Cuba

Presidente Obama confirma viaje a Cuba en marzo

El presidente Barack Obama sellará su legado en política exterior con un viaje a Cuba este marzo, según anunció en su cuenta oficial de Twitter en la mañana del jueves.

“El próximo mes viajaré a Cuba para avanzar en los esfuerzos para mejorar las vidas del pueblo cubano”, escribió.

“Todavía tenemos diferencias con el gobierno cubano que yo trataré directamente. América defenderá los derechos humanos en todo el mundo”, agregó en otro tuit.

La Casa Blanca anunció oficialmente la visita de Obama y su esposa Michelle el 21y el 22 de marzo a Cuba en un comunicado esta mañana. De ahí seguirán hasta Argentina donde permanecerán el 23 y el 24, para discutir la agenda del recién electo Mauricio Macri y reconocer “su contribución a la defensa de los derechos humanos en la región”.

En Cuba, Obama se reunirá con el gobernante Raúl Castro pero también contactará a “la sociedad civil, los emprendedores y cubanos de distintas esferas”, indica el comunicado.

La Casa Blanca subraya que la visita del Presidente fortalecerá el progreso hacia la normalización de las relaciones con Cuba y servirá para expresar “nuestro apoyo a los derechos humanos”.

“Esta visita histórica –la primera en casi 90 años de un presidente de EEUU en funciones– es una demostración más del compromiso del Presidente de trazar un nuevo rumbo en las relaciones entre EEUU y Cuba y conectarse a ciudadanos estadounidenses y cubanos mediante el incremento de los viajes, el comercio y el acceso a la información”.

En una rueda de prensa posterior, el asesor de Seguridad Nacional y Comunicación Estratégica, Ben Rhodes, dijo que “no esperaría un encuentro” entre Obama y Fidel Castro. “Raúl Castro es el presidente de Cuba y Obama se verá con el presidente Castro”, enfatizó.

Rhodes aclaró que Obama se reuniría con “disidentes, miembros de la sociedad civil y aquellos que se oponen a la política de los Castro”.

Por su parte, la directora para Estados Unidos de la cancillería cubana, Josefina Vidal, le dio la bienvenida anticipada al Presidente.

“El mandatario estadounidense será bienvenido por el Gobierno de Cuba y su pueblo, con la hospitalidad que la caracteriza”, escribió en Twitter.

En una breve conferencia de prensa desde La Habana, Vidal dijo que el viaje, aunque corto, le dará la oportunidad al mandatario estadounidense de “tener una aproximación directa a la realidad cubana y lo que hemos estado haciendo”, en referencia a las transformaciones económicas emprendidas por el gobierno de Raúl Castro.

Vidal aseguró que su gobierno está dispuesto a conversar sobre derechos humanos, lo que demuestra su voluntad de avanzar en la relación pero reiteró que es un tema en el que persisten “diferencias”. También reiteró las dos demandas fundamentales de su gobierno para alcanzar la normalización: la eliminación del bloqueo y la devolución de la Base de Guantánamo.

En un artículo publicado en Medium esta mañana, Rhodes, escribió que si bien la Casa Blanca no buscaba “imponer el cambio en Cuba, creemos firmemente que Cuba se beneficiaría cuando los cubanos puedan ejercer sus derechos fudamentales”.

Obama quiere ser el primer presidente estadounidense en funciones en pisar suelo cubano desde que lo hiciera Calvin Coolidge en 1928 e impulsar definitivamente la nueva política de acercamiento hacia Cuba que trazó desde el 17 de diciembre del 2014.

“Queremos abrir más oportunidades para los negocios y los viajeros estadounidenses y queremos que el gobierno cubano abra más oportunidades para que su pueblo se pueda beneficiar de esa relación. Eventualmente, creemos que el Congreso debe levantar el embargo”, comentó Rhodes.

Aunque se restablecieron las embajadas en ambos países a mediados del 2015 y recientemente se firmó un memorando de entendimiento para restablecer los vuelos regulares, la relación ha progresado lentamente, todavía atascada por el tema del embargo, principal objeción del gobierno cubano para lo que llaman “normalización”.

