Venezuela

Temores de fraude en los comicios venezolanos

El presidente venezolano, Hugo Chávez (c), durante un acto de campaña electoral junto a candidatos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en la localidad de Guarenas, en el Estado Miranda (Venezuela).
El presidente venezolano, Hugo Chávez (c), durante un acto de campaña electoral junto a candidatos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en la localidad de Guarenas, en el Estado Miranda (Venezuela).

Es una ecuación matemática que académicos venezolanos dicen es fácil de resolver. Al artificialmente abultado número de votantes se le suma una autoridad electoral parcializada, se le resta el número de observadores internacionales "asombrosamente ingenuos'', y el saldo es multiplicado por miles de máquinas de votación cuyo software nadie sabe cómo auditar.

El resultado --según expertos y académicos-- queda reducido en una variable: en el mejor de los casos, las elecciones venezolanas son altamente cuestionables. Y en el peor, un fraude.

Un número creciente de expertos venezolanos está convencido de que el gobierno del presidente Hugo Chávez no ha jugado limpio en las últimas elecciones en que ha participado, empleando una serie de mecanismos que le permiten manipular los resultados a su antojo, ganar procesos que en realidad ha perdido, y de esa manera hacer caso omiso de la voluntad popular.

Estas aseveraciones son las conclusiones de trabajos de investigación realizados por profesores con estudios avanzados en algunas de las más prestigiosas universidades del mundo, y que demuestran a través de fórmulas matemáticas y estadísticas que algunos de los resultados oficiales son "absurdos''.

La rigurosidad de esos estudios ha sido puesta a prueba por algunas de las más estrictas publicaciones especializadas, las cuales, tras confirmar la pulcritud de sus conclusiones, han publicados los trabajos.

Y los expertos ahora temen que ocurra lo mismo en las elecciones parlamentarias de este mes, proyectando que más de dos tercios del electorado venezolano votará en contra del partido de gobierno en los comicios y que de todas maneras los candidatos de la oposición sufrirían una aplastante derrota.

Esa es una opinión, sin embargo, muy impopular en Venezuela.

"Esto no se puede decir en Venezuela'', declaró a El Nuevo Herald uno de los profesores, que pidió el anonimato por temor a represalias. "En Venezuela no se puede decir que la presidencia de Chávez es ilegítima porque no has terminado de teclearlo cuando ya te llegan y te ponen preso. Los cogollos [la alta dirigencia] de las universidades creen en esto. Pero muy pocos se atreven a decirlo. Esto es un secreto a voces pero una verdad inconveniente''.

El gobierno, por su parte, niega toda acusación de irregularidades.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) no respondió a la solicitud de entrevista realizada por El Nuevo Herald, pero funcionarios del organismo han declarado en repetidas ocasiones que los procesos electorales en Venezuela se llevan a cabo con la mayor transparencia.

En una entrevista de televisión realizada recientemente, la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, aseguró que el sistema venezolano es uno de los más seguros del mundo debido a la alta capacidad técnica de su personal y el empleo de modernos equipos electrónicos.

"El fraude afortunadamente en Venezuela quedó para la historia'', afirmó Lucena en la entrevista. "Esas son las anécdotas que no debemos olvidar para evitar que vuelvan. Aquí jamás podemos dejar que el fraude se instale''.

Quienes creen que el fraude ya está instalado en Venezuela cuestionan duramente el papel que juega la oposición en todo este proceso. Acusan a los líderes de los principales partidos opositores de complicidad, de tener miedo, de poner sus intereses por encima de los del país al participar en un juego cuyo desenlace ellos saben que está arreglado desde el inicio.

Ana Díaz, quien por más de 25 años trabajó en el organismo electoral venezolano, es una de ellos.

La ex directora de Partidos Políticos del CNE cree que la oposición se siente desgastada por la sagacidad política demostrada por Chávez, por la indiferencia de los observadores internacionales frente a sus previas quejas de fraude y la facilidad con que la comunidad internacional se ha mostrado dispuesta a vivir con el mandatario.

