Venezuela

Segundo y misterioso avión ruso sale de Venezuela

Un avión de carga de una aerolínea rusa despegó el vienes por la tarde de Venezuela, el segundo de dos misteriosos vuelos que esta semana han provocado interrogantes sobre el papel de Rusia en la crisis venezolana.

Un Boeing 757 registrado a nombre de una nueva compañía de carga aérea de Moscú, identificada indistintamente como Erofey, Yerofei y Erofei, salió de un aeropuerto cercano a Caracas a primas horas de la tarde y tomó una ruta transatlántica.

Dos servicios de seguimiento de vuelos comerciales, Radarbox24 y flightradar24, mostraron que el vuelo demoró unos tres días: tras salir de Moscú, hizo escala en Dubai, en Marruecos y las Islas de Cabo Verde, en el Atlántico, antes de llegar al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, cerca de Caracas.

Aunque no se sabe qué carga llevaba el avión, la publicación rusa Novaya Gazeta reportó el jueves que quizás Rusia esté ayudando al abrumado gobernante venezolano Nicolás Maduro a sacar 20 toneladas de oro del país ante el temor de que no pueda mantenerse en el poder.Otro jet de pasajeros, arrendado a la empresa rusa Nordwind, aterrizó en el principal aeropuerto cerca de Caracas el lunes por la noche y regresó a Moscú dos días después.

Los misteriosos vuelos llamaron la atención al tema más amplio de cómo Rusia se ha convertido en un patrocinador de Maduro, en parte para molestar a Estados Unidos, pero también para proteger inversiones y créditos por valor de $17,000 millones que el estado y compañías rusas han hecho al vapuleado sector petrolero venezolano.

Algunos analistas vieron en los vuelos ecos de lo que ha ocurrido durante los últimos días de otros gobernantes autoritarios en todo el mundo.


“Históricamente, cuando los dictadores creen que van a perder el poder, se llevan todo lo que pueden a un lugar seguro”, dijo R. Evan Ellis, experto en asuntos latinoamericanos del Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio Militar del Ejército de Estados Unidos.

Ellis dijo que no sabía lo que los aviones transportaban pero que los vuelos eran una señal de que Rusia puede estar ayudando a Maduro a transportar activos.

“Lo que se supone es que sea oro. No sé qué otra cosa quisiera sacar del país”, dijo Ellis.

Erofey, la compañía de carga aérea moscovita, que también opera como E-Cargo, comenzó a operar en julio desde el Aeropuerto Domodedovo de Moscú. Publicaciones rusas especializadas en el sector de la aviación indicaron que su jefe ejecutivo había dirigido operaciones de fabricación de aviones en Rusia y que el Boeing 757 anteriormente era avión de pasajeros de United Airlines que fue modificado para carga aérea.

Rusia estableció relaciones estrechas con Venezuela durante el gobierno del predecesor de Maduro, el ya fallecido Hugo Chávez, un populista carismático que gobernó desde 1999 hasta su muerte en el 2013, cuando Maduro entonces ocupó la presidencia.

“Chávez viajó muchas veces a Rusia”, dijo Maxim Trudolyubov, editor del blog Russia File en el Instituto Kennan del Wilson Center, un grupo de estudios de Washington.

En medio de la aceleración del caos económico en Venezuela, Maduro comenzó su segundo período presidencial el 10 de enero. Pero Estados Unidos y otros 20 países le negaron el reconocimiento, alegando que las elecciones no fueron ni libres ni justas, y en su lugar han apoyado al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presidente interino.

Portavoces del presidente ruso Vladimir Putin han criticado con fuerza la política estadounidense, diciendo que significa un grolpe contra Maduro. De lo que no hablan es del deseo ruso de que Venezuela le pague los préstamos.

“Están preocupados por esos préstamos y si se los van a pagar, y no tienen garantías de ello si la oposición toma el poder”, dijo Mikael Wigell, experto en las relaciones de Rusia con América Latina en el Instituto de Asuntos Internacional de Finlandia.

Wigell mencionó los reportes no confirmados en redes sociales de que el vuelo anterior de Nordwind transportó a mercenarios rusos para defender al régimen de Maduro.

“El Kremlin lo niega, pero el Kremlin trabaja con mercenarios privados”, dijo Wigell, agregando que “el régimen de Maduro ya no confía enteramente en sus fuerzas armadas”.

José Cárdenas, es funcionario del Consejo de Seguridad Nacional, dio que el apoyo de Putin a Maduro tiene por fin “crear inestabilidad, y distraer y gastar recursos de Estados Unidos en su propia esfera de influencia”.

Cárdenas dijo que Rusia quizás trata de prolongar la crisis política en Venezuela, pero a final de cuentas se retirará en vez de defender a Maduro a un costo mayor.

“Rusia no tiene los recursos o la capacidad estratégica a largo plazo para forzar una postura en Venezuela”, dijo Cárdenas. “Rusia no se va a exponer por el petróleo venezolano”.

Putin ha entregado buena parte del manejo de las relaciones rusas con Venezuela a Igor Sechin, aliado cercano quien es viceprimer ministro y jefe ejecutivo de Rosneft, la mayor compañía petrolera del país, con participación en dos proyecto gasíferos en Venezuela. La compañía también ha emitido préstamos a Venezuela por valor de $6,500 millones que Caracas debe pagar con petróleo.

“Sechin fue intérprete de la KGB durante la guerra en Angola”, dijo Pedro Burelli, ex miembro de la directiva del monopolio petrolero venezolano.

La última vez que Sechin estuvo en Caracas fue a finales de noviembre, cuando fue a reclamarle a Maduro por la demora en los envíos de crudo para pagar los préstamos, informó la agencia de noticias Reuters en su momento.

Kevin G. Hall contribuyó a este reportaje.

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