La cadena de televisión ABC filtró la información en la noche del jueves y fue confirmada por el Nuevo Herald. Aunque la prensa cubana no reportó la historia en la noche –ni siquiera en las redes sociales o portales digitales–, los cubanos ya se habían enterado de la noticia a través de un cintillo informativo que aparecía en el noticiero de la cadena Telesur, que se trasmite por uno de los canales locales.

Republicanos fustigan a Obama

De inmediato, la noticia generó las críticas de los candidatos presidenciales republicanos de origen cubano que participaban en un debate programado por CNN.

Marco Rubio negó categóricamente que visitaría Cuba “si no es una Cuba libre”.

“El problema con el gobierno cubano no es que es una dictadura comunista, es que es una dictadura comunista antiamericana”, dijo el senador, quien aseguró que quería un cambio en la relación pero que fuera “recíproco”. Cuando el presentador Anderson Cooper le comentó que probablemente Obama iría en marzo, Rubio bromeó y dijo “probablemente no va a invitarme”.

Ted Cruz dijo que la noticia lo “entristecía” pero que no estaba sorprendido. El Presidente Obama probablemente actuará como un “apologista” en su visita, agregó.

Los legisladores cubanoamericanos también volcaron sus críticas en las redes sociales y enviaron declaraciones a la prensa.

El mismo jueves en la noche, la representante republicana por la Florida Ileana Ros-Lehtinen, líder en el Congreso de los esfuerzos por mantener el embargo y las sanciones al gobierno cubano, declaró que de ser cierta la noticia, era “absolutamente vergonzoso” que Obama “recompensara a los Castro con una visita a Cuba de un presidente americano”.

“Durante más de 50 años los cubanos han huido del régimen de Castro; sin embargo, el país que les ofrece refugio, Estados Unidos, ahora ha decidido literalmente abrazar a sus opresores”, recalcó Ros-Lehtinen y agregó: “No ha habido avances en lo que respecta a los derechos humanos en la isla-gulag de los hermanos Castro, ni han mejorado las condiciones en Cuba desde que esta Administración comenzara a proporcionar al régimen una concesión tras otra. Una visita del presidente Obama más de un año después de sus concesiones unilaterales al régimen sólo legitimará la conducta represiva de los Castro”.

El represantente Mario Díaz-Balart señaló además que Cuba daba “refugio” a más de 70 fugitivos de la justicia estadounidense, “contrabandea armas con Corea del Norte y China e incluso invitó a Hezbolá a establecer una base dentro de sus fronteras”.

Otros actores políticos que han trabajado a favor del deshielo defendieron la decisión de Obama.

“Aunque algunos puedan politizar el viaje del Presidente [y presentarlo] como prematuro o argumentar que el gobierno cubano no se lo merece aún, es un argumento que se pierde el punto principal”, declaró Ric Herrero, director de la organización #CubaNow.

“Cuando el presidente Raúl Castro deje el poder en dos años, el pueblo cubano enfrentará no poca incertidumbre y no pocos retos en el camino hacia el futuro...ellos estarán buscando un momento tangible que demuestre que América los apoya y está lista para ayudarles a construir un futuro más abierto y próspero”, agregó.

El congresista Jim McGovern destacó que “con este viaje, estamos listos para pasar la página de una política anticuada de Guerra Fría que nos dividió por tantos años y abrazar el poder de la diplomacia”.

El anuncio del viaje de Obama ocurre a solo días de que el gobierno cubano finalmente devolviera un misil Hellfire que llegó a la isla por equivocación desde el 2014, y mientras se encuentra todavía en la capital estadounidense una amplia delegación comercial encabezada por el ministro de Comercio e Inversión Extranjera de Cuba, Rodrigo Malmierca. Este miércoles, Malmierca almorzó con la Secretaria de Comercio Penny Pritzker en la Casa Blanca y este jueves será recibido en la tarde por el Secretario de Estado John Kerry en Washington D.C.

Una visita anunciada y polémica

El Nuevo Herald reportó en julio sobre una reunión en la Casa Blanca en la que se supo que la Administración evaluaría a principios del 2016 la posibilidad de un viaje del Presidente a Cuba.

