Cuba

EEUU niega visas a nueve cuentapropistas cubanos invitados por FIU

Una niña mira desde una ventana de la embajada de Estados Unidos en La Habana, al final de la ceremonia en que la bandera estadounidense fue izada el 14 de agosto del 2015.
Una niña mira desde una ventana de la embajada de Estados Unidos en La Habana, al final de la ceremonia en que la bandera estadounidense fue izada el 14 de agosto del 2015. AP

El Embajada de Estados Unidos en La Habana les negó el visado a nueve de los 24 cuentapropistas cubanos que habían sido seleccionados para recibir cursos de formación en el programa de verano InCubando@FIU en Miami.

El programa de la Universidad Internacional de la Florida y la fundación StartUp Cuba tiene el propósito de fomentar el espíritu empresarial en la isla y es anterior al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, explicó Sebastián Arcos, subdirector del Instituto de Estudios Cubanos de FIU.

“Para nosotros ha sido una gran decepción porque ni siquiera nos permitieron demostrar que no queríamos emigrar sino estudiar”, dijo Belkis Maura Duarte, una abogada que apostó por el cuentapropismo y que actualmente posee un hostal conocido como Casa BelkiSacha, en La Habana. Duarte fue escogida como parte del programa InCubando, pero al presentar la documentación en la embajada norteamericana le negaron el visado.


“No hubo uniformidad en las entrevistas, porque a algunos les pidieron unos documentos que no les solicitaron a otros”, agregó Duarte en una entrevista telefónica con el Nuevo Herald desde La Habana

Según la abogada, “de los 25 que originalmente fuimos seleccionados para la beca solo aprobaron a seis, aunque después ellos (los funcionarios del Instituto de Estudios Cubanos de la FIU) intentaron salvar el curso y llamaron a otras personas”.

Sin embargo, Jorge Duany, director del Instituto de Estudios Cubanos de la FIU, negó esa versión.

La microempresaria hizo pública una carta dirigida al presidente Barack Obama en la que le califica de “esperanzador” el discurso que el mandatario pronunció el 22 de marzo en el Gran teatro de La Habana, durante su visita a la isla.

En la misiva, recordó también la necesidad “de una capacitación en un medio propicio que forme al nuevo empresario/emprendedor cubano en la economía del libre mercado del mundo capitalista”, cursos que según ella son imposibles de recibir en Cuba donde prima la empresa socialista y la capacitación está reservada para los dirigentes estatales.


Otro de los seleccionados por el programa fue Ángel Antonio Ruiz Dueñas, quien lleva un taller de diseño gráfico en San Miguel de Padrón, en la capital cubana. Dueñas aclara que él no puede ser considerado como cuentapropista debido a las trabas burocráticas del enrevesado sistema empresarial en la isla. Su propósito al optar por el programa de Incubando era “actualizarme en el mundo del diseño y tratar de conseguir un socio que me colaborara en la modernización tecnológica de forma tal que pudiera garantizarme un salario diario tanto yo, como mis trabajadores”.

El microempresario señaló que en la embajada “apenas tuve la oportunidad de presentar mis razones, en esa entrevista no mediaba el factor humano. Es como si una máquina estuviera recibiendo la información y al final decidiera si otorgarte el visado o no”.

Dueñas lamentó que sus expectativas se vieran truncadas y aseguró que su propósito nunca fue emigrar: “Tengo suficientes motivos para permanecer en Cuba, lo único por lo que quería viajar era porque necesitaba ver cómo se movía el diseño en un país donde prima la competencia”, señaló.

El Nuevo Herald se comunicó con el Departamento de Estado que declinó hacer comentarios sobre el tema.


“La sección 222 F de la Ley de Inmigración y Nacionalidad nos prohíbe discutir casos individuales de otorgamiento de visas”, indicó un portavoz del Departamento de Estado en un correo electrónico.

De acuerdo con Arcos, se había contemplado la posibilidad de que ocurriera algo así por lo que se había tomado la decisión de “llevar adelante este proyecto experimental independientemente de las decisiones propias del consulado sobre la cantidad de personas que fueran aprobadas o no”.

El plan de estudios comprende clases de negocios, impartidas por profesores del Colegio de Negocios de la FIU, así como clases intensivas de inglés por especialistas de la misma universidad.

Se espera que los cursos comiencen en el mes de mayo y tengan una duración de seis semanas.

El proceso de selección tuvo en cuenta requisitos como la edad, con un límite máximo de 40 años. Otro punto indispensable para optar por la beca era el poseer una licencia de cuentapropista emitida por el gobierno cubano y estar operando un negocio en la isla por al menos un año.

La organización también exigió un compromiso por parte de los beneficiados de regresar a la Isla una vez terminado el programa.

La reportera Nora Gámez Torres contribuyó con esta historia.

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