Cuba

Castro dilata relevo en la cúpula dirigente pero asegura espacio a figuras más jóvenes

El gobernante Raúl Castro (centro), José Ramón Machado, segundo secretario del Partido Comunista (izq.), y Miguel Díaz-Canel, primer vicepresidente, durante una sesión del Séptimo Congreso del Partido Comunista, el sábado en La Habana.
El gobernante Raúl Castro (centro), José Ramón Machado, segundo secretario del Partido Comunista (izq.), y Miguel Díaz-Canel, primer vicepresidente, durante una sesión del Séptimo Congreso del Partido Comunista, el sábado en La Habana. EFE

La primera lección que deja el VII Congreso del Partido, cuyas sesiones comenzaron este sábado, es que Raúl Castro prepara una transición gradual en la cúpula del poder, en la que figuras más jóvenes puedan tener un rol protagónico.

La transición “generacional” seguirá también el lema acuñado por Raúl Castro para promover reformas económicas: “sin prisa pero sin pausa”.


El evento, en el que participan 1,000 delegados y 280 invitados, comenzó el sábado con un largo discurso de Castro en el que este descartó cambios inmediatos en la cúpula dirigente del Partido y el gobierno pero anunció límites de edad para los cargos más importantes. El gobernante retrasó hasta el siguiente congreso en cinco años, la conclusión de “un proceso de tránsito” en el que se introduzcan “límites adicionales en la composición de los organismos superiores del Partido, es decir el Comité Central, el Secretariado y el Buró Político”.

“Los próximos cinco años, por razones obvias, serán definitorios”, aseguró el líder cubano pero aclaró que constituirían “un quinquenio de tránsito, para no hacer las cosas corriendo, ni [enfrentar situaciones de] quítate tú para poner a este que tiene 10 años menos”.


El gobernante reconoció que el relevo en el poder se había dilatado pero indicó que no habría improvisaciones. “Atrasos tenemos, pero lo que queremos hacer es que eso fluya con naturalidad y debe estar bien precisado en las leyes o regulaciones que se establezcan”, señaló.

Pero las medidas anunciadas por Castro, los límites de edad para ocupar altos cargos en el Partido y el gobierno, a lo que se suman el límite de dos periodos de cinco años en el desempeño de esas funciones, suponen no solo una garantía del “rejuvenecimiento” del liderazgo sino también un espaldarazo a los aspirantes más jóvenes a la alta cúpula del poder en la isla, entre los que muchos especulan se encuentran los familiares de Raúl y Fidel Castro.


La tensión que genera el tema fue visible en el mismo evento. Castro sintió la obligación de abandonar por un momento el discurso escrito y explicar que las medidas tenían como objetivo “defender a los jóvenes, que veo que aquí hay bastante, o la mayoría”, dijo señalando a los delegados presentes.

“No aquí”, agregó al voltearse y señalar los asientos ocupados por los miembros del Comité Central. “No es un asunto personal, yo estoy como ellos, tengo 85 años, soy uno de los más viejos, no tanto como Machado. Es el veterano mayor, yo creo”, comentó refiriéndose al segundo secretario del CC del PCC y vicepresidente del Consejo de Estado, José Ramón Machado Ventura, a quien muchos identifican como un conservador dentro del gobierno. Machado Ventura cumple 86 años en el 2016.

En otro momento, sugirió que los dirigentes que se retiren en el futuro próximo tendrían oportunidad de “descansar” y si “les queda fuerza todavía, cuidar nietos”. El silencio del público lo forzó luego a explicar que estaba bromeando.


Uno de los jóvenes que podría beneficiarse con las medidas propuestas por Castro podría ser su propio hijo, el coronel Alejandro Castro Espín, quien sirvió como negociador con Estados Unidos, según reveló un reporte de CNN. Castro Espín fue nombrado asesor en la Comisión de Defensa y Seguridad Nacional, un órgano del que no se tienen muchos detalles.

Castro Espín participa como delegado al Congreso y forma parte de la Comisión 1, que analiza uno de los documentos centrales del Congreso que “conceptualiza” el modelo económico y social cubano. Según reportó Granma, que solo identificó a Castro Espín como delegado por la Ciudad de La Habana, este sugirió sustituir la palabra “intenciones” por “acciones” en un enunciado que originalmente señalaba que el proceso de actualización del modelo “se desarrolla bajo las fuertes restricciones que imponen el bloqueo y la persistencia de la intención de subvertir nuestro socialismo”. La sugerencia fue aprobada “por unanimidad”, informó el diario.


Las discusiones en el Congreso revelan también el lento ritmo de la toma de decisiones sobre el rumbo del país.

Según trascendió, el documento de “conceptualización” del modelo ha tenido ya ocho versiones en los cinco años transcurridos desde el pasado Congreso, analizadas en reuniones del Buró Político, plenos del Comité Central y el Consejo de Ministros.


Aún así, el documento no se ha hecho público, lo que generó el malestar de militantes del Partido. Castro respondió proponiendo que el documento fuera discutido por las “bases” del Partido, la Unión de Jóvenes Comunistas y otras organizaciones, una propuesta que René González, uno de los espías cubanos liberados y que participa como delegado, calificó de “genial”.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

Cifras del VII Congreso del Partido

▪ 1,000 delegados y 280 invitados

▪ 43.1% mujeres y 36.2% negros y mestizos entre los delegados

▪ Alrededor de 670,000 militantes en todo el país

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