Cuba

Nueva fundación aboga por quitar residencia a quienes regresan a Cuba

Inspire America busca llenar el vacío dejado por Mas Canosa

Inspire America, una organización sin fines de lucro oficialmente inaugurada en agosto con un homenaje al disidente cubano Oscar Elías Biscet en el que participaron más de 700 personas, nace de la frustración con la Administración Obama.
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Inspire America, una organización sin fines de lucro oficialmente inaugurada en agosto con un homenaje al disidente cubano Oscar Elías Biscet en el que participaron más de 700 personas, nace de la frustración con la Administración Obama.

Cuando el presidente Barack Obama anunció el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba, una parte de la comunidad cubanoamericana –sobre todo el llamado exilio histórico– se sintió sorprendida y traicionada.

Un año y medio después, un abogado de Miami, quiere unir de nuevo a esos exiliados para combatir la política de acercamiento a Cuba y recuperar el espacio que considera ha perdido esa posición en el debate público.

Inspire America, una organización sin fines de lucro oficialmente inaugurada en agosto con un homenaje al disidente cubano Oscar Elías Biscet en el que participaron más de 700 personas, nace de la frustración con la Administración Obama.

Inspire America, una organización sin fines de lucro oficialmente inaugurada en agosto con un homenaje al disidente cubano Oscar Elías Biscet en el que participaron más de 700 personas, nace de la frustración con la Administración Obama y la necesidad de “redoblar esfuerzos en la lucha por la democracia” en Cuba, explica al Nuevo Herald su presidente, el abogado Marcell Felipe.


“Es muy importante que el exilio cubano se despierte y tome control de la situación. Si bien la oposición en Cuba… está cada vez ganando más espacio… y si bien nuestros congresistas están haciendo una gran labor en Washington y el US-Cuba Democracy PAC está haciendo una gran labor en el Congreso, ambas partes, tanto Washington como la oposición interna, se nutren del apoyo que tengan del exilio... Se necesita un Miami unido”, subrayó.

Las posturas que defiende la nueva organización son claras.

“Nos oponemos rotundamente a la negociación. La libertad de Cuba no se puede negociar con los Castro”, afirmó el abogado, quien dirige su propio bufete y quien lamentó que Washington estuviera “cediendo a la presión del régimen castrista” y “salvando al régimen de su colapso económico”.

Una encuesta secreta realizada en Cuba en marzo, encargada por Univisión y The Washington Post, identificó que el 97 por ciento de los entrevistados veía de manera positiva la normalización de las relaciones entre ambos países. Felipe cree, en cambio, que el rechazo a la negociación con el gobierno de Raúl Castro es compartido no sólo por todo el exilio sino también por “la inmensa mayoría de las personas que viven dentro de Cuba”.

“Bajo una dictadura totalitaria es imposible llevar a cabo una encuesta [que sea] una medida fidedigna de lo que piensa la gente”, dijo.

Y la selección de Biscet para el evento tampoco fue casual.

“En el primer evento conseguimos que una figura como Álvaro Uribe emita una opinión de apoyo al opositor más emblemático de la oposición cubana y tal vez se pudiera decir, al más recto, al que no quiere ningún tipo de acomodación, al que no quiere que le den plazas dentro de la Asamblea del Poder Popular de Cuba, que no quiere que le den un espacio, que quiere totalmente quitar y reemplazar el régimen”, explica.

El abogado, que llegó a Estados Unidos en 1982 cuando tenía 10 años, fue miembro de la junta directiva de la Fundación Nacional Cubano Americana y luego del Consejo por la Libertad de Cuba. Su visión de Inspire America es la de una organización que vendría a llenar el vacío que dejó la muerte de Jorge Mas Canosa.

Otros voces activas en la comunidad cubanoamericana matizan un poco este mensaje.

