Cuba

Castro niega ante Obama que haya presos políticos en Cuba

Castro: 'dame la lista de presos políticos'

El gobernante de Cuba, Raúl Castro, declara ante los medios después de su reunión con el presidente Barack Obama, el lunes en La Habana.
Up Next
El gobernante de Cuba, Raúl Castro, declara ante los medios después de su reunión con el presidente Barack Obama, el lunes en La Habana.

El gobernante Raúl Castro negó que hubiera presos políticos en Cuba durante una conferencia de prensa conjunta el lunes con el presidente Barack Obama, en la que se reflejaron las tensiones que persisten en las relaciones entre ambos países.


Dame la lista ahora mismo de los presos políticos para soltarlos, dime los nombres y si hay esos prisioneros políticos antes de que llegue la noche van a estar sueltos”, dijo Castro, visiblemente molesto ante la pregunta del periodista de Jim Acosta de CNN, de ascendencia cubana.

Al final de la conferencia, Castro volvió a insistir en que “no era correcto” que se le preguntara sobre presos políticos y dijo que ningún país cumple con todos los instrumentos jurídicos internacionales sobre los derechos humanos . De 61, Cuba cumple 47 de esos instrumentos de derechos humanos y civiles, dijo.

“Algunos cumplen más y otros cumplen menos. No se puede politizar los derechos humanos, eso no es correcto, si persiguen esos fines, van a seguir con lo mismo”, agregó.


Castro se refirió entonces a los derechos a la salud y la enseñanza gratuita. “Vamos a trabajar para que todos cumplan con todos los derechos humanos. Y ya”, dijo dando por concluida la conferencia. Anteriormente, Castro, que no suele comparecer antes la prensa se había quejado de que “si me quedo aquí yo sé que me harán 500 preguntas. Yo dije que iba a contestar una, voy a contestar una y media”.

El presidente de EEUU, Barack Obama, y el gobernante cubano Raúl Castro participan en una conferencia de prensa el lunes en La Habana.

Obama, por su parte, destacó el hecho de que Estados Unidos y Cuba tenían dos sistemas políticos y económicos diferentes y que “Estados Unidos cree en la democracia” y en “valores universales” como la libertad de expresión y asociación, aunque la posibilidad de discutir esos temas conflictivos directamente con los gobiernos era más productivo que una política de aislamiento. Mencionó además que estas diferencias en torno a la democracia y los derechos humanos entorpecían la anhelada reconciliación entre cubanos y cubanoamericanos.

El Presidente subrayó que su gobierno continuaría defendiendo los derechos humanos en Cuba y en todo el mundo pero señaló que eso no significaba que éste fuera el único tema en la agenda de discusión.


Ambos mandatarios, de hecho, se refirieron al progreso en las relaciones y anunciaron negociaciones en curso para estrechar la cooperación en sectores como la agricultura, la seguridad, la salud, la educación y las telecomunicaciones.

Obama también tuvo palabras corteses para su anfitrión y agradeció su gestión mediadora en los diálogos sobre la paz en Colombia. Como ha hecho reiteradamente, llamó una vez más al Congreso a levantar el embargo y dijo que estaba convencido que llegara a su fin.

Por su parte, Castro se refirió a la posibilidad de “convivencia pacífica” entre ambos gobiernos y la necesidad de enfocarse en los aspectos comunes y no en las diferencias entre ambos, aunque insistió en que “el bloqueo”, en referencia al embargo, sigue siendo el principal “obstáculo” al desarrollo y bienestar del pueblo cubano y que el territorio de Guantánamo debía ser devuelto.

La conferencia tuvo también varios momentos inusuales.


Un funcionario se acercó a conversar con Castro mientras Obama contestaba a una pregunta. Sorprendido, el presidente estadounidense dijo “¿Disculpe?” (Excuse me?) y Castro le explicó que no había escuchado y que no sabía si la pregunta sobre prisioneros políticos era para él. También, el guardaespaldas y nieto de Castro, se le acercó en otra ocasión a hablarle al oído.

Pero quizá el momento que tomaron todas las cámaras fue el extraño saludo final, en el que Castro tomó el brazo de Obama intentando subir las manos entrelazadas, un típico signo de victoria muy común en la iconografía revolucionaria. Obama, sin dejar de sonreír no realizó el saludo y su brazo quedó colgando en el aire.

