Venezuela

Crisis de deuda planea sobre Venezuela

Una súbita caída en los precios del petróleo podría sumir a Venezuela en una nueva crisis de deuda, advirtieron analistas quienes señalaron que el acelerado endeudamiento del gobierno y la creciente dependencia de la renta petrolera crean las condiciones para una tormenta perfecta.

Los analistas consultados por El Nuevo Herald desestimaron la posibilidad de que la crisis estalle en cuestión de meses, como lo sugirió un informe publicado recientemente por una firma de investigación con sede en Londres.

Aun así, los expertos advirtieron sobre el explosivo coctel macroeconómico que se estaría gestando en Venezuela, país que está contrayendo grandes deudas a altísimas tasas de interés, pese a contar con precios del petróleo relativamente altos.

Los niveles de deuda, que rondan los $100,000 millones, aún son manejables. Pero el ritmo con que han crecido, pasando del 25 por ciento al 43 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en sólo dos años, dejan ver los futuros aprietos que se están gestando a causa del voraz apetito por recursos del gobierno del presidente Hugo Chávez.

"El ritmo de aumento de esa deuda es realmente preocupante, está fuera de control'', dijo Pedro Palma, presidente de la Academia Nacional de Economía. "Si el gobierno sigue endeudándose a este ritmo, y a este costo, esto podría desembocar no sólo en una crisis de deuda, sino en una crisis económica muy grande, con unas devaluaciones importantes y con un disparo inflacionario muy importante''.

El problema está en que el precio cercano a los $70 el barril en que se ha ubicado el crudo venezolano parece no ser suficiente para cubrir el enorme gasto de un Estado que cada vez ocupa mayores sectores de la economía.

Los precios del crudo han mejorado en las últimas semanas debido a la volatilidad registrada en el Medio Oriente, pero analistas ven el repunte como temporal y suponen que el mercado retorne a la normalidad una vez que la volatilidad política de esa región se disipe.

Según la firma británica de investigación económica Capital Economics, los problemas económicos de Venezuela están generando cierta inquietud sobre la posibilidad de que el país petrolero sufra una debacle financiera similar a la de Grecia el pasado año.

"Hay un creciente riesgo de que el gobierno incumpla con sus obligaciones en el 2012'', destacó el último informe elaborado por la firma.

La advertencia fue recogida por la revista The Economist, que resaltó el gradual declive de la producción petrolera en el país debido a la falta de inversiones dentro del sector, que según proyecciones privadas ha disminuido de 3.3 millones de barriles diarios a los actuales 2.25 millones.

De ese total, alrededor de un millón de barriles diarios se vende a precios subsidiados en el mercado interno y a los aliados del gobierno, lo que sólo deja alrededor de 1.25 millones de barriles para ser vendidos a precios de los mercados internacionales.

Esa caída en los volúmenes de exportación de petróleo ejerce grandes presiones sobre las cuen-tas fiscales debido a que generan más del 90 por ciento de las divisas que ingresan al país.

José Luis Saboin, analista de Ecoanalítica, con sede en Caracas, dijo que la disminución de la renta petrolera en los últimos años ha sido compensada a través de las emisiones de deuda, que también son usadas para sostener el tipo de cambio fijo empleado en Venezuela.

Saboin advirtió, sin embargo, de que este mecanismo podría no estar siempre disponible para el gobierno venezolano.

"El mecanismo, como esto está funcionando, es insostenible en el tiempo'', advirtió Saboin. "No se puede depender tanto de algo tan volátil como son los precios del petróleo''.

Otro factor de preocupación son las altas tasas de interés que Venezuela está pagando por ese endeudamiento debido a la alta percepción de riesgo que existe en torno al país.

Los bonos venezolanos eran negociados a finales de febrero con un diferencial de 1.162 puntos base sobre los bonos del Departamento del Tesoro de EEUU, en contraste con los aún riesgosos bonos argentinos, que mostraban un rendimiento de 556 puntos, y los más estables bonos brasileños, que son negociados con un diferencial de sólo 180 puntos.

Ese diferencial es uno de los más altos del mundo y, aunado al descuento adicional con que los bonos son emitidos, significa que el gobierno paga una tasa de interés cercana al 16 por ciento, lo que acrecienta las futuras obligaciones del Estado venezolano.

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