“El vacío del que se puede hablar es quizás de la falta de una figura como Jorge Mas Canosa, pero no podemos hablar de un vacío en el exilio cuando todavía siguen saliendo electos los mismos políticos que son los que están comprometidos con mantener sanciones contra el régimen de La Habana”, dijo la comentarista radial Ninoska Pérez Castellón.

“Todo cambia en la vida. Cuando los cubanos llegaron aquí el único modo que tenían para ser escuchados era manifestándose en las calles. Hoy en día no, los cubanos han llegado a tener posiciones importantes y sencillamente hemos aprendido a jugar el juego”, agregó.

Mauricio Claver-Carone, quien preside el US-Cuba Democracy PAC, cree también que puede hablarse de un “vacío”, si no político, por lo menos en términos de mensaje.

“Nosotros nos hemos enfocado en Washington. La Fundación Nacional Cubano Americana, cambió su giro y se enfoca más ahora —con la Fundación para los Derechos Humanos [en Cuba]— en cuestiones en la isla y la disidencia, por lo cual, en sí en Miami no hay un mensaje cohesivo de ninguna entidad”, dijo Claver-Carone, quien cree que Inspire America, podría complementar desde Miami la labor que realiza el PAC.

“Desmoraliza’ al exilio

La principal propuesta legislativa que apoya la nueva organización es una modificación de la Ley de Ajuste Cubano. A diferencia de las propuestas defendidas por el senador Marco Rubio y el representante Carlos Curbelo, Inspire America propone cambiar la ley no para eliminar los beneficios automáticos a los inmigrantes cubanos, sino para impedir que quienes lleguen a Estados Unidos con una visa de turismo puedan acogerse a la ley. Adicionalmente, los que hubieran obtenido su residencia a través de la Ley de Ajuste la perderían si regresan a Cuba.

Los viajes de los cubanoamericanos a la isla siguen siendo un tema controversial en la comunidad. Varios reportes de abusos y fraudes de inmigrantes cubanos le han echado más leña al fuego a un debate que en ocasiones deja ver cierta incomodidad de los exiliados ya asentados con los emigrantes más recientes.

“Desmoraliza al exilio cuando tienes una cantidad de personas llegando y quedándose bajo la ley de Ajuste Cubano pero regresando porque realmente no son refugiados. Ese no fue el propósito de la ley, eso desmoraliza al exilio pero además difama al exilio frente al resto de los americanos”, señaló Felipe. “Antes de que nos quiten esa ley que tanto beneficio le hace a tantas familias cubanas que verdaderamente se lo merecen lo adecuado es modificarla para prevenir sus abusos”.

Según el abogado, entre quienes llegan con visa de turista pero luego piden una residencia a través de la Ley de Ajuste, estarían “sobrerrepresentadas las personas que no tienen objeción ninguna al régimen... son personas que no se molestan por cambiar el régimen ni hacer nada para que Cuba sea un país democrático”. La propuesta legislativa intentaría frenar los avances del gobierno cubano, el cual intenta “desmoralizar al exilio trayendo personas que hacen guerra económica contra Estados Unidos... usando todo tipo de fraude al Medicare, incluso el comercio de la droga”.

Pero resulta difícil establecer la neutralidad entre quienes llegan de la isla.

“Estamos viendo personas que quizá ya en los Estados Unidos no se quiere manifestar, no quieren hacer una declaración que les prohíba regresar a Cuba el día de mañana, pero hasta ahora no se ha visto cuál es el resultado de las votaciones de esa personas”, señaló Pérez Castellón, quien dijo estar molesta, sobre todo, con aquellos que regresan a Cuba pero siguen recibiendo la ayuda pública del gobierno de Estados Unidos.

Confusión en la definición

“Inspire America está organizada como lo que algunas veces se le llama SuperPac, una organización que puede recaudar una cantidad ilimitada de dinero de donantes individuales y corporaciones y gastar esos fondos en anuncios políticos”, indica el website de la organización.

Pero en entrevista con el Nuevo Herald, Felipe explicó que la fundación es una organización social sin fines de lucro establecida bajo el código que le otorga el Servicio de Rentas Internas (IRS), una 501(c)4.

