Venezuela

Maduro ata su suerte a Diosdado Cabello, pero es una unión plagada por la desconfianza

El gobernante venezolano Nicolás Maduro (centro) habla con el recién nombrado presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello (izq), en una ceremonia en conmemoración de la muerte del Libertador Simón Bolívar en diciembre del 2015. Aunque los dos son considerados pilares del chavismo, no existe gran afecto entre ambos.
El gobernante venezolano Nicolás Maduro (centro) habla con el recién nombrado presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello (izq), en una ceremonia en conmemoración de la muerte del Libertador Simón Bolívar en diciembre del 2015. Aunque los dos son considerados pilares del chavismo, no existe gran afecto entre ambos. AP

Es un matrimonio a la fuerza del que pensó que ya había salido, pero el gobernante venezolano Nicolás Maduro se está viendo obligado a acercarse nuevamente a Diosdado Cabello, su rival dentro de las filas del chavismo, empujado por la cada vez mayor presión internacional y el descontento entre los militares.

Y es que Maduro se está atrincherando para resistir en los próximos meses una de las mayores tormentas de la historia del chavismo, optando por mantener a Cabello muy cerca al nombrarlo como presidente de la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente (ANC) aunque no es un secreto que hay más desconfianza que afecto entre los dos, dijeron analistas.

Los expertos creen que la crisis del país sudamericano, que ya ha empujado a más de cuatro millones de venezolanos a salir del país, empeorará en los próximos meses.

La hiperinflación, que ya ronda 25,000 por ciento, debe acelerarse mucho más ante el creciente colapso de la industria petrolera, al tiempo que el ya abrumador descontento de la población ha comenzado a llegar a los cuarteles y a las propias filas del chavismo, mientras la comunidad internacional continúa su campaña de sanciones contra el régimen.

“Ellos se están acomodando para dar batalla. Están buscando los mejores espacios donde mejor pueden resistir el huracán que les viene encima”, dijo el ex diputado y escritor venezolano Nelson Chitty La Roche.

Senador Marco Rubio insiste en que Estados Unidos debe hacer mucho más para ayudar a venezuela a salir del régimen de Nicolás Maduro.

Pero Maduro no tiene ningún tipo de garantía de que Cabello le cuide la espalda desde el timón de la ANC, ente muy cuestionado pero que ha sido erigido como entidad plenipotenciaria, con poderes superiores a todos los demás, incluso la presidencia.

Los dos dirigentes tradicionalmente se han visto mutuamente como obstáculos a ser superados para consolidar el monopolio del poder dentro del chavismo, lo que tradicionalmente les ha llevado a dormir con un ojo abierto, dijeron los analistas.

“Los dos son caimanes del mismo pozo. Y desde luego los caimanes no son capaces de dar ningún tipo de garantía [de confianza] que pueda ser creíble. De allí que ambos estén estableciendo dentro del propio régimen un sistema de pesos y contrapesos”, expresó Chitty La Roche.

De caimán a caimán, uno le dice al otro: “Si, claro, yo te lo creo todo, pero por las dudas te cuido; te voy a dar oportunidades que están aquí, pero paralelamente voy a mantener sobre ti una estrecha vigilancia”, agregó.

El asesor político Esteban Gerbasi dijo desde Miami que uno de los sistemas de contrapeso es la actual conformación de la ANC.

Si bien Cabello está ahora a la cabeza de la entidad, la mayoría de sus representantes son hoy presumiblemente leales a Maduro, tras ser seleccionados a dedo por el gobernante a través de un proceso declarado por la comunidad internacional como una farsa electoral.

Es una forma de tener a Cabello muy cerca para controlarlo, dijo Gerbasi, al advertir que Cabello, al igual que el ahora ex vicepresidente Tareck El Assami, son colocados en puestos donde ahora los pueden vigilar mejor.

Los tres —Maduro, El Aissami y Cabello— han sido sancionados por Washington, pero sólo los últimos dos han sido descritos como grandes capos de la droga.

“Mientras juegan a ‘hermanos de lucha’, Maduro les entrega sus parcelas delincuenciales como lo hacen los grandes mafiosos que reparten territorios a carteles para que sigan haciendo lo que saben: delinquir y reprimir. Pero estas parcelas no tienen ni poder real, ni reconocimiento popular e internacional, y mucho menos recursos económicos para actuar”, advierte Gerbasi.

Y aunque siguen estando al lado del poder, El Aissami y Cabello están lejos de sentir tranquilidad, situación que pudiera convertirse en una amenaza para Maduro, agregó el asesor político.

“Tareck y Diosdado sospechan que en cualquier momento serán sacrificados, entregados como trofeos, así que para sobrevivir se verán obligados asaltar el poder y hacer suya la guarida en que se ha convertido Miraflores. Veremos quien ‘aparta’ a quien”, manifestó.

El que a El Aissami lo describan como un problema potencial para Maduro es un nuevo acontecimiento, dado que el temido dirigente siempre ha sido visto como un poder más bien cercano al gobernante venezolano.

Pero ese no es el caso de Cabello, quien durante mucho tiempo fue considerado el número dos del régimen, y luego fue testigo de la erosión sistemática de su base de poder.

Antonio De La Cruz, director ejecutivo de la firma InterAmerican Trends, dijo que los planes de Maduro incluían la destrucción de Cabello, quien estaba condenado a correr la misma suerte que el otrora zar económico, Rafael Ramírez, quien de ser uno de los tres pilares fundamentales del régimen terminó siendo un fugitivo en el exilio acusado de corrupción masiva por el régimen.

“Diosdado está en la lista de Maduro de gente que hay que quebrar”, dijo De La Cruz desde Washington. “Lo que pasa es que ahora no puede”.

Según el analista, las circunstancias están forzando a Maduro a buscar un mayor equilibrio interno, dado que la maniobra que emprendió con las elecciones presidenciales del 20 de mayo, calificadas como una nueva farsa electoral por la comunidad internacional, no le salió muy bien.

“Estos cambios internos son efectos del fracaso del 20 de mayo”, dijo De La Cruz.

Para De La Cruz, el nombramiento de Cabello a la cabeza de la ANC no puede ser descartado como un evento insignificante.

Primero por la importancia que el chavismo le ha dado a ese organismo, convirtiéndolo en los medios de comunicación internos como la madre de todos los poderes en Venezuela, explicó el analista.

Y segundo, porque Cabello es un hombre muy hábil que está acostumbrado a hacer uso de cualquier espacio para consolidar su poder.

“Maduro, con esto, está comprando tiempo, pero va a tener que dormir con un ojo abierto porque Diosdado es el más audaz de todos ellos”, dijo De La Cruz. “Esta es una jugada que si se descuida le puede salir muy cara, y es por eso que al final es una apuesta de alto riesgo”.

Siga a Antonio María Delgado en Twitter: @DelgadoAntonioM.
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