Venezuela

Rosales niega plan para asesinar a Chávez

El político opositor venezolano Manuel Rosales, asilado en Perú, muestra su pasaporte durante una rueda de prensa este 1 de octubre de 2009, en Lima, para hablar sobre la acusación de estar vinculado en un intento de asesinato al presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
El político opositor venezolano Manuel Rosales, asilado en Perú, muestra su pasaporte durante una rueda de prensa este 1 de octubre de 2009, en Lima, para hablar sobre la acusación de estar vinculado en un intento de asesinato al presidente de Venezuela, Hugo Chávez. EFE

El ex candidato presidencial opositor venezolano Manuel Rosales rechazó desde Lima las acusaciones de que lideró un plan con paramilitares colombianos para matar al presidente Hugo Chávez.

La declaración de Rosales se produce una semana después de que El Nuevo Herald publicó una extensa entrevista exclusiva con el soldado colombiano Geovanny Velásquez Zambrano, quien sostuvo que Rosales habría ofrecido $25 millones para ejecutar el plan.

La Fiscalía General de Colombia conoce la versión de Velásquez.

"Dentro de ese plan diabólico, no contra Manuel Rosales sino contra la libertad, se denunció una grabación que hiciera un ser que se llama Geovanny Velásquez en donde me acusa de asistir a dos reuniones durante el 23 y 24 de diciembre de 1999 y que ofrecí una cantidad de 25 millones de dólares'', dijo Rosales desde Lima.

"Eso es mentira, en el único plan que yo he estado para liquidar a Chávez ha sido el plan electoral'', agregó.

Rosales mostró su pasaporte y aclaró que esos días estuvo en Aruba.

"Eso demuestra que yo no podría estar, como dice este señor, en Cúcuta y en Ureña. Además tiene una serie de contradicciones. Esa denuncia, esa mentira la montaron a la ligera y como mentira tiene que desplomarse y caerse'', señaló Rosales.

Antes de la publicación del artículo, El Nuevo Herald intentó sin resultados entrevistar personalmente a Rosales en Lima, le hizo varias llamadas telefónicas y le envió un cuestionario en un correo electrónico.

La Fiscal General de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, anunció este jueves la designación del fiscal 48 nacional, Zair Amundaray, para investigar el presunto plan para matar a Chávez.

Recientemente, dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), solicitaron la apertura de una investigación respecto a las denuncias formuladas por el ex funcionario del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) de Colombia, Rafael García, en relación con los planes de atentar contra la vida de Chávez. Las denuncias también fueron publicadas en exclusiva por El Nuevo Herald en abril del 2006.

Velásquez, condenado a 40 años de cárcel por crímenes de lesa humanidad, también sostuvo que formó parte del equipo que entrenó a los primeros paramilitares seleccionados para tratar de cometer el crimen en Venezuela.

"Se entrenó la gente con puros fusiles FAL infrarrojos, en Puerto Santander [zona colombiana al pie de Venezuela]'', señaló.

"Como yo fui militar, les enseñé arrastre bajo, arrastre alto, avanzada uno, avanzada dos, saltos vigilados, tiro al blanco de fogueo'', agregó.

La entrevista de El Nuevo Herald con Velásquez, en un video reproducido por la cadena de televisión Al Jazeera entre otros medios, fue hecha el pasado 22 de mayo en un despacho judicial de Bogotá en presencia de funcionarios de la Fiscalía General colombiana y de un defensor de derechos humanos.

El soldado sostiene que asistió a dos reuniones con paramilitares, el 23 y 24 de diciembre de 1999, en las que estuvo presente Rosales. Tuvieron lugar, agregó, en las ciudades fronterizas de Cúcuta (Colombia) y Ureña (Venezuela).

En su declaración del jueves, Rosales alega que no pudo haber asistido a tales encuentros, ya que en esas fechas se encontraba en Aruba.

