Venezuela

Eduardo Marturet, la música ha sido su alimento

Compositor y director de orquesta de nivel internacional, Eduardo Marturet es un venezolano multifacético e infatigable.
Compositor y director de orquesta de nivel internacional, Eduardo Marturet es un venezolano multifacético e infatigable.

La música ha sido su alimento.

Compositor y director de orquesta de nivel internacional, Eduardo Marturet es un venezolano multifacético e infatigable que ha logrado éxitos y reconocimientos a punta de madurez, perseverancia y altas dosis de creatividad.

Lo suyo no ha sido cuestión de suerte, sino el resultado de una búsqueda continua de superación y compromiso profesional en torno a la música.

''El azar es un taburete de tres patas. Uno debe forjarse su destino y, si volviese a nacer, me dedicaría a lo mismo; simplemente no puedo escapar a mis genes musicales'', dijo Marturet.

Hombre de alto nivel académico, estudió en Cambridge, Inglaterra, donde echó raíces en la tradición europea, obteniendo su título en Piano, Percusión, Dirección musical y Composición.

Durante mucho tiempo fue director de la Orquesta Sinfónica de Berlín. Su meteórica carrera también lo ha llevado a dirigir en Italia, Checoslovaquia, Inglaterra, Alemania, Bélgica, Dinamarca, Grecia, Noruega, Estados Unidos, Suecia, Holanda y Francia. En 2006 fue nominado al Grammy Latino por el mejor Album de Música Clásica con la producción Encantamento.

''La mayor virtud de Marturet es que logra transmitir emociones. Su dirección nos transporta mágicamente, y eso resulta muy difícil de alcanzar, especialmente en el terreno de la música clásica. Además, su arraigo por Venezuela y la cultura hispana es muy fuerte, donde quiera que vaya es un latino con mucho orgullo'', expresó César Pulido, un agente y productor musical en Florida que ha trabajado en varios ocasiones con el director venezolano.

Desde mediados de la década de los 80, Marturet ya había hecho de Miami un punto obligado de aterrizaje y descanso. Pero no fue sino hasta hace dos años que su relación con la península floridana pasó a ser más que necesaria, acaso vital, cuando tomó la batuta de la dirección de la Orquesta Sinfónica de Miami (MSO, cargo que ocupará hasta el 2012.

''El Estado del Sol se ha convertido en la capital cultural de Latinoamérica. Las masas críticas están a favor de la ciudad y, cómo no, estoy muy contento de ser parte del cambio'', indicó Marturet. ``Artísticamente aspiro a dirigir conciertos semanales con la Sinfónica de Miami para que cada vez más gente y público local accedan a nuestra música''.

Marturet es el sexto hijo de una familia de ocho. ''Pero no crea que he abandonado mis orígenes, porque tengo una actividad permanente en Venezuela, sobre todo con orquestas juveniles'', aseguró el músico. ``Contrario a lo que la gente piensa, son las raíces latinas las que operan como un combustible y estímulo adicionales para luchar en esta vida y destacar del montón''.

''Marturet representa una visión nueva'', comentó Rafael Díaz-Balart, el chairman del Consejo Directivo de la MSO. ``Trae un dinamismo de primer orden, y nadie duda que se trata de una persona dedicada a crear excelencia en nuestra institución. Su visión es muy especial y conoce la forma de mejorar las audiencias''.

Ungenio Maslowski, un amigo de la infancia y miembro de la junta del MSO, contó que Marturet ya se perfilaba como un artista inquieto e innovador incluso antes de llegar a la adolescencia.

''Siempre mostró inclinación hacia las expresiones artísticas. Desde que era un pequeño de 11 años las actividades musicales, los montajes en vivo, copaban su atención. El se transportaba con la música, y cuando uno ama lo que hace, triunfa en la etapa adulta'', dijo el directivo.

''Tener a Marturet en nuestra orquesta es un honor hispano'', aseveró Maslowski.

jcchavez@miamiherald.com

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