Cuba

Alto funcionario de EEUU recomienda cautela en diálogos con Cuba

El subsecretario de Estado William R. Brownfield, al frente de la oficina de Narcóticos y Seguridad Internacional, sugirió cautela en los diálogos con Cuba sobre cooperación para el cumplimiento de la ley, los cuales no deberían adelantarse a todo el proceso de negociación entre ambos países.

“El punto de esto es hacerlo muy, muy cuidadosamente. Los dos gobiernos tienen que concluir que tiene valor para ellos tomar este camino y dar pasos adicionales. Habrá momentos en que esto tendrá sentido para ambos y otros en los que solo tiene sentido para uno de ellos”, dijo el lunes el embajador en declaraciones a el Nuevo Herald.


Brownfield destacó que ahora había una “nueva realidad” pues al menos se estaban tratando estos temas, “en contraste con lo que pasaba hace dos años, pero no podemos olvidar que hubo razones por las cuales por más de 50 años ambos gobiernos tuvieron una relación muy cerrada y esos asuntos van a tener que ser tratados a lo largo del camino”.

El funcionario, de visita oficial en Miami, aseguró que los avances en esta área no pueden deslindarse de otros temas pendientes en las relaciones diplomáticas entre ambos países. “El progreso en la cooperación para el cumplimiento de la ley se verá afectado, hasta cierto punto, por el progreso en asuntos sociales, económicos, democráticos y de derechos humanos”, afirmó.

“La cooperación llegará tan lejos como tenga sentido para ambos gobiernos y al final del día, la cooperación para el cumplimiento de la ley no está aislada del resto de los asuntos que afectan a EEUU y Cuba”, agregó.

El diplomático, con una larga carrera como embajador en países como Chile, Venezuela y Colombia, destacó que la relación en esa área, si bien sigue siendo limitada, ha mejorado en comparación con décadas anteriores, cuando los canales de comunicación eran muy reducidos y el intercambio de información podía tomar días.


La cooperación existente actualmente entre ambos países, “es operacional y basada en casos específicos” entre instituciones como la Agencia de Lucha Contra las Drogas (DEA) y la Guardia Costera y sus contrapartes en Cuba, explicó.

Brownfield aclaró que la oficina que dirige, dedicada al “asesoramiento, equipamiento y adiestramiento sobre la aplicación de la ley en otros países”, no ha participado en los diálogos con Cuba sobre seguridad, protección de fronteras y otros temas relacionados, llevados a cabo principalmente por el Departamento de Seguridad Interna, a través de su subsecretario Alejandro Mayorkas. “La relación entre EEUU y Cuba no ha llegado aún a esa etapa”, estimó Brownfield en referencia a las actividades que realiza la oficina de Narcóticos y Seguridad Internacional.

Mayorkas, el cubanoamericano de más alto rango en la Administración de Obama, viajó a La Habana en mayo para “explorar áreas de cooperación bilateral en materia de aplicación y cumplimiento de la ley”, según difundió el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano en un comunicado. A Mayorkas lo acompañaron funcionarios del Departamento de Justicia y de Estado de EEUU.

“No me preocupa que no seamos parte de este proceso ahora mismo”, comentó el embajador, quien señaló además que “independientemente que guste o no”, la decisión de Fidel Castro de procesar y fusilar a altos militares supuestamente involucrados en el narcotráfico en 1989, “tuvo un impacto muy grande en términos de la organización del narcotráfico que operaba a través de la isla. Tenemos asuntos por tratar, por supuesto, pero no del tipo que tenemos que tratar con otros países del Caribe y América Central”, afirmó.


La cooperación para la lucha contra el narcotráfico y otros temas de seguridad es una prioridad de la Administración de Obama en sus diálogos con el gobierno cubano.

En mayo, el Nuevo Herald reportó que una delegación cubana de altos funcionarios del Ministerio del Interior realizó una visita de un día a la sede de una fuerza conjunta del Comando Sur (Joint Interagency Task Force South, JIATF-S) en la base aérea y marítima de Cayo Hueso.

“Yo no participé o me involucré en esa decisión, quizá por mi postura tan cuidadosa hasta ahora, no fue una decisión en la que yo participé”, comentó Brownfield, quien, no obstante destacó el significativo rol de la JIATF-S en el desmantelamiento de las rutas del narcotráfico en el área y el impacto positivo de dar a conocer este trabajo a los gobiernos de otros países.


En el Congreso, la posibilidad de extender la cooperación directamente con los militares cubanos, como sugirió el jefe del Comando Sur del Departamento de Defensa a el Nuevo Herald, ha generado preocupación entre los que se oponen al deshielo. El representante por la Florida Ron DeSantis introdujo una enmienda al proyecto de ley de gastos para la defensa que prohíbe el contacto bilateral con los militares cubanos hasta que el gobierno de la isla no cumpla con las condiciones expresadas en la Ley Helms-Burton. La Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley con esta enmienda la semana pasada.

Según publicó el congresista en Facebook, EEUU “no debería trabajar con las instituciones militares cubanas que han sido un instrumento del antiamericanismo y otras actividades cuestionables”.

Nora Gámez Torres: 305-376-2169, @ngameztorres

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