Venezuela

Experimentan con nuevo sistema para enviar ayuda a Venezuela, y es virtual

En los próximos meses, decenas de miles de venezolanos —jóvenes, viejos, ricos, pobres, partidarios del gobierno y de la oposición— recibirán el equivalente a 10 dólares en cuentas en línea, sin ningún requisito que cumplir.

En un país abrumado por la hiperinflación y fuerte escasez de alimentos y medicinas, los organizadores de la campaña de donaciones esperan que ese dinero pueda salvar vidas, y quizás crear una nueva forma de entregar asistencia humanitaria.

La campaña AirDrop Venezuela es organizada por Airtm, un mercado en línea de criptomonedas que permite a los usuarios comprar y vender ese tipo de divisas con dinero local. Fundada en México hace cuatro años, la compañía dice que ha completado 2.6 millones de transacciones en más de 126 países.

Pero Venezuela —donde los bolívares no van el papel en que los imprimen— ha sido un terreno fértil para Airtm. En el país sudamericano, la gente depende del servicio y una red de corredores para cambiar sus anémicos bolívares por divisas fuertes, incluidas monedas virtuales, que mantienen su valor, que entonces cambian en bolívares más tarde usan para hacer compras.

“Llevamos mucho tiempo trabajando en Venezuela, la peor economía del mundo, con un índice de inflación de 1.7 millones por ciento”, dijo el presidente ejecutivo de Airtm, Rubén Galindo. “Mientras mayor es el problema, mayores son las oportunidades”.

Ahora la empresa está tratando de convertir su experiencia en una campaña de asistencia humanitaria. Hace unos meses, comenzó a aceptar donaciones en criptomonedas, que se enviarán a venezolanos que se inscriban para recibir la asistencia. Hasta el momento han recogido 272,000 dólares, de una meta de $1 millón. Y más de 60,000 venezolanos se han inscrito para recibir los fondos, que se liberarán a partir de agosto.

El esfuerzo se lanza en momentos que la comunidad internacional batalla por conseguir que la ayuda física —alimentos y medicinas— llegue a Venezuela, contra la voluntad de Nicolás Maduro. Después de negar la existencia de una crisis en el país durante más de un año, el martes Maduro cedió y permitió que la Cruz Roja entregara cierta cantidad de asistencia. Eso fue un fuerte contraste con su reacción en febrero, cuando un convoy de camiones con insumos que eran transportados desde Colombia fue detenido en la frontera con gas lacrimógeno y bloqueos. El espectáculo de la quema de los camiones (que aparentemente fue accidental) se convirtió en un fuerte símbolo de la intransigencia de Maduro.

Enviar dinero a Venezuela también es complicado. Los fuertes controles de divisas y los cargos punitivos sobre las transferencias bancarias socavan los esfuerzos de ayuda. Y cambiar dinero sin la autorización expresa del gobierno puede significar una pena de prisión.

Steve Hanke es profesor de Economía Aplicada en la Universidad Johns Hopkins y miembro de la junta directiva de Airtm, quien ha dedicado buena parte de su carrera a ayudar a gobiernos extranjeros (entre ellos Venezuela en los años 1990) a estabilizar sus divisas.

Aunque no ha participado en otros proyectos de criptomonedas, dijo que le llamó la atención de la iniciativa AirDrop porque pudiera convertirse en una herramienta valiosa para organizaciones de asistencia que tratan de llegar a los más vulnerables.

La mayoría de las organizaciones humanitarias siguen centradas en entregar alimentos y medicinas a los necesitados, “pero la logística es complicada”, dijo. “Hay que tener un almacén, y entonces se roban los alimentos y las medicinas, es una pesadilla burocrática”.

Más recientemente, algunas organizaciones han experimentado con la distribución de efectivo.

Grupos de asistencia que entregan dinero en efectivo en África