Cuba

Cuba permite salir del país a siete ex presos políticos

El disidente cubano Oscar Elías Biscet, junto con su esposa Elsa Morejón, poco después de haber sido liberado de la cárcel en marzo del 2011.
El disidente cubano Oscar Elías Biscet, junto con su esposa Elsa Morejón, poco después de haber sido liberado de la cárcel en marzo del 2011. AFP/Getty Images

El gobierno cubano permitió a siete ex presos políticos del llamado grupo de los 75 viajar fuera del país con carácter “excepcional”, un gesto previo a la visita del presidente Barack Obama a la isla en marzo, según informaron varios opositores desde la isla.

De los 75 opositores que fueron detenidos en marzo del 2003, durante la “Primavera Negra”, once permanecen en Cuba bajo una “licencia extrapenal” que limita sus movimientos. A siete se les permitió viajar al extranjero por una vez. Ellos son: Martha Beatriz Roque Cabello, Héctor Maseda Gutiérrez, Jorge Olivera Castillo, Arnaldo Ramos Lauzurique, Oscar Elías Biscet, Eduardo Díaz Fleitas y Félix Navarro Rodríguez.

Según informó Navarro vía telefónica, un funcionario le comunicó el lunes en la sede de la Dirección de Inmigración y Extranjería de la provincia de Matanzas que “de manera excepcional y por única vez” se le otorgaría la autorización para salir del país pues “se había portado muy bien”. El oficial no le entregó la decisión por escrito, aclaró.

Navarro, un antiguo profesor de Física de 62 años que milita actualmente en el opositor Partido por la Democracia “Pedro Luis Boitel”, se niega, no obstante, a abandonar el país hasta que “podamos elegir un cubano o cubana para la silla presidencial en elecciones libres y multipartidistas. Antes de que eso ocurra, nunca voy a salir del país”, subrayó.

Como parte del acuerdo negociado en secreto con la administración Obama, el gobierno se comprometió a liberar a 53 presos políticos en enero del 2015, pero algunos de los que fueron incluidos en la lista oficial ya habían sido puestos en libertad meses antes y otros fueron detenidos nuevamente ese año.

La medida no incluye a otros cuatro disidentes, entre ellos al líder de la Unión Patriótica de Cuba, José Daniel Ferrer, y fue catalogada por varios opositores como “una jugada del régimen” justo cuando se negocia la agenda del viaje del presidente estadounidense a la isla.

Navarro cree que se trata de “otorgar algo” en las negociaciones del gobierno con Estados Unidos, pues “aunque el gobierno de Obama ha concedido casi todo lo que han pedido..., ellos no han dado nada”.

Ángel Moya, uno de los ex presos que no fue citado el lunes, dijo desconocer los motivos de la exclusión, pero especuló que podría deberse “al activismo que mantenemos en el país, sin pasar por alto que los demás que sí la recibieron también se mantienen activos”.

Moya, esposo de la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, es miembro del Foro por los Derechos y las Libertades, grupo que hizo pública una declaración en la que insistían en que Obama debía emplear la visita para presionar al gobierno de la isla en tres puntos: “el cese de la represión, la ratificación de los pactos de la ONU y una reunión formal con la disidencia”, resumió Moya.

“Si se dan estas condiciones, analizaríamos si participamos o no en un encuentro con el presidente Obama”, añadió. La Casa Blanca ya anunció que el Presidente sostendría encuentros con miembros de la sociedad civil y opositores.

El sindicalista independiente Iván Hernández Carrillo, otro miembro de los 75 al que no se le confirió el permiso de viajar al exterior, teme que la medida no sea más que “una moneda de cambio” pues considera que “el gobierno cubano va a seguir pidiendo más al gobierno norteamericano y necesita algo para dar a cambio, también a la Unión Europea, con la que ha establecido un diálogo de alto nivel”.

Obama presentó el martes su plan para cerrar la prisión en la Base Naval de Guantánamo, una medida que generó inmediatamente las críticas del representante Mario Díaz-Balart, quien cree que la iniciativa esconde la intención de devolver ese territorio a Cuba, una de las demandas del gobierno de Castro para “normalizar” relaciones con Estados Unidos.

“Recuperar Guantánamo es el deseo número uno del régimen comunista de Castro. Me preocupa que cerrar el centro de detención sea sólo el primer paso hacia otras concesiones sustanciales e inmerecidas a una dictadura, en contra de la ley y los intereses de EEUU”, declaró el congresista en un comunicado.

El tema de los derechos humanos será central en la visita de Obama a la isla, según anunció él mismo en Twitter y reiteró después uno de sus asesores. El secretario de Estado, John Kerry, mencionó el martes en una audiencia ante el Senado que viajaría a Cuba dentro de una o dos semanas para participar en conversaciones sobre los derechos humanos.

El Departamento de Estado no ha hecho aún el anuncio oficial de su viaje.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

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