Cuba

Obama: “Señor presidente, no debe temerle a las voces del pueblo cubano”

El presidente Barack Obama llamó el martes al gobernante cubano Raúl Castro a no temer a Estados Unidos ni a las “voces de los cubanos que quieran expresarse libremente” en su país, en un discurso que defendió el valor de la democracia y llamó a la reconciliación del pueblo cubano.


En un inspirador discurso desde el Gran Teatro de La Habana, Obama se dirigió directamente a Castro, presente en la audiencia, para expresar sus convicciones como el derecho a elegir democráticamente al presidente y la libertad de expresarse libremente sin temer detenciones arbitrarias.


“Le digo al presidente Castro que no debe temer una amenaza de Estados Unidos”, dijo Obama. “No debe temerle tampoco a las diferentes voces del pueblo cubano y a su capacidad de hablar, de reunirse y de votar por sus líderes”.


“El futuro de Cuba tiene que estar en las manos del pueblo cubano”, declaró en español el mandatario en su mensaje, transmitido en vivo por la televisión cubana.

El Presidente también se refirió explícitamente al dolor de muchos exiliados cubanos que sufrieron separaciones, “a veces violentas” de sus familiares, pero llamó a los nietos de revolucionarios y exiliados a reconciliarse, algo fundamental para el futuro de la isla, recalcó.

Solo los invitados estadounidenses en el público se atrevieron a aplaudir durante estos segmentos del discurso.

Pero Obama también insistió en que había venido a Cuba “a enterrar los remanentes de la guerra fría y extender una mano amiga al pueblo cubano” y que su gobierno no tenía intenciones de imponer su sistema político en la isla.

“El cambio vendrá del pueblo cubano”, afirmó el mandatario, al destacar las virtudes de un pueblo innovador que en Estados Unidos “construyó Miami” y en Cuba, “inventa en el aire”.

Reiteró su llamado al Congreso de Estados Unidos para que levante el embargo comercial que está vigente contra Cuba desde hace más de medio siglo, pero advirtió que ese hecho, por sí solo, no sería suficiente si “no hay cambio” en la isla.


Durante una intervención de alrededor de 40 minutos, Obama hizo un recorrido por la historia que une (o divide) a ambos países, desde el apoyo de los exiliados a José Martí, la crisis de los misiles y las olas de exiliados que “han dejando todo lo que tenían y todas la personas que amaban”.

“Las diferencias entre nuestros gobiernos son reales e importantes pero tenemos que reconocer todo lo que compartidos, somos como hermanos que se han separado por muchos años”, señaló, al referirse a la historia compartida de esclavitud y emigración así como el entusiasmo por “la pelota”.


“En Miami o en La Habana hay lugares para bailar chachachá y salsa y comer ropa vieja , escuchar a Celia Cruz, Gloria Estefan o Pitbull”, comentó.

Asimismo, llamó al gobierno a facilitar la empresa privada en Cuba, unificar la moneda y extender el acceso a la internet en la isla, para destapar el potencial de los cubanos, sobre todos los jóvenes, a los que llamó a tener esperanza en que pueden escoger y construir un futuro en su país

El discurso es uno de los elementos clave de esta visita, había comentado en rueda de prensa el lunes el asesor de seguridad Ben Rhodes, pues era la única oportunidad que tenía Obama de dirigirse directamente a todo el pueblo cubano.


Además de la alta plana del gobierno cubano-encabezada por Castro, el vicepresidente Miguel Díaz-Canel y el presidente de la Asamblea Nacional Esteban Lazo-la variedad del público invitado reflejó la diversidad de actores involucrados en esta política.

En el teatro, se encontraban personalidades del deporte y la cultura cubana, como el saltador Javier Sotomayor, el pintor Alexis Leyva “Kcho”, el director de Casa de las América, el escritor el músico Adalberto Álvarez, la actriz Eslinda Núñez y el director del grupo de teatro infantil La Colmenita, Carlos Alberto Cremata, entre otros.

También había líderes religiosos cercanos al gobierno, como el el reverendo Raúl Suárez junto a agentes de la Seguridad de Estado conocidos públicamente como Raúl Capote.

La banda sonora que se escuchó en el teatro antes del discurso incluyó a los clásicos de la música política comisionada por el gobierno, con canciones de la fallecida Sarah González, Silvio Rodríguez e himnos como “Cuba va” o varios dedicados a Ernesto Che Guevara, escuchados generalmente solo en los actos gubernamentales.

Minutos antes del inicio de la actividad, la jefa del equipo negociador cubano, Josefina Vidal, conversaba animadamente con el cardenal Jaime Ortega.

Escuchando al presidente Obama, se encontraban además su equipo de la Casa Blanca, la subsecretaria de Estado Roberta Jacobson, la delegación de congresistas que lo acompañan en esta visita y miembros de la comunidad cubanoamericana que viajaron a La Habana, incluyendo al el ex secretario de Comercio Carlos Gutiérrez; el vicepresidente de los Marlins de Miami, Alfredo Mesa; el fundador de Raíces de Esperanza, Felice Gorordo; Ric Herrero, director de CubaNow, y el ex funcionario de la administración de Obama, Patrick Hidalgo.

Estar aquí “es muy emotivo. Llevo más de 20 trabajando para esto y estar aquí en el lugar donde el Presidente va a dar el discurso y será transmitido al pueblo cubano, en su mayoría negros y mulatos, eso me toca profundamente”, comentó el director de la revista OnCuba, Hugo Cancio, también en el público.

Al terminar el discurso señaló que el presidente Obama “habló como un ser humano y ojalá que le pueblo cubano escuche el mensaje, que el futuro de mi pueblo está en sus manos”.

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