La primera reunión, dijo Velásquez, fue "en el conjunto cerrado Los Molinos del Norte [Cúcuta], como a las diez de la mañana'' y "estuvieron Rosales, [el narcotraficante y comandante paramilitar Jorge Iván Laverde, alias] El Iguano y unos empresarios que al verlos yo los recuerdo. Son manes [hombres] de plata de Venezuela que estuvieron ahí''.

Tan pronto como Rosales habría ofrecido los $25 millones, Velásquez indicó que "El Iguano se paró y dijo: ‘Yo acepto la oferta, yo tengo los muchachos para matar a ese señor, pero que sea en Ureña o sea en San Antonio' '', pues en Caracas, agregó, sería más difícil.

Laverde actualmente está preso e incomunicado en Colombia. En sus confesiones ya ha mencionado los nombres de altos oficiales del Ejército colombiano que cooperaron con los frentes paramilitares en la comisión de delitos de lesa humanidad y narcotráfico en la frontera de Colombia con Venezuela.

Al explicar la reunión del jueves 23 de diciembre en Cúcuta, Velásquez afirmó: “Yo estuve en esa entrevista [. . .] con Jorge Iván Laverde, El Iguano; Jairo El Sicario, El Veneco, uno más que es de Venezuela, El Aguado, otro de Venezuela y yo y empresarios venezolanos que Chávez les quitaba los bienes y entonces ellos, ofendidos, pagaban para matar a Chávez''.

Durante las dos reuniones, agregó, “a Rosales lo tuve a unos dos o cuatro metros'”. Aseguró que Rosales habría anunciado “que él daba $25 millones para que mataran a Chávez pero que él directamente no los pagaba sino que pagaban unos gringos o fendidos con Chávez pero que él [Rosales] se encargaba de pagar”.

En la segunda reunión que, según Velásquez, se celebró “en Ureña, estado venezolano de Táchira, en el conjunto cerrado [residencial] Las Casitas, se citó al señor [Manuel] Rosales, el opositor de Chávez [. . .]. Inclusive, ese día El Iguano llevaba un BMW verde”.

“El fin'”, explicó Velásquez, era “darle [matar] a Chávez cuando Chávez viniera a Ureña, en el estado Táchira, o fuera a San Antonio, para darle con arma corta y arma larga, puro entrenamiento con equipo de asalto”.

Los primeros detalles del presunto plan para asesinar a Chávez fueron publicados por El Nuevo Herald desde abril del 2003 cuando Rafael García, el destituido jefe de informática del Departamento Administrativo de Seguridad de Colombia (DAS), declaró en entrevista exclusiva que funcionarios de alto nivel del gobierno de Colombia, entre quienes se encontraba el director del DAS, Jorge Noguera, realizaron reuniones para asesinar a líderes de Venezuela y desestabilizar políticamente a ese país.

“Existió un plan de desestabilización contra el gobierno venezolano y hay mucha gente comprometida en el asunto”, afirmó entonces García, quien fuera estrecho colaborador de Noguera, hoy preso.

García, quien no mencionó a Rosales como parte del plan, ratificó este testimonio en un documento obtenido por El Nuevo Herald hace un mes y que está en poder de los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos.

El Nuevo Herald también entrevisto a un mayor del Ejército Colombiano que ha declarado ante la fiscalía sobre el plan contra Chávez.

Se trata del mayor del ejército colombiano Mauricio Llorente Chávez, condenado por haber permitido que paramilitares cometieran en 1999 tres masacres en Catatumbo. Llorente reveló a El Nuevo Herald que el comandante de las fuerzas ilegales preparadas para matar a Chávez fue un soldado profesional que estuvo bajo su mando, identificado como José Misael Valero Santa, alias Lucas, quien aún hoy permanece en ese país al mando de una tropa de 1,000 paramilitares. Todavía, como resultado de aquellos acuerdos, “en este momento hay 2,000 paramilitares en Venezuela [] con el fin de darle de baja a Chávez, con el fin de desestabilizar a Chávez”, sostuvo.

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