LA CUESTIÓN DE LOS ARRESTOS

En conferencia de prensa en la tarde, el asesor de seguridad Ben Rhodes dijo que la participación de Castro en la rueda de prensa fue convenida en la misma reunión bilateral que sostuvo con Obama y que la parte cubana había indicado que no era una “práctica habitual” para el gobernante cubano.


Rhodes subrayó que el hecho de que respondiera preguntas a la prensa estadounidense fue positivo e ilustra “las diferencias entre nuestros sistemas”. “Es saludable someterse al escrutinio” de la prensa, agregó. “Eso es parte de abrir une espacio, eso no hubiera pasado sin esta política de normalización”.

El asesor admitió que desafortunadamente la Casa Blanca había considerado la posibilidad de que miembros de las Damas de Blanco y otros activistas fueran detenidos el mismo domingo en que arribó Obama.

Agentes de la policía y de la Seguridad del Estado arrestaron el domingo a decenas de opositores que protestaban en La Habana. Los manifestantes también fueron enfrentados por un grupo de simpatizantes del gobierno.

“La triste verdad es que ha sido un patrón desde hace mucho tiempo, y por supuesto queremos ver roto ese ciclo”, comentó y dijo que los arrestos afloran constantemente en las conversaciones con el gobierno cubano.

Asimismo, dijo que constantemente han compartido listas de prisioneros políticos con el gobierno cubano, pero el “problema es que ellos no los consideran como tales” aunque san detenidos por expresarse libremente de modo pacífico.

Pero el director de la división para América Latina de la Fundación para los Derechos Humanos, José Miguel Vivanco, opinó que Obama debió ser más enérgico e “ir más allá de la cita de principios abstractos y hablar sobre los abusos y las restricciones específicas que sufren los cubanos —incluidos detenciones arbitrarias, el bloqueo de páginas web, y las leyes utilizadas para castigar y perseguir el disenso”.

Se habían concentrado cerca de una iglesia para exigir respeto por los derechos humanos. Entre los detenidos hay 50 Damas de Blanco, el grafitero El Sexto y Antonio Rodiles

“Si el presidente Raúl Castro efectivamente libera a algunos prisioneros políticos esta noche, como dijo que haría —mientras sembraba dudas sobre si existen prisioneros políticos en Cuba— por supuesto que será una decisión bienvenida. Pero estaremos frente a un ritual que se ha repetido por décadas cuando líderes extranjeros visitan Cuba: se abren las puertas de unas pocas cárceles, pero se mantienen intactas la legislación y las prácticas represivas”, opinó.

“A menos que el gobierno lleve a cabo reformas genuinas, el régimen siempre podrá volver a encarcelar a cubanos por lo que dicen o piensan o por su actividad política una vez que se vayan los dignatarios extranjeros”, insistió el activista.


Pese a la visita sorpresa de Nicolás Maduro el fin de semana a Cuba, Rhodes dijo que los mandatarios no conversaron sobre la situación de Venezuela durante su encuentro pero que ningún país en la región “se beneficia de un colapso en Venezuela”. La falta de un diálogo orgánico entre el gobierno de Maduro y la oposición, que ahora controla el parlamento, “es una receta para inestabilidad”, opinó.

El secretario de Estado, John Kerry, por su parte, se reunió con los negociadores de las FARC y el gobierno colombiano en encuentros separados.

Durante una entrevista con ABC News, Obama dijo estar dispuesto a reunirse en un futuro con Fidel Castro.

En declaraciones reproducidas por la agencia AP, Obama dijo que no tenía problemas de celebrar esa reunión “solo como un símbolo del cierre de este capítulo de la Guerra Fría”. Agregó que dicho encuentro sólo podría darse si lo permite la salud de Castro, de 89 años. Obama dijo que “no tiene idea” de cuándo podría darse dicho encuentro.

OBAMA PROMUEVE EMPRESA PRIVADA

Durante una reunión en la tarde con “cuentapropistas” y pequeños empresarios del naciente sector privado en Cuba, el presidente Obama sostuvo que “el pueblo cubano no tiene nada que temer de Estados Unidos”.


