Venezuela

Concentración de poder en Venezuela

Hugo Chávez, reelegido en diciembre presidente de Venezuela, ha acelerado en dos meses su marcha hacia lo que llama el ''socialismo del siglo XXI'' y tiene ya en mano unos poderes que, en opinión de sus adversarios, sirven para darle el control absoluto sobre el destino del país.

Chávez, que juró un nuevo mandato de seis años el pasado 10 de enero, afirma que los poderes especiales que solicitó y obtuvo de la Asamblea Nacional venezolana, compuesta en su totalidad por diputados oficialistas, son necesarios para llevar a buen término el proceso revolucionario que emprendió.

Y así firmó la promulgación de la ley habilitante que le da los poderes ''en el nombre de Dios y la revolución'', según sus palabras, mientras la oposición venezolana clamaba su rechazo y denunciaba que esas medidas encaminan el país hacia un régimen dictatorial.

El propio presidente, reelegido el 3 de diciembre del 2006 con el 63 por ciento de los votos, salió en defensa de la ley, en una rueda de prensa en la que negó que este mecanismo, que le permite legislar por decreto en los próximos 18 meses, abra la puerta de una dictadura.

Chávez argumentó que la Constitución Bolivariana de 1999 prevé la posibilidad de otorgar poderes especiales al presidente -él mismo los ejerció en dos ocasiones- y también la activación de referendos para que la población ''anule'' las leyes que considere inconvenientes.

No obstante, a partir de ahora, el presidente izquierdista de Venezuela tiene la facultad para decretar leyes en once ámbitos, entre ellos el energético, motor de ese país suramericano, miembro fundador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), quinto exportador mundial de petróleo y cuarto abastecedor de EEUU.

Y su punto de mira, al menos hasta ahora, e incluso antes de tener en su mesa las riendas de la ley, son precisamente los sectoesr petrolero y eléctrico.

''He dado instrucciones para que el 1 de mayo amanezcan bajo control nuestro todos esos campos'' petroleros, proclamó Chávez, tras promulgar la ''habilitante'' y arremeter de nuevo contra el presidente de EEUU, George W. Bush, quien expresó recientemente su preocupación por las anunciadas nacionalizaciones de Venezuela y sus consecuencias.

Con estas palabras, Chávez anunciaba la próxima toma de control de los campos petroleros operados en la Faja del Orinoco por trasnacionales de Estados Unidos, Francia, Noruega y Reino Unido en asociación con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Afirmó que su gobierno ''quiere negociar'', pero no dio más detalles al respecto, como tampoco explicó cómo se llevará a cabo la nacionalización de la principal empresa de telefonía venezolana, la CANTV, o de la más importante eléctrica, la Electricidad de Caracas.

Se limitó a comentar que para ello debe aún aprobarse una ''ley especial'' y una reforma a la norma vigente de esos sectores que, presumiblemente, dictará por decreto.

Tanto la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV) como Electricidad de Caracas tienen como principales accionistas a empresas estadounidenses, Verizon y AES, respectivamente.

Pero los poderes especiales otorgados a Chávez no sólo se limitan al ámbito económico, también abarcan el social, financiero y tributario, la ordenación territorial, la seguridad ciudadana, ciencia y tecnología, la transformación de las instituciones del Estado, defensa, infraestructura, transporte y servicios.

El espectro es amplio y profundiza la incertidumbre que ha generado esta iniciativa en Venezuela, donde ya se esperan sorpresas, y muchas, en las próximas semanas y meses.

Desde las filas de la oposición, el ex candidato presidencial Manuel Rosales ya ha elevado la voz para criticar lo que considera un abuso de poder por parte de un presidente que a su juicio quiere convertirse en rey.

Y, como muchos venezolanos, Rosales ha planteado la pregunta acerca de las intenciones de Chávez en la medida en que el presidente, reelegido con amplia mayoría en diciembre, ya disponía de una Asamblea Nacional cuyos 167 miembros son todos afines al ``chavismo''.

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