“Nosotros somos lo que se llama un 501 (c)4, con lo cual los anuncios políticos que nosotros hacemos no pueden específicamente endosar [sic] a un candidato. Son anuncios políticos sobre temas, en este caso la democracia en América Latina y en Cuba”, dijo.

Felipe insistió en identificar a la organización como un SuperPac, una terminología que “es muy fluida y se usa para incluir hasta las 501(c)4, ya que SuperPac no es una definición técnica”, escribió en un mensaje.

Sin embargo, existen claras diferencias entre ambos tipos de organizaciones, la más importante de ellas en términos de transparencia, señalan ProPublica y The Center for Responsive Politics.

Conocidos como comités de gastos independientes, los SuperPAC, en el centro de la atención mediática, son organizaciones políticas regidas por la Comisión Electoral Federal que pueden efectivamente recaudar grandes sumas de dinero para apoyar a candidatos con anuncios, pero no pueden donar directamente al candidato ni coordinar con este. Por su parte, las organizaciones con fines sociales o 501(c)4, pueden hacer cabildeo ilimitado y pueden intervenir en actividades políticas (campañas) siempre y cuando esta no sea su actividad principal; las donaciones para esas actividades no están libres de impuestos. Una diferencia central con los SuperPac es que no tienen que revelar quiénes son sus donantes, lo cual se considera su principal ventaja.

Claver-Carone señaló que él no se referiría a una 501(c)4 como un SuperPac, ya que “ni están reguladas del mismo modo”, escribió en un correo.

“Para ser precisos, existe cierto entrecruzamiento entre lo que pueden hacer en términos de anuncios, pero los SuperPAC no hacen cabildeo ni están regulados del mismo modo que una c4”, explicó.

Entonces, ¿por qué presentar a una 501(c)4 como un SuperPac?

“Lo único que se me ocurre es el atractivo para la recaudación de fondos”, opina Lloyd Mayer, experto en leyes que rigen a las organizaciones sin fines de lucro y profesor en la Universidad de Notre Dame. “La gente sabe lo que es un SuperPac y puede ser más atractivo para la gente que quiere atraer”, pero hacerlo es “engañoso porque o eres un SuperPac o una 501c4, no se puede ser las dos”.

Inspire America deberá recaudar dinero intensamente si quiere cumplir su meta de gastar un millón de dólares este año en anuncios para promover la democracia en Cuba y América Latina, como ha prometido en su página digital. Sin ofrecer nombres, el abogado dijo que la fundación ya había asegurado compromisos de donantes de peso pero que confiaba en que su mensaje llegara “al corazón del exilio”.

“Nuestras esperanzas están en las casi mil personas que asistieron a nuestra inauguración, en ese pueblo, en las donaciones de 5, 10 y 20 dólares que ya hemos empezado a recibir sin solicitar... ¿Cómo vamos a llegar a las metas que tenemos económicamente? No nos preocupamos de eso. Tenemos un exilio que nos va a respaldar”, aseguró.

Parte del dinero sería destinado a ayudar a la oposición en Cuba. Lo recaudado, explica, iría a un fondo independiente, cuyos detalles sí serían de conocimiento público. “Todo el resto del dinero que nosotros utilicemos para las diferentes operaciones, lo vamos a mantener en la mayor confidencialidad posible porque estamos tratando de luchar contra una dictadura... No necesariamente vamos a anunciar quiénes son nuestros colaboradores porque muchos para poder ayudar a la causa de Cuba, tienen que hacerlo de una forma más discreta”, dijo.

Hasta ahora no se ha anunciado quiénes integran las juntas de asesores y directores de la fundación. Miguel Cossío, director general de operaciones de América TeVé, que copatrocinó el evento de inauguración, dijo que el medio no era parte de la fundación. Recientemente, Felipe representó a los actuales dueños de ese canal durante un juicio por el control de la empresa.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

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