Cuba

Policía cubana arresta y vuelve a liberar a Tania Bruguera

La artista cubana Tania Bruguera en La Habana el miércoles 31 de diciembre. Bruguera afirma que la policía le retiró el pasaporte y le informó que debe permanecer en la isla por 60 días mientras se decide si se abre un juicio en su contra.
La artista cubana Tania Bruguera en La Habana el miércoles 31 de diciembre. Bruguera afirma que la policía le retiró el pasaporte y le informó que debe permanecer en la isla por 60 días mientras se decide si se abre un juicio en su contra. REUTERS

La artista cubana Tania Bruguera, que estaba bajo arresto tras convocar una tribuna de expresión libre en la Plaza de la Revolución el 30 de diciembre, fue liberada el miércoles en la tarde brevemente, pero tras convocar a una conferencia de prensa y a otra presentación en la avenida Malecón de La Habana, fue nuevamente detenida para ser liberada unas horas después según un despacho noticioso desde la capital de la isla.

Recién liberada por primera vez en la tarde, Bruguera había convocado a reunirse frente al Monumento a las víctimas del Maine, en el Malecón, aduciendo que las autoridades le habían mentido, al asegurarle que los demás activistas arrestados ya estaban libres.

“Ellos me mintieron”, dijo molesta Bruguera de acuerdo con el audio de una llamada telefónica publicado por el grupo #Yotambiénexijo.

“Que venga todo el mundo, no solo la prensa, aunque esté yo sola. Que me lleven de nuevo, eso no puede ser. No estoy haciendo nada malo y esto es una obra de arte”, dijo refiriéndose al performance El susurro de Tatlin, que proponía abrir un micrófono para que los participantes discutieran sin censura el futuro del país, originalmente en la Plaza de la Revolución.

Según un comunicado de #Yotambiénexijo, que organizó la convocatoria al evento, Bruguera se negó a firmar el acta policial que la acusa de promover el desorden público y exigió ser liberada solo cuando los demás detenidos fueran dejados en libertad.

En el breve tiempo en que estuvo libre por primera vez, Bruguera dijo que durante su detención se había negado a hablar y comer, y que había manifestado su desacuerdo con la declaración del Consejo Nacional de las Artes Plásticas, en la que se acusaba a la artista de no estar en condiciones de negociar acerca de su proyectada acción artística.

“Me presentaron una declaración que decía que la intención del performance era crear disturbios públicos, yo les dije que no estaba de acuerdo y que no estaba de acuerdo con la caracterización que habían hecho sobre mí en la nota del Consejo porque yo también negocié”, afirmó.

“Fue idea mía cambiar el lugar para que [el evento] se pudiera dar. Yo le propuse a Rubén [del Valle, presidente del Consejo] hacer el evento en las escaleras que dan al Museo de Bellas Artes y él dijo que no, porque quería reservarse el derecho de admisión, con lo que yo no estoy de acuerdo porque va en contra de los principios de mi obra”, dijo.

Una nota de la agencia de noticias EFE dio cuenta de que Bruguera fue liberada horas después por segunda vez y declaró a esa agencia que su caso ha demostrado que si Cuba quiere tener relaciones con Estados Unidos y abrirse al mundo “tiene que hacer muchos cambios”.

“Y esos cambios tienen que ser de abajo hacia arriba, no solo de manera vertical”, declaró Bruguera a Efe al regresar a su hogar en La Habana después de haber sido conducida de nuevo en la tarde a la estación de policía donde estuvo retenida.

Según relató, la volvieron a llevar allí en la tarde para explicarle que el resto de activistas detenidos ya habían sido liberados y que su caso entra ahora en un proceso de instrucción en el que se decidirá si se abre un juicio en su contra, por lo que tiene que permanecer en Cuba al menos durante los próximos 60 días.

La artista también denunció que la seguridad cubana se llevó su pasaporte de su domicilio, así como todos sus equipos informáticos, y exige que se los devuelvan.

Anteriormente, su hermana Deborah Bruguera había comunicado que la artista había sido arrestada el martes en la mañana y llevada a la sede de la Seguridad del Estado, pero según el diario 14ymedio, Bruguera fue vista en una unidad de investigación policial en la Avenida de Acosta, en el municipio de 10 de Octubre, en la capital.

Bruguera, que se define como una artista política, reside en Estados Unidos y recibió la prestigiosa beca Guggenheim, entre otras distinciones.

El martes por la noche fueron liberados también el activista Eliécer Avila y el periodista del diario 14ymedio Víctor Ariel González. Pero varios opositores continúan en paradero desconocido, tras ser detenidos cuando intentaban asistir al evento.

Ailer González, directora artística del proyecto cívico Estado de Sats, fue liberada en la noche del 30 de diciembre, tras recibir asistencia médica luego de que una rata entrara en el calabozo en el que estaba detenida y ello le provocara una arritmia. Pero Antonio Rodiles, el director del proyecto, y el resto de los colaboradores continúan desaparecidos.

González contó a el Nuevo Herald que ella y Rodiles fueron detenidos violentamente cuando se dirigían al performance y fueron llevados a una unidad policial en Aguilera y Lugareño, en el barrio de la Víbora, donde fueron interrogados por dos oficiales del Ministerio del Interior (MININT).

“Nos dijeron que no era un arresto sino que estábamos ‘retenidos’. Nunca hubo acta de detención pues ellos están acostumbrados a estas violaciones de la legalidad y los derechos humanos”, señaló.

Según el relato de la activista, los oficiales parecían interesados en la logística del evento y en la cantidad de personas convocadas. “Nos dijeron que éramos una minoría, que nunca nos iban a permitir manifestarnos públicamente y que la Plaza era sagrada”, agregó.

Los funcionarios del Ministerio de Cultura que intentaron disuadir a Bruguera de realizar el performance insistieron en mover la acción artística a un espacio institucional, cerrado.

“La Plaza de la Revolución es un símbolo muy fuerte. Y mientras el gobierno ha tolerado algunas críticas en el ciberespacio, el control del espacio público es fortísimo, esa idea de que ‘las calles son de Fidel’”, apuntó Ted Henken, profesor de Baruch College que sigue muy de cerca el tema cubano.

“Yo no tenía la menor esperanza de que fueran a permitir el performance y creo que Tania también lo sabía. Su performance ganó, perdiendo. Así que la noticia del año ahora, no es solo la normalización de relaciones sino también que el estado cubano sigue igual”, destacó.

Las detenciones han generado mensajes de repudio en las redes sociales, en círculos de artistas e intelectuales cubanos y en círculos políticos estadounidenses.

En declaraciones a Diario de Cuba, el pintor cubano Pedro Pablo Oliva calificó la detención de Bruguera de “lamentable” y el escritor Rafael Rojas dijo que era “crimen” en su cuenta de Twitter.

“Ni en la Plaza de Revolución ni en el Monumento al Maine ¿Hay un lugar público en Cuba que no sea feudo del Partido-Estado?”, preguntó Rojas en Twitter.

Por su parte, el Departamento de Estado emitió el martes un comunicado en el que expresa su condena al “acoso continuado del gobierno cubano y el uso repetido de las detenciones arbitrarias, en ocasiones violentas, para silenciar a críticos, intervenir reuniones pacíficas e intimidar a sus ciudadanos”.

Para Henken, la cobertura que han tenido estos sucesos es positiva, pues ahora se trata “de poner presión al gobierno cubano y que el gobierno tiene que abrirse al pueblo no a Estados Unidos. EEUU no tiene una solución para los problemas de los cubanos”.

González no se sorprendió ante la reacción de las autoridades de impedir el evento, pero sí de “la virulencia de las detenciones”. Para ella, el mensaje que dejan estos acontecimientos es muy claro: “las autoridades están parapetadas tras una actitud represiva. No hay deseo de suavizar ni de flexibilizar la situación de los derechos humanos en Cuba”.

Al finalizar la conversación con el Nuevo Herald, González fue nuevamente arrestada. “Me viene a buscar oficial a puerta de mi casa, dice debo acompañarla a estación policial, me pide pasaportes [de] Antonio y mío y me niego..SOS”, alcanzó a escribir en Twitter.

Luego de ser liberada, informó que había sido trasladada a una unidad policial, donde le cancelaron su pasaporte.

Puede seguir a Nora Gámez Torres en Twitter por @ngameztorres

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