Venezuela

La crisis deja a los venezolanos sin pasaporte

Un pasajero sostiene su pasaporte venezolano cuando se dispone a iniciar su viaje desde Caracas a Miami en esta foto de archivo.
Un pasajero sostiene su pasaporte venezolano cuando se dispone a iniciar su viaje desde Caracas a Miami en esta foto de archivo. AP

Los venezolanos, que llevan meses padeciendo la falta de alimentos y medicinas, enfrentan ahora un problema adicional generado por el colapso económico: la imposibilidad de obtener un pasaporte para salir del país.

La incapacidad del quebrado gobierno venezolano para adquirir los insumos requeridos para la elaboración del documento, así como para importar los componentes necesitados para reparar los equipos averiados ha dejado a miles de venezolanos sin la posibilidad de viajar.

“De las once máquinas que se compraron para hacer pasaportes, solamente dos están funcionando. Las demás las han canabalizado porque no hay dinero para el mantenimiento”, explicó desde Washington Anthony Daquín, un ex asesor de seguridad del gobierno venezolano que ayudó a modernizar el sistema de emisión de pasaportes.


Adicionalmente, el gobierno venezolano ha incumplido con las obligaciones que había contraído con los proveedores de las láminas de policarbonato utilizadas en el documento de lectura mecánica, dijo.

Las autoridades del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) sí cuenta con algunas de estas láminas para emitir un número muy limitado de documentos. Pero muchos de estos están siendo vendidos por funcionarios inescrupulosos en el mercado negro por montos exorbitantes.

“Están pidiendo hasta $500, en dólares”, dijo Daquín, mencionando un monto equivalente a 45 meses de salario mínimo.


Ese dinero, que está siendo desembolsado solo por personas de muy altos ingresos o por quienes están muy desesperados, es utilizado para engrasar las manos de funcionarios con acceso a los pocos documentos disponibles, en un fenómeno que ha comenzado a llamar la atención de las autoridades.

El director General del Saime, Juan Carlos Dugarte, instó el martes a la población a denunciar este tipo de práctica ilícita.

“Remitan con nombre y apellido, pongan su denuncia y nosotros la procesamos”, manifestó Dugarte, antes de anunciar que 120 funcionarios y 24 de sus colaboradores fueron procesados formalmente por la fiscalía.

Entre tanto, las oficinas centrales del Saime en Caracas se ven inundadas a diario por miles de venezolano que viajan desde cualquier parte del país con la esperanza de conseguir el documento legalmente.


Algunas de las historias muestran el grado de desesperación de los solicitantes, como es el caso de una mujer identificada por el diario El Nacional sólo como Judith, quien tramitaba el pasaporte de su hija de once años.

La niña, que lleva dos años con un grave problema neurológico que en Venezuela no le han podido diagnosticar, necesita viajar a Estados Unidos para ser sometida a exámenes.

La madre, quien cuenta con familiares en Estados Unidos, lleva meses tratando de conmover a las autoridades, sin gran suerte. “Luego de tres meses, no ha podido salir de Venezuela y su hija continúa con convulsiones”, reportó El Nacional.

Pero la situación no solo está perjudicando a quienes desean salir del país sudamericano.

Miles de venezolanos que se encuentran en el exterior, incluyendo un nutrido número que reside en el Sur de Florida, se encuentran inhabilitados para viajar o para realizar trámites importantes debido a que sus pasaportes están vencidos.


Muchos de ellos han tratado de tramitar el documento en los consulados de Venezuela en el exterior, pero las demoras por adquirirlos suman varios meses.

“Este es un problema muy grave porque no tenemos manera de viajar”, dijo el representante en Miami del partido opositor venezolano Primero Justicia, José Hernández. “Esta situación, en el sur de la Florida, debe estar afectando cerca de 60,000 familias”.

La incapacidad de la población venezolana en el exterior de contar con un documento de identidad vigente es una traba que limita significativamente las posibilidades de progresar en Estados Unidos, enfatizó.

El colapso económico provocado por más de 17 años de políticas hostiles al sector privado ha generado serios problemas de abastecimiento en el país petrolero, creando serios problemas de desabastecimiento.

El país, que ya formalmente ingresó en el terreno de la hiperinflación, esta actualmente registrando grandes dificultades en obtener las monedas duras que necesita para importar alimentos, medicinas y otros productos básicos.

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