Venezuela

Testigo involucra a Chávez en el 'Valijagate'

Guido Alejandro Antonini junto a Franklin Durán (derecha).
Guido Alejandro Antonini junto a Franklin Durán (derecha). Archivos del Herald

Con el presidente Hugo Chávez a la cabeza, los gobiernos de Venezuela y Argentina se pusieron de acuerdo para tapar el escándalo de la valija de los $800,000, declaró un testigo de la fiscalía federal el martes, en Miami, en el juicio contra un empresario acusado de actuar como agente secreto de Venezuela.

En un esfuerzo por involucrar a Chávez en la conspiración, el FBI envió una carta al mandatario en la que el hombre de la valija, Guido Alejandro Antonini, pidió $2 millones a cambio de su silencio en el escándalo que amenazaba a los dos gobiernos suramericanos.

Enviada en septiembre del año pasado a Chávez y firmada por Antonini, la carta fue preparada por el FBI y traducida del inglés al español por funcionarios de ese organismo, según declaró una traductora peruana de la entidad que la revisó.

Antonini aceptó colaborar con las autoridades federales a fin de encausar a un grupo de cinco individuos contratados por el gobierno de Venezuela para manipular su testimonio, según la acusación, sobre el origen y el destino de una valija con $800,000 que le fue confiscada a su arribo a Argentina en agosto del año pasado.

No se reveló si Chávez respondió la carta, pero el abogado venezolano Moisés Maionica, testigo de la fiscalía federal, declaró el martes que el presidente encargó de la operación a su jefe de servicios de inteligencia (DISIP), Henry Rangel Silva.

Maoinica, de 36 años, se declaró culpable de actuar como agente secreto de Venezuela junto con otros dos acusados. El empresario Franklin Durán se declaró inocente de los mismos cargos y afronta un juicio en la corte federal de Miami que arrancó el martes en una colmada sala de audiencias. Un quinto acusado se encuentra prófugo.

La operación binacional de encubrimiento revestía una gran importancia, según lo explicó el fiscal del caso Tom Mulvihill, por cuanto se trataba de ocultar el pago secreto del gobierno de Venezuela de los $800,000 a la campaña de la entonces candidata presidencial y hoy presidente de Argentina, Cristina Fernández.

Mulvihill se había cuidado de mencionar la conexión argentina en las audiencias y mociones previas al juicio, aparentemente por la crisis dimplomática que suscitó su primera intervención en diciembre del año pasado cuando habló abiertamente de la campaña presidencial.

La presidenta Fernández se refirió entonces a los alegatos de la fiscalía estadounidese como ‘‘una basura''.

En sus argumentos de apertura el martes, el fiscal mencionó el episodio con el nombre de la presidenta, pero apoyándose, según dijo, en grabaciones secretas tomadas a Durán y en las cuales el empresario explicó el misterio alrededor de la valija de Antonini. Mulvihill dijo que, de acuerdo con Durán, el dinero salió de las arcas de PDVSA.

Otras revelaciones durante el primer día del juicio contra Durán, comprometieron en la tapadera al presidente de la petrolera venezolana PDVSA, Rafael Ramírez y al ministro de Interior y Gobierno de Venezuela que tomó el martes posesión de su cargo, Tarek El Aissami.

Maionica aseguró que Chávez estaba "molesto'' con la forma como Ramírez manejó el caso de la maleta y prefirió pasárselo al director de la DISIP, quien a su vez le pidió a Maionica, amigo personal suyo, que viajara a Miami a reunirse con Antonini.

El 17 de agosto Maionica viajó a Miami y en una reunión, dos o tres días después, en el restaurante Novecentos de Brickell, analizó con Durán el plan inicial de persuasión de Antonini, según declaró.

El plan consistía en convencer a Antonini de que nombrara a un abogado en Argentina para evitar su extradición a ese país donde era pedido por contrabando y lavado de dinero. De esa manera los gobiernos de Venezuela y Argentina sacarían al testigo de las manos de la justicia y podrían controlarlo, señaló la fiscalía. También se planeaba buscar una justificación convicente del ingreso de los $800,000 falsificando documentos.

Aunque la idea era que Antonini asistiera a la reunión en el restaurante, el empresario residente de Key Biscayne no pudo acudir porque estaba bajo sedantes por su estado de nervios, explicó Maionica.

En la reunión se hicieron chistes de la manera "tan rudimentaria'' como se envió el dinero a Argentina y Maionica habló de su amistad con el entonces vicepresidente de Venezuela, Jorge Rodríguez.

"Conversamos [con Durán] de una estrategia para conseguir un abogado en Argentina para Alejandro [Antonini] y una vez tuviera un abogado ambos gobiernos habían acordado que el caso se cerrara para evitar que Antonini pudiera conversar sobre el verdadero destino de los dineros confiscados'', explicó Maionica.

Desde el 23 de agosto que se dio comienzo a la operación encubierta del FBI, Antonini grabó 220 conversaciones mediante dos sistemas, explicó el agente del FBI, Crhistopher Wallinsford. Uno con un dispositivo en su oído, del tamaño de una prótesis auditiva, que permitía escuchar al interlocutor y grabar su voz, y el otro con una sofisticada grabadora digital.

En los argumentos de apertura, Ed Shohat, abogado de Durán, describió a Antonini como un ‘‘extorsionador'' que pedía "intensamente'' los $2 millones, amenazaba a todo el mundo con lo que sabía y se negaba a nombrar al abogado en Argentina para mantener viva la operación encubierta del FBI.

Shohat comparó las acusaciones de la fiscalía con el mundo de Alicia en el País de las Maravillas, donde todas las cosas son al revés.

"Este no es un caso de espionaje, el señor Durán no es James Bond.. no recibió dinero por esto, nada, cero, no le hizo ningún daño a la seguridad nacional'', dijo Shohat antes de explicar que la intervención de su cliente obedeció a la necesidad de ayudar a un amigo que le suplicaba que hiciera algo por él porque su vida había quedado destruida después del escándalo del maletín.

Como prueba de que Durán actuaba alejado de cualquier plan de espionaje, Shohat dijo que su cliente le pidió varias veces a Antonini que rompiera su silencio y contara la verdad a los medios de comunicación.

"Hable, gordo, acuse a PDVSA'', le dijo Durán a Antonini, según Shohat. "¿Ustedes creen que esto lo haría una espía?, preguntó el abogado frente a los miembros del jurado.

La fiscalía sostiene que Durán se prestó para falsificar facturas en respaldo del ingreso de los $800,000. Pero Shohat aseguró que Durán le aconsejó a su amigo que no era necesario falsificar ningún documento por cuanto existín facturas de un negocio que ambos habían hecho con el gobierno de Venezuela para el suministro de chalecos antibalas con motivo de la Copa América.

Maionica continuara su declaración este miércoles que será acompañada con la presentación de apartes de una grabación de tres horas de su conversación con Durán.

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