Si estos jóvenes emprendedores pueden prosperar, “estoy seguro que esto beneficiará a ambos países”, recalcó Obama durante el encuentro con emprendedores cubanos y estadounidenses en la Cervecería del Puerto

“Si se les da un chance, más cubanos podrías tener éxito aquí en casa”, dijo al alabar su alto nivel educativo y el espíritu innovador del pueblo cubano: “¿Quién más hubiera mantenido rodando a los almendrones por todos estos años?”

Obama abogó nuevamente por el levantamiento del embargo, lo que ayudaría a crear un clima apropiado para los negocios. También pidió al gobierno que acelerara las reformas y creara un mercado mayorista, unificara la moneda y se conectara a la economía global.


Obama respondió a preguntas de algunos de los asistentes incluyendo un peluquero, una diseñadora gráfica, una doctora, un agricultor y una diseñadora de aplicaciones para teléfonos móviles.

“En el año 1999 tomé una decisión importante en mi vida y fue pasar del sector estatal al sector privado”, le dijo Gilberto Valladaderes, barbero de La Habana Vieja. “En ese momento histórico, el 95 por ciento de los peluqueros eran del sector estatal. Hoy el 95 por ciento de los peluqueros son del sector privado. Quiere decir que está ocurriendo algo en la sociedad cubana”.

EJECUTIVOS DEL SUR DE LA FLORIDA

En el encuentro participaron ejecutivos de importantes compañías estadounidenses como Airbnb y PayPal. Esta última está interesada en ofrecer un servicio digital de envío de dinero para que los cubanoamericanos puedan enviar remesas a sus familiares y a los emprendedores.


Entre los ejecutivos del sur de la Florida que se encontraban en la audiencia, estaban el desarrollador Jorge Pérez y Mike Fernández, presidente de MBF Healthcare Partners. “Hay muchos cambios sucediendo en Cuba”, dijo Fernández citando a casi el medio millón de cubanos ahora empleados como cuentapropistas. Sin embargo, dijo que el emprendimiento se veía frenado por la emigración de los cubanos.

El presidente Barack Obama inició el lunes su primer día de actividades oficiales en Cuba con una ceremonia en el monumento a José Martí, en el Centro de La Habana. Posteriormente llegó al Palacio de la Revolución para reunirse con Raúl Castro.

“Mientras Cuba no les dé una razón para no irse, se van a ir. Nosotros estamos dispuestos a ayudarlos en mantener ese talento en la isla pero para eso, tiene que haber aceptación y todavía algunos cubanos ven a los americanos como sus enemigos y algunos en nuestra comunidad ven a los cubanos en la isla como sus enemigos”, opinó.

En la cena de estado que cerró la jornada del lunes, Obama y su esposa Michelle comieron puerco, “mariquitas” y tamales. A la cena también asistieron, además de Castro, el vicepresidente Miguel Diaz-Canel, el canciller Bruno Rodriguez y el presidente de la Asamblea Nacional Esteban Lazo Hernández. Por la parte estadounidense estuvieron presentes el secretario Kerry, las asesoras Valerie Jarrett y Susan Rice, así como la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.


El programa oficial comenzó en la mañana con una visita al Memorial José Martí, donde Obama colocó una ofrenda floral. Al igual que a su llegada al aeropuerto, se notó la ausencia de una delegación cubana de alto nivel. Ni Castro ni el vicepresidente Díaz Canel lo recibieron en el memorial. Luego tuvo lugar la acostumbrada foto oficial de ambos mandatarios así como la bienvenida oficial en el Palacio de la Revolución, sede del Consejo de Estado.

Obama finaliza su visita a Cuba el martes, con un discurso oficial dirigido al pueblo de Cuba desde el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

Los himnos de Cuba y Estados Unidos fueron interpretados el lunes frente al monumento a José Martí en La Habana, donde el presidente Barack Obama depositó una ofrenda floral.

Tras el discurso, Obama sostendrá una reunión con disidentes y opositores. algunos de los cuales fueron detenidos por fuerzas de seguridad cubanas el domingo, horas antes del arribo del presidente.

El último evento al que asistirá Obama en Cuba es una exhibición de béisbol en el Estadio Latinoamericano entre los Rays de Tampa Bay y el equipo nacional de Cuba. Posteriormente, Obama partirá hacia el Aeropuerto Internacional José Martí para viajar hacia Argentina.

Las reporteras Lesley Clark de McClatchy y Mimi Whitefield del Miami Herald contribuyeron con esta historia.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios