Cuba

Aumento de robos con violencia alarma a clientes en puntos Wifi

La inseguridad no solo ha provocado que algunos pierdan sus dispositivos (teléfonos, laptop, tablet), con el costo económico que ello supone.
La inseguridad no solo ha provocado que algunos pierdan sus dispositivos (teléfonos, laptop, tablet), con el costo económico que ello supone. TNS

El aumento de hurtos y robos con violencia en los puntos de conexión Wifi de varias localidades habaneras genera gran preocupación.

La inseguridad no solo ha provocado que algunos pierdan sus teléfonos, laptop, tablet, de alto costo económico, sino que teman por su integridad física, la de sus familiares y amigos.

Reportes de usuarios y una fuente policial que pidió no ser identificada indican que estos delitos se han extendido en “barriadas que de por sí acumulan gruesos historiales de actos delictivos o vandálicos”.

“Pero ya desde el principio, muchos de estos puntos Wifi, por su ubicación, se convirtieron en un foco que atrajo al delito y al invento”, añadió Armando Ruiz, vecino de Marianao.

Aunque la Policía Nacional (PNR) y la prensa estatal reportaban que estos hechos son aislados, la fuente policial consultada advirtió que “el número de incidentes va en ascenso”.

Las últimas cifras reportadas por el monopolio de las comunicaciones, ETECSA, indican que el 2015 cerró, en telefonía móvil, con “4.640.000 líneas en servicios” y prevén que para el 2016 “haya un incremento de 500,000”.

La compañía ha dicho que continuará aumentando el número de puntos de acceso público a internet.

Para muchos ciudadanos, uno de los temores es el incremento del número de adolescentes que acuden a los puntos Wifi con sus dispositivos.

“La opción de poder contratar hasta tres líneas trajo consigo el crecimiento de adolescentes con celulares, pues muchas familias las contratamos para nuestros hijos bajo la suposición de tenerlos localizados y seguros”, dijo Esther Casanova, profesora y vecina en 10 de Octubre.

“El tiro nos salió por la culata, incluyéndome a mí. Ahora tenemos otra intranquilidad: el temor que les pase algo, no solo cuando van a conectarse, sino en cualquier otro lugar”.

Una fuente bajo anonimato y conoce el modo de actuar de quienes se dedican a asaltar a los usuarios de puntos Wifi, dijo que estos operan a plena luz del día y buscan “lugares menos ‘quemados’, como La Rampa [municipio Plaza] y el parque Coyula [municipio Playa]”.

“Se focaliza al ‘punto’ [generalmente un varón adolescente o joven], o a una parejita que esté separada del tumulto. Se le acercan dos o tres, navaja o punzón disimulado en mano, y se le amenaza para que ni abra la boca. En caso contrario, o si la Policía aparece de improviso, se le propina una golpiza al ‘punto’ haciendo el ‘paripé’ de que se trata de un ajuste por temas de jevitas o por cualquier otra bobería”.

La fuente agregó que algunas bandas cometen los ataques “con menos tacto y demasiada violencia, llegando al extremo de ‘pinchar’ [apuñalar] a la víctima”.

“En medio de esa distracción es que te sorprende el asalto. Es imposible verlo venir”, comentó Lídice Miyares, vecina de Guanabacoa.

“Ahora la Policía recomienda ir acompañada a conectarse en las noches. Me pregunto ¿Acaso también hay déficit de policías y no pueden patrullar esas zonas?”, criticó Miyares.

“Soy una mujer trabajadora y solo puedo ir de noche a conectarme a internet. La solución no puede ser andar en grupos a todas partes, pues pareceremos todos pandilleros. La solución la tienen que hallar ETECSA, la Policía y el Gobierno”, consideró.

ETECSA ha anunciado una “prueba piloto” en La Habana Vieja “para llevar internet a los hogares” en el futuro. La empresa dice que siempre ha “experimentado los nuevos servicios antes de lanzarlos”.

“Espero que esta ‘nueva modalidad’ de ETECSA avance y tengamos seguridad y también privacidad”, dijo Rubén Andrade, vecino del consejo Palatino, del municipio Cerro.

“Sí, porque todo el mundo se queja de la mala conectividad o de las tarifas todavía carísimas para el bolsillo del trabajador, pero nunca escucho a nadie quejarse de la falta de privacidad, tanto en las salas de navegación como en los puntos WiFi”, explicó.

“La disposición de los ordenadores en muchas salas públicas permite que tú husmees en lo que la persona que está a tu lado está viento, mientras que los funcionarios te husmean a ti”, agregó.

“De la WiFi, ni hablar. Allí estamos todos encimados unos sobre otros, escuchando la conversación o mirando con quién chatea el otro o qué páginas visita”, se quejó.

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