"La prensa internacional dice que él es demócrata, que hay elecciones, que el pueblo lo ama, que ese es un problema de los venezolanos porque los venezolanos votan por él'', señaló Díaz.

Añadió que muchos de los opositores, ante ese escenario, concluyeron que hacerle el juego a Chávez era la única manera que tenían de mantenerse en Venezuela y seguir siendo oposición.

"Pero es una oposición medida, es una oposición controlada y con límites'', amplió Díaz.

También es una oposición que ha terminado siendo muy útil para Chávez, dijo el ex diputado venezolano Roger Vivas.

"Lo que están haciendo con eso es legitimar el proceso electoral'', preciso Vivas, quien vive exiliado en Miami. "Y eso es un grandísimo daño porque cómo decimos al mundo lo que está pasando, cuando la comunidad internacional va a ver los resultados y va a decir: ‘Bueno, un momentito. Esas son las reglas del juego, y ustedes lo aceptan. Ustedes han perdido, pero también han ganado. Y si las elecciones son fraudulentas, ¿por qué participan?' ''

Henry Ramos Allup, secretario general del partido Acción Democrática, declaró que la oposición es conciente de que participa en un juego en el que el árbitro --el CNE-- está bajo control del gobierno, ante el hecho de que cuatro de sus cinco rectores son militantes "rabiosos'' del partido oficialista.

"Pero con todas estas inequidades que todos conocemos, hemos tomado la decisión de participar porque creemos que vamos a obtener una excelente votación como primer paso para derrotar al presidente de la República con votos en las elecciones presidenciales del 2012'', afirmó Ramos Allup.

Los académicos, sin embargo, tienen sus dudas.

Insisten en que Chávez ha instaurado una muy bien aceitada máquina para robar elecciones mediante el uso de un universo de electores "fantasmas'' que están inscritos en el Registro Electoral Permanente (REP) y que votan a favor del gobierno a través de máquinas de votación electrónicas, cuyo software nadie fuera del gobierno está en capacidad de auditar.

La participación de electores fantasmas en los comicios venezolanos fue ampliamente documentada por el exvicerrector de la Universidad Central de Venezuela y profesor de estadísticas, Genaro Mosquera, en un estudio en el que participaron más de una docena de académicos y expertos en materia electoral.

El documento Realidades del sistema electoral venezolano, 2006, concluye que el listado de electores utilizado en las elecciones presenta "manipulaciones inaceptables'' y muestra que el registro creció en un período de tres años a un ritmo equivalente al 27 por ciento anual, muy por encima de la tasa de crecimiento poblacional de 7.3 por ciento registrada en el mismo período.

La larga lista de anomalías detectadas incluyen: electores con tres o cuatro cédulas de identidad, nacionalización de venezolanos sin requisitos previos, fechas de nacimiento repetidas, enorme cantidad de personas que viven en el mismo lugar, un 1.3 millones de personas que no tienen dirección, un tercio de los municipios tiene más electores que residentes, 1.2 millones de personas cuyos registros fueron cambiados sin autorización del titular, 170,000 personas con fechas de nacimiento cambiadas, 1.33 millones de personas nacieron el mismo día y a la misma hora, 39,000 electores tienen mas de 100 años y ocho millones de electores no aparecen por ninguna parte.

En ocasiones, las irregularidades son tan burdas que parecen ser materia de chiste.

Ese es el caso del nombre que aparece en el padrón electoral con la Cédula de Identidad V-24234355, y con el nombre "Mojón Mojón Olegario''.

Los académicos destacan que este tipo de irregularidades no sería tolerado en ningún país en el que existiera una efectiva separación de poderes. Pero en Venezuela, donde el poder está concentrado en manos de una sola persona, no hay instancias en las que se puede formular la denuncia.

"¿A quién le vas a reclamar las irregularidades que se cometen en el Consejo Nacional Electoral?", preguntó el profesor consultado por El Nuevo Herald. "¿Se lo vas a reclamar al poder judicial? No puedes, el poder judicial está en manos de Chávez. ¿Vas a ir al Congreso a reclamar? No, tampoco puedes, el Congreso también lo tiene Chávez. No hay donde ir, Chávez tiene control de todos los poderes''.

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