakur de regreso a EEUU para que cumpla su sentencia en la muerte de Foerster.

“Seguimos respaldando la recompensa y esperamos que los $2 millones nos aporten información fresca sobre esta fugitiva”. John Hoffman, fiscal estatal de New Jersey, dijo que su oficina trabajará estrechamente con las autoridades federales para hallar un camino que “traiga de vuelta a Shakur al lugar donde pertenece: una cárcel de New Jersey”.

En una carta que envió el viernes a la Casa Blanca y se hizo pública el domingo, el gobernador de New Jersey Chris Christie pidió el regreso de Chesimard. Christie dijo que la decisión de Cuba de darle asilo “es una afrenta a todos los residentes de nuestro estado, de nuestro país, y en particular, a los hombres y mujeres de la Policía Estatal de New Jersey, que no han descansado para traer de vuelta a la justicia a esta asesina”.

No se sabe exactamente cuántos fugitivos norteamericanos viven en Cuba, pero Teishan Latner, miembro del Centro para Estados Unidos y la Guerra Fría de la Universidad de New York, estima que el numero podría estar cerca de los 70. Latner ha realizado profundas investigaciones y ha escrito artículos sobre el papel que Shakur ha tenido en las relaciones entre EEUU y Cuba.

Más que cualquier otro exilado politico en Cuba, Latner dijo que Shakur “se ha convertido en símbolo del santuario que se le da en la isla a los americanos prófugos”. Shakur personifica “tanto la campaña del FBI para sacar de la isla a fugitivos como el compromiso del gobierno de Castro de ofrecerles santuario incluso bajo una fuerte presión diplomática”.

El caso de Shakur no se discutió durante las negociaciones con Cuba, dice Latner. “Me resultaría increíble de creer. Es posible que no se haya discutido, y si no se discutió, entonces me dice algo sobre la prioridad que realmente tiene su caso”.

En el 2013, el FBI calificó a Shakur como uno de los 10 terroristas más buscados, una designación que desató protestas. Shakur es la única mujer de la lista. Estados Unidos ha dicho en innumerables ocasiones que su regreso, al igual que el de los otros fugitivos, es una pieza clave para normalizar las relaciones con Cuba.

¿Será extraditada Shakur? No parece ser muy probable, dice Douglas McNabb, abogado criminalista internacional que se especializa en leyes de extradición. EEUU y Cuba tienen un tratado de extradición que se remonta a 1905, y el asesinato es una de las claúsulas que contempla la extradición. Sin embargo, dice McNabb, al igual que diversos tratados entre muchos países, hay una claúsula que hace una excepción para delitos políticos. Por ese motivo Cuba no solo podría no devolver a quienes les ha dado asilo politico, sino que no lo haría.

“De modo que Cuba puede decir, ‘Nos gustaría poder hacerlo, pero no podemos’. Así que desde el punto de vista legal esa es la ley. Desde un punto de vista político, los estados pueden hacer lo que quieran y si Cuba quiere devolver a Shakur, puede hacerlo, pero no creo que vaya a ocurrir”.

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