Venezuela

‘Mataron gente inocente’, dicen testigos de masacre en la Torre Viasa de Caracas

Llegaron al mediodía fuertemente armados y desde el inicio mostraron hostilidad, tumbando con violencia todo objeto que encontraban en el céntrico edificio de Caracas mientras buscaban a los hombres que venían a matar.

Cuando los encontraron, los capturaron con vida, según los testimonios de mujeres que se encontraban allí, en la otrora sede de la aerolínea venezolana Viasa. Y los agentes de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana les obligaron a descender hasta la planta baja, ordenándoles poner la parte de atrás de sus franelas sobres sus cabezas para que no pudieran ver los rostros de los agresores.

A las mujeres del edificio las encerraron en un solo cuarto mientras abajo exigían a los hombres capturados que mostraran sus papeles de identificación.

Luego los volvieron a subir y, tras llegar nuevamente al decimocuarto piso, comenzaron a escucharse los disparos.

“Ahí mataron gente inocente, porque allí no había nadie que fuese mala conducta. Eran solo trabajadores”, dijo una mujer embarazada que fue golpeada por los policías del régimen de Nicolás Maduro.

“Frente a los niños soltaron tiros allá en el 14”, agregó la mujer en un video publicado por el portal de noticias Caraota Digital.

Según versiones de la prensa venezolana, al menos nueve delincuentes murieron el lunes en la Torre Viasa en un enfrentamiento con policías del régimen de Maduro.

Pero múltiples testimonios recogidos en la calle apuntan a que los hombres fueron ejecutados a sangre fría por los temidos agentes de las FAES, agrupación que según expertos hoy opera más como un escuadrón de la muerte que como una agrupación policial.

“Ese componente de la policía nacional ha venido realizando masacres semanalmente”, declaró en una entrevista Mariano Alvarado, Coordinador de Investigación de PROVEA, organización que vela por los derechos humanos en Venezuela.

“Los operativos del FAES se han convertido en masacres semanales, y cada semanas recibimos informes de siete muertos, ocho muertos o 15 muertos en operativos”, agregó Alvarado.

Según el experto, los hechos recogidos hasta ahora apuntan a que el incidente del lunes en la Torre Viasa fue otra masacre perpetrada por la agrupación. “No estamos viendo en los hechos algún elemento que sea excepcional con la forma de actuar de este componente de la policía Nacional”, dijo.

De hecho, ya PROVEA, una de las organizaciones venezolanas más respetadas en materia de los derechos humanos, le ha otorgado a las FAES la designación de “escuadrón de la muerte”.

Tras cada uno de los episodios de supuestos enfrentamientos de esa unidad, de inmediato aparecen testimonios de familiares denunciando que las personas fueron ejecutadas. Todos coinciden en que “las personas fueron primero detenidas y luego asesinadas. A veces incluso delante de sus familiares y a veces en frente de sus propios hijos”.

“Actúan con un nivel de crueldad impresionante”, dijo Alvarado.

La versión oficial es que las FAES realizaron el operativo en el edificio luego que un agente de policía resultara herido con un tiro en el rostro en un atraco.

Luego de quitarle el arma de reglamento al policía, los maleantes habrían buscado refugio en la Torre Viasa, edificio que después de la quiebra de la aerolínea fue invadido por familias de escasos recursos que necesitaban un lugar donde vivir, agrega la versión que fue distribuida entre los medios.

Pero los moradores del edificio dijeron mientras ocurrían los hechos que entre los muertos no había delincuentes.

“Allá no hay malandros [delincuentes], lo que hay es puro trabajador. (…) Hay niños allá que no sabemos lo que esta pasando con ellos. A todo el mundo lo están matando, uno por uno, sin saber nada, nadie dice nada”, dijo una angustiada mujer en uno de los vídeos transmitidos.

“Yo acabo de llegar con mi marido de Guatire [localidad en las afueras de Caracas] y se lo llevaron. Todavía no me dicen nada. Tengo unos vecinos que están muertos. Hay muchos hombres que están muertos”, agregó la mujer, cuyo nombre no fue dado a conocer.

Otros testimonios apuntan a que los agentes estaban dispuestos a asesinar a gente que no tenía nada que ver con el presunto robo.

Uno de los hombres que fue aprehendido por la unidad policial relató que se salvo gracias a un par de zapatos.

En declaraciones también publicadas por Caraota Digital, el testigo dijo que él estuvo entre el grupo inicial de hombres que habían bajado y que los agentes estaban exigiendo que les entregara dinero para que no le mataran.

“Me estaban pidiendo plata [dinero], que les diera algo valioso. Yo les dije que tenía una laptop. [Pero] cuando entro aquí al [piso] 11 no había nada. Como no vi la laptop, yo me dije, me mataron, porque yo ya había cuadrado con ellos allá abajo”, dijo el hombre, cuya identidad no fue dada a conocer.

Era evidente que el piso ya había sido saqueado y los objetos de valor ya habían sido extraido durante la redada. Por suerte, el hombre pudo ver que en el piso aún se encontraban un par de zapatos deportivos marca Kyrie, que él había comprado por cerca de 15,000 bolívares soberanos (unos $52 al tipo de cambio paralelo.)

Al final los agentes terminaron aceptando los zapatos cómo pago de rescate, y le dejaron con vida, relató.

El profesor de Criminología de la Universidad Central de Venezuela, Keymer Avila, dijo que entre las unidades policiales del país petrolero hoy priva una lógica militar que no está interesada en preservar la justicia.

“Aquí no hay una lógica de procedimientos judiciales enmarcada en la ley, sino que se trata a todo sujeto bajo sospecha como un enemigo, y a los enemigos se les extermina”, dijo Avila.

“Y cuando se traducen éstas lógicas a la práctica cotidiana de seguridad ciudadana, son los ciudadanos los que se terminan convirtiendo en enemigos”, agregó Avila.

Muchas de las presuntas víctimas han sido exterminadas sin que hayan realmente pruebas de que se tratara de delincuentes, y mucho menos fueron sometidas a un proceso judicial para ofrecerles la oportunidad de demostrar su inocencia.

Muchas personas han encontrado la muerte simplemente porque “cumplen con los esteriotipos que los prejuicios sociales, políticos o raciales definen como delincuentes: joven, con un poco de melanina en la piel [tez morena] y pobre. Esos son los que están cayendo”, dijo.

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