Venezuela

Gobierno de Venezuela saca del aire a 34 emisoras y advierte a otras 200

La periodista Laura Castellanos, de CNB radio.
La periodista Laura Castellanos, de CNB radio.

El cierre de 32 emisoras de radio y dos estaciones regionales de televisión en Venezuela, ordenado por el gobierno del presidente Hugo Chávez el viernes en la noche y hecho efectivo a partir del sábado, generó desconcierto y rechazo entre propietarios y usuarios, y movilizó protestas espontáneas en la capital venezolana.

La decisión fue anunciada en la noche del viernes por el ministro de Infraestructura Diosdado Cabello, quien también preside la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y bajo el argumento legal de que las estaciones operaban sin cumplir con los requisites legales exigidos por el ente gubernamental.

“Tienen que apagar los transmisores una vez notificados por Conatel”, advirtió el alto funcionario, considerado el segundo hombre más poderoso del régimen.

Según explicó Cabello en una conferencia de prensa el viernes, las concesiones de las emisoras fueron revocadas debido a que al fallecimiento del titular de la concesión, a la extinction de la conceción de uso o por incumplimiento en la presentación de los datos de los nuevos operadores de las emisoras, en casos en que las concesiones fueron traspadadas.

El ministro dijo que el concesionario “no está habilitado para trasparar el derecho a usuar el espectro” a otra persona o empresa, ni tampoco puede ser heredada por sus familiares una vez que fallezca el recipient original de la concesión.

“Ese es el espíritu del legislador”, indicó Cabello en la conferencia televisada por el canal estatal Venezolana de Televisión.

El ministro dijo también que los propietarios de la estaciones radials pueden apelar la decision ante el Tribunal Supremo de Justicia.

La decision del cierre de la estaciones se produjo un día después de que la Fiscal General Luisa Ortega, presentara en la Asamblea Nacional el pasado jueves 30, un proyecto de ley que establece una serie de “delitos mediáticos”, destinados a restringir la libertad de expresión en situaciones en que la divulgación de ciertas informaciones puedan ser consideradas como perturbadoras del orden público o que pongan en riesgo la seguridad nacional.

La orden de cierre de las emisoras el viernes generó el mismo rechazo generalizado que proudjo el anuncio de la nueva ley de delitos mediáticos.

En Caracas, un grupo de manifestantes encabezados por los alcaldes Antonio Ledezma, de la alcaldía metropolitana de Caracas, y Emilio Graterón, de la alcaldía de Chacao, marcharon en la tarde hasta el edificio de Conatel desde la sede del Circuito Nacional Belfort, cinco de cuyas estaciones filiales les revocaron la licencia.

“He venido a sumarme a este esfuerzo”, dijo el alcalde Ledezma en la concentración, de acuerdo a un reporte del canal de noticias Globovisión. “Tenemos que defender la democracia, tenemos que protestar por el cierre de los medios. ?Cuántos hemos sido capaces de hacer algo? Los periodistas no se están quedando callados”, acotó.

“Nunca podemos renunciar a ejercer nuestros derechos civiles en un país que va hacia posturas autoritarias. Estamos demostrando que todavía este pueblo tiene voz. Todo el mundo salga a la calle y defienda los derechos ciudadanos. La libertad tiene que imponerse”, dijo por su parte el alcalde Graterón.

La sede de Conatel fue inmediatamente rodeada de numerosos efectivos de seguridad, para evitar incidentes violentos.

La Cámara de la Industria de la Radiodifusión de Venezuela rechazó la medida en un comunicado.

“Esta acción arbitraria e ilegal deja en absoluta indefensión a operadores, periodistas, locutores, productores independientes, dueños de medios y a todos los venezolanos”, indicó el documento.

En el comunicado la cámara advirtió que en breve podría producirse el cierre de otras 200 radioemisoras y unas 40 televisoras.

“Aquí pueden cerrar una emisora de radio, pero no pueden cerrar el pensar distinto”, declaró William Echeverría, periodista que preside el Colegio Nacional de Periodistas, durante un programa de radio en la estación 102.3 FM, que recibió la notificación de cierre por parte de funcionarios de Conatel ayer sábado, según un boletín publicado en la página electrónica de la emisora (www.cnb.com.ve).

La estación clausurada retransmitía todos los días el popular programa de opinion “Aló, Ciudadano”, que transmite el canal opositor Globovisión.

La periodista Laura Castellanos, que labora en la misma emisora radial, lamentó presenciar el segundo cierre de un medio para el cual trabaja.

“¿Qué hago yo ahora? Ya me cerraron RCTV, ahora CNB. Así sea por internet tenemos que salir”, indicó Castellanos, en la nota publicada en la página de CNB.

“Se cierra el cerco. Están viniendo por todos los que queremos tener un pensamiento libre. Buscaremos canales de expresión y continuaremos dando la batalla”, djio por su parte la periodista María Isabel Párraga.

En otras zonas de Caracas como Chuaco, los vecinos salieron a la calle espontáneamente con megáfonos y cacerolas, a protestar por la medida de cierre de Conatel, según reportes de la prensa local.

Según un comunicado emitido el viernes, la Asociación Internacional de Radiodifusión (AIR) inform que solicitó a los estados miembrfos de la Organización de Estados Americanos (OEA) “respaldar su sistema interamericano de protección de los derechos humanos, para que Venezuela permita la visita “in situ” de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, e investigar las graves violaciones registradas en Venezuela”.

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