Venezuela

Consejo electoral anuncia el cierre de las mesas de votación en Venezuela

La presidenta del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, Tibisay Lucena, anunció oficialmente a las 5:00 de la tarde hora de Venezuela (4:00 de la tarde hora de Miami) el cierre de las mesas de votación para el referendo constitucional. Sin embargo, la funcionaria puntualizó que los centros electorales donde todavía hay electores deberán permanecer abiertas "hasta que vote el último ciudadano".

Millones de venezolanos comenzaron desde la madrugada de hoy a llenar los centros de votación, en un proceso en general sin graves incidentes, que se inició con lentitud pero que iba tomando calor a medida que avanzaba el día.

A las 10 y 30 de esta mañana ya se había instalado el 90 por ciento de las mesas, informaron voceros del Consejo Nacional Electoral (CNE). Varios centros de votación en Caracas y el interior del país sufrieron retrasos debido a fallas en las máquinas de votación, o la ausencia de miembros de las mesas electorales.

“Garantizamos la fluidez del proceso”, dijo el rector del CNE, Vicente Díaz, en declaraciones a la prensa. Díaz agregó que los resultados de la votación “están absolutamente garantizados”, y que “el voto es secreto”.

“No crean en cuentos chinos”, resaltó Díaz, desmintiendo rumores de que el secreto del voto pudiera ser violado.

A diferencia de las pasadas elecciones presidenciales, el proceso se puso en marcha con una baja participación de electores en sectores populares y de clase media.

“No es tan grande la afluencia de gente, en comparación con votaciones anteriores”, dijo William Requejo, activista de Unión Vecinal, una organización popular en el sector de Catia, en el oeste de Caracas, donde el chavismo tiene una fuerte representación.

“No veo el mismo movimiento de otras elecciones”, comentó a El Nuevo Herald Betsy Delgado, una enfermera de 27 años que se preparaba para votar en la Escuela Técnica Francisco Fajardo, ubicada en el barrio Ruiz Pineda, en el extremo oeste de Caracas.

“Hay mucho chavista que se está quedando en su casa, porque aunque están con el gobierno, no están de acuerdo con la reforma”, observó Delgado.

A media mañana, una serie de denuncias comenzaron a llegar a los centros de contingencia del CNE, entre ellas el mal funcionamiento de las llamadas máquinas “captahuellas”, que registran las huellas digitales de cada votante, y la presencia en los centros de votación de miembros de la reserva, que portaban armas largas vestidos de paisano y con credenciales del CNE, un hecho que inquietó a muchos votantes.

“Estamos procesando esas denuncias”, dijo el rector Díaz a la prensa.

A medida que avanzó la mañana, la participación en zonas populares y de clase media del oeste de Caracas se incrementó notablemente, según constató El Nuevo Herald en un recorrido.

En localidades como La Vega, un sector de barrios populares, Catia y Petare, en el extremo este de la capital venezolana, se podían apreciar largas filas de votantes esperando para ejercer el voto.

La avenida Páez del sector El Paraíso, sede de una docena de centros de votación, estaba repleta de una gran cantidad de votantes.

En el liceo Andrés Bello, el mayor centro de votación de Caracas, con unos 30,000 electores inscritos, concentraba la mayor cantidad de votantes en enormes filas que serpenteaban por las calles aledañas.

Esta información fue redactada con colaboración del periodista Casto Ocando desde Venezuela

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