Cuba

Analista: Intereses corruptos bloquean alivio para migrantes cubanos

Inmigrantes cubanos exigen entrada en Nicaragua en una protesta realizada en la zona fronteriza de Costa Rica el pasado noviembre.
Inmigrantes cubanos exigen entrada en Nicaragua en una protesta realizada en la zona fronteriza de Costa Rica el pasado noviembre. AP

La falta de una solución a los miles de emigrantes cubanos varados en Costa Rica ha llevado a San José a separarse políticamente del Sistema de Integración Centroamericana (SICA). Esta decisión vendría a ratificar el desapego que ha mostrado tradicionalmente el Gobierno costarricense por una región en la cual no encuentra aliados para sus intereses.

Consultado por DIARIO DE CUBA, el exministro de Gobernación y Policía y experto en Relaciones Internacionales Álvaro Ramos, consideró que "Costa Rica nunca ha tenido su visión de conjunto volcada hacia Centroamérica; no ha sido el norte en la ruta política, social… la ruta de ejemplo a seguir".

"Para nosotros es un poco alienígeno, en la materia política, tomar decisiones con Centroamérica: no nos gusta el peso que tienen los ejércitos; no nos gusta el régimen sandinista; no nos gusta la acumulación de poder en Nicaragua; no nos gusta los faltantes extremos sociales que hay en algunos países; no nos gusta el problema criminal masivo. La decisión (de separarse del SICA) al pueblo costarricense no le molesta en lo más mínimo", consideró.

De acuerdo con el especialista, el país ha pertenecido al SICA porque era "una opción para unificar criterios, para buscar soluciones de tipo común; sin embargo, ahora que se presenta una crisis humanitaria con miles de cubanos, los demás países miembros no ayudan a dar una respuesta".

Tomar distancia de Centroamérica no es algo nuevo para Costa Rica, pues nunca ha formado parte de la Corte Centroamericana de Justicia ni del Parlamento Centroamericano, instituciones icónicas de la región, por lo cual ha recibido críticas de los países miembros.

La decisión de separarse del SICA, no obstante, no merma los esfuerzos de San José por seguir negociando una salida pronta de los más de 6,000 cubanos varados en el país y ya se anunció, para este lunes, una reunión técnica donde se valorarán posibles soluciones.

Choque de intereses

Más allá de las razones políticas, logísticas o de seguridad que han dado países como México, Guatemala o Belice, para no permitir el ingreso de cubanos a su territorio, Ramos considera que en el trasfondo hay otro elemento que pocos se atreven a señalar: la corrupción.

"Junto con Estados Unidos y México, creo que somos de lo mejor del mundo para contrabandear personas, y en algunos sitios de Centroamérica es lo que quieren las autoridades porque es el negocio", dijo Ramos.

"Como ahora están acumulados (los cubanos) y es muy evidente que no se les puede cobrar porque debería haber una solución en conjunto, esto parece que no gustó a algunas autoridades. Pareciera que la molestia es que nadie va a ganar dinero con ellos porque se rompió el esquema de corrupción del coyotaje", añadió.

"El Gobierno [de Costa Rica] tendrá que innovar y permitir, por ejemplo, que las personas salgan tranquilas del país y ahí suban desgranados [hacia Estados Unidos], en la misma tradición que pasan los sudamericanos", consideró. "Lo que pasa es que va a ser muy notorio cuando se vaya perdiendo el número de la gran cantidad de personas y veamos que desaparecen 500 o 600, pero así va a ser".

"El flujo no se va a detener, eso no va a suceder; lo que van a hacer es más ricos a los coyotes y a las autoridades corruptas que los protegen", concluyó.

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