Venezuela

Cambia uniforme militar por pintura de labios, pero dictadura venezolana en vías de tornarse más cruel

El presidente venezolano Nicolás Maduro asiste a un evento en el Ministerio de Defensa en Caracas, el 24 de mayo del 2018.
El presidente venezolano Nicolás Maduro asiste a un evento en el Ministerio de Defensa en Caracas, el 24 de mayo del 2018. Bloomberg

El gobernante venezolano Nicolás Maduro recortó substancialmente la presencia de militares dentro de su gabinete, e incrementó el número de mujeres en puestos de poder, en una maniobra que pretende suavizar el rostro de un régimen ya sancionado por violaciones graves a los derechos humanos.

Pero expertos advierten que los cambios realizados la semana pasada son solo cosméticos, y que la dictadura bolivariana de Caracas en realidad está en vías de tornarse aún más represiva y cruel para controlar a una población empujada por el hambre y las penurias hasta los niveles máximos del descontento.

“Ellos están tratando de cambiar su cara y distanciarse de la imagen de que consiste en un gobierno militar, para tratar de construir la imagen de que conforman un gobierno feminista, respetuoso de los derechos humanos, que apuesta a la paz y al diálogo”, comentó desde Washington el general Herbert García Plaza, un ex ministro de Maduro.

A los cambios de ministros realizados se le suman la excarcelación de algunos presos políticos, medidas tomadas para contrarrestar la imagen adversa creada ante la opinión internacional por el pronunciamiento de un panel de expertos contratados por la Organización de Estados Americanos declarando que existen suficientes indicios para enjuiciar a altos integrantes del régimen por crímenes de lesa humanidad.

Maduro, cuyo régimen está siendo condenado y sancionado por gran parte de la comunidad internacional, anunció la semana pasada nuevos cambios de gabinete que recortó substancialmente el número de militares.

La ONG Control Ciudadano, que monitorea el sector militar venezolano, dijo que cinco hombres de uniforme salieron del gabinete tras los anuncios realizados, lo cual redujo “drásticamente” la participación de efectivos provenientes del sector castrense en el gabinete, a solo 26.47 por ciento desde la participación de 43.75 por ciento con que contaban previamente.

Y la participación femenina en puestos de poder aumentó. De los 12 ministros nombrados el jueves, siete son mujeres. Entre los cambios también estuvo la designación como vicepresidenta de Venezuela de Delcy Rodríguez, quien venía desempeñándose como presidenta de la controversial Asamblea Nacional Constituyente.

Una de las teorías emitidas para explicar estos cambios es que Maduro siente tanta confianza en su control del chavismo que ya no ve gran necesidad de recompensar la lealtad de los militares cediéndoles trozos importantes del gobierno central.

“Podríamos estar viendo un proceso de consolidación del Madurismo”, comentó desde Caracas el analista político Oswaldo Ramírez, al agregar que la mayor parte de los nombramientos se trataba de dirigentes más cercanos a su propio sector, con líneas de lealtades más estrechamente ligadas a él que al grupo de militares que acompañaron al fallecido Hugo Chávez en sus intentonas golpistas de 1992.

Pero Rocío San Miguel, presidenta de Control Ciudadano, dijo que más bien la medida podría estar obedeciendo a que Maduro ya no confía en sus militares.

“Maduro está paranoico”, dijo San Miguel. “Ve las sombras de las intentonas [de golpe de Estado] en todos lados. Y debe ser mucho más difícil para el sistema de inteligencia tener vigilada a todas las estructuras de ministros bajo el control de los militares”, cuando estaban repartidos y tenían el control de casi la mitad de los ministerios.

Es mucho más fácil tener a los militares vigilados cuando estos están metidos dentro de los cuarteles, explicó San Miguel.

Otro de los grandes beneficios del nuevo equipo ministerial es el impacto que podría tener en el exterior para tratar de suavizar la creciente percepción que el régimen de Maduro ya entró formalmente en el terreno de las dictaduras.

Eso es importante, explicó García Plaza, porque las numerosas sanciones aplicadas contra el régimen ya están golpeando seriamente su estabilidad y la aplicación de este tipo de represalias podría incrementarse en los próximos meses en la medida que Maduro se torne más represivo para tratar de mantenerse en el poder.

Entre las señales que apuntan a una mayor represión se incluyen el posible arresto de la dirigente opositora María Corina Machado, quien está siendo vinculada por las fuerzas de seguridad en la más reciente conspiración militar develada por el régimen.

Un eventual arresto de Machado, sin embargo, más bien incrementaría el riesgo de nuevas sanciones, advirtió recientemente el senador por Florida, Marco Rubio.

“.@MariaCorinaYA está con el pueblo de #Venezuela en su lucha por la libertad. Maduro y sus secuaces deberían pensarlo dos veces antes de amenazar su vida”, escribió Rubio la semana pasada en su cuenta de Twitter.

“EEUU y la comunidad internacional deben tomar nota y harán cumplir severas sanciones si su vida está en peligro”, agregó Rubio, una de las voces más influyentes en Washington sobre la política de Venezuela.

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