En entrevista con Yahoo para marcar el aniversario del anuncio del 17 de diciembre del 2014, Obama aseguró que estaba “muy interesado en ir a Cuba” pero “las condiciones tendrían que ser las correctas. Le he dicho al gobierno cubano que, si podemos decir que ha habido progresos en las libertades de los cubanos, me gustaría que mi visita sirva para destacar esos avances”, añadió.

Asimismo dijo que había comunicado al gobierno cubano su deseo de poder reunirse y “hablar con todo el mundo” y que si no podían verificarse progresos no habría “mucha razón para que yo vaya, porque no me interesa validar el status quo.

Disidentes cubanos agrupados en el Foro por los Derechos y las Libertades pidieron a Obama que empleara su visita para lograr el cese de la represión a activistas por los derechos humanos y opositores, una amnistía para los presos políticos así como el compromiso del gobierno de Raúl Castro de ratificar varios pactos de las Naciones Unidas sobre derechos humanos.

Le pidieron además que sostuviera un “encuentro formal con una representación de la oposición”. Una visita del mandatario estadounidense en la situación actual “bajo las condiciones existentes de represión y persecución contra todo tipo de disidencia”, alertaron, “servirá solo para consolidar al régimen totalitario y no para empoderar a los actores prodemocráticos”.

Antonio Rodiles, uno de los coordinadores del foro, preguntó en su cuenta de Twitter en la noche por las condiciones que había pedido Obama para su visita a Cuba.

Díaz-Balart pidió también en un comunicado enviado el jueves en la noche que Obama se reuniera “con aquellos que arriesgan sus vidas en la lucha por la libertad” e incluyó los nombres de la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, los disidentes Antonio Rodiles, Jorge Luis García Pérez “Antunez” y su esposa Yris Tamara Aguilera y el artista Danilo Maldonado Machado, conocido como “El Sexto”.

Cuba se ha defendido hasta ahora en los foros públicos insistiendo en su rechazo a la “politización de los derechos humanos” y llamando la atención hacia otras pequeñas reformas que han ocurrido durante el gobierno de Raúl Castro, como por ejemplo, la apertura de puntos de conexión inalámbrica a la internet a lo largo del país.

Malmierca aseguró en su discurso ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos el martes que “es decisión de nuestro gobierno trabajar de manera comprometida para expandir el acceso de la población a la internet”.

Cuba ya recibió la visita del Secretario de Estado John Kerry, quien viajó a La Habana para inaugurar oficialmente la embajada estadounidense el 14 de agosto del 2015. En esa ocasión, Kerry no pernoctó en el país y regresó en la noche a EEUU.

Raúl Castro, por su parte, viajó a Nueva York a fines de septiembre del 2015 para participar en actividades de las Naciones Unidas y se reunió allí con Obama. Anteriormente, habían estrechado manos e intercambiado sonrisas en su primer encuentro en Panamá, durante la Cumbre de las Américas. Pero el primer saludo, tuvo lugar durante el funeral de Nelson Mandela, en diciembre del 2013. En ese momento, aunque el mundo no lo sabía, representantes de ambos países habían comenzado a negociar en secreto desde abril un intercambio de espías y la liberación del subcontratista Alan Gross.

La mayoría de los cubanos nunca imaginaron ser testigos de una visita presidencial de esa magnitud. Por décadas, los estudiantes cubanos aprendieron que el presidente del “vecino del Norte” o “el imperio”, era al principal enemigo de la revolución cubana y de su máximo líder, Fidel Castro. Ahora Obama es más popular que Raúl Castro en la isla, según una encuesta realizada dentro de Cuba por Bendixen&Amandi.

En marzo, será Raúl y no su hermano Fidel quien estrechará la mano al Presidente. El ex líder cubano, ahora enfermo y confinado a recibir a dignatarios en su casa, recibió en Cuba a otro demócrata, el expresidente Jimmy Carter en marzo del 2002. Su elogio del proyecto Varela, una iniciativa de plebiscito promovida por el fallecido opositor Oswaldo Payá, resonó en el Aula Magna de la Universidad de La Habana y en los televisores de los cubanos, pues el discurso fue transmitido en vivo. El discurso de Obama, probablemente lo será también.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

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