Cuba

Cubadebate y la Mesa Redonda atacan a el Nuevo Herald por reportes sobre la economía cubana

Dos hombres conversan en una calle de La Habana el 7 de enero del 2015.
Dos hombres conversan en una calle de La Habana el 7 de enero del 2015. AFP/Getty Images

El director del sitio digital Cubadebate y del programa televisivo “Mesa Redonda”, Randy Alonso, acusó a la prensa extranjera de “sembrar” la incertidumbre entre los cubanos al reportar sobre la desaceleración económica y los recortes de combustible que fueron anunciados en la reciente sesión de la Asamblea Nacional de ese país.

“Por estos días El Nuevo Herald y otras auras mediáticas, se regodean pintando un oscuro escenario cubano de retorno a los días más difíciles del Período Especial. Se trata de sembrar entre los nuestros la incertidumbre, la zozobra y la desconfianza; de cara al mundo, se busca ensombrecer expectativas y admiración por Cuba”, escribió Alonso el viernes.


En otro artículo similar publicado en la Agencia Cubana de Noticias, otra periodista acusó al Nuevo Herald, The New York Times y el sitio digital OnCuba de publicar titulares “tremendistas” en relación a la crisis económica que enfrenta el país.


El Nuevo Herald y otros medios de prensa internacionales reportaron sobre las sesiones de la Asamblea, en las que el gobernante Raúl Castro y el ex ministro Marino Murillo admitieron que pese al aumento del turismo, la economía cubana estaba sintiendo el impacto de la caída del suministro de petróleo de Venezuela y solo había crecido en un uno por ciento. Murillo, que fue removido de su cargo como Ministro de Economía para dedicarse a supervisar la reforma bautizada como “actualización del modelo económico”, dijo además que el país no podía pagar los créditos recibidos por sus proveedores este año y que debían esperarse recortes en la electricidad y el combustible, en algunos sectores de hasta un 50 por ciento.

Alonso se refirió a esas dificultades como “temporales” y consecuencia de que Cuba era “una economía abierta...con importante dependencia de sus intercambios extrafrontera” y de la situación de sus socios comerciales. “Pero de eso al nerviosismo, la parálisis y el desasosiego con que fuentes interesadas cuentan nuestros días, va un buen trecho. Que no cunda el pánico ni dejemos que los que nos quieren enterrados nos siembren el desaliento”, arengó.


La preocupación sobre una nueva crisis económica que podría generar protestas populares, luego del comienzo de los llamados “apagones”, afloró primero en los comentarios de la subdirectora del principal periódico oficial del país, Granma, durante una reunión de periodistas en la isla.

Pero el director de la Mesa Redonda argumentó que el país se hallaba en una mejor situación que en la década de los 90 para enfrentar una nueva crisis, gracias al aumento del turismo, la renegociación de la deuda externa (que le permitiría “acceder a nuevos financiamientos”), una “promisoria Zona de Desarrollo Especial del Mariel” y la exportación de servicios profesionales.

Si bien es cierto que “la diplomacia cubana ha renegociado con los acreedores y ha abierto nuevos espacios de integración internacional como alternativas a Venezuela, hasta el momento no se traducen en mayores flujos comerciales, financieros y de inversiones”, señala el economista Pavel Vidal.

Pese al acercamiento con Estados Unidos y el crecimiento del turismo—tan solo el número de viajeros procedentes de EEUU aumentó a casi 700 mil el año pasado—la economía cubana no ha podido despegar y el gobierno de la isla ha reaccionado con lentitud a los cambios regulatorios realizados por la administración de Barack Obama. Un funcionario de alto rango del Departamento de Estado comentó a propósito del primer aniversario del restablecimiento de las relaciones diplomáticas, que “la voluntad de las empresas de EEUU de operar en Cuba dependerá de las acciones del Gobierno cubano. Lo que haga el gobierno de Cuba para facilitar la inversión en el comercio, para hacer el país más atractivo para la actividad empresarial del sector privado, es quizás en muchos aspectos aún más importante”.


“Si existe algún lado positivo en todo esto sería que, al igual que en los años noventa, la crisis podría ser una oportunidad para sumar consensos hacia cambios estructurales más profundos y más acelerados”, opina Vidal.


Comentaristas de Cubadebate cuestionaron los datos ofrecidos por Alonso como ejemplos del avance económico de los últimos años. “Creo que su comparación entre ambos períodos es muy buena, creo que estamos un poquito mejor que en 1993 (por citar un año duro del Período Especial) para enfrentar la situación económica actual. Pero con los avances que hemos tenido, según sus datos comparativos, no era para retornar a otro período de supuesta crisis”, escribió un lector identificado como Corona, mientras otro bajo el nombre de Nilo comentó: “Esas cifras macroeconómicas son formidables y esperanzadoras…pero la realidad cruda y dura de la calle está lejos, ejemplo, el transporte urbano. Hemos visto personas entrando por la ventanas de los ómnibus, desesperadas ante las largas esperas”.

La Mesa Redonda comenzó a partir del caso del niño cubano Elián González y la campaña propagandística bautizada como “la Batalla de Ideas” y se convirtió en el programa político preferido para las largas comparecencias del entonces gobernante Fidel Castro así como de funcionarios gubernamentales, lo que lo convirtió en un programa impopular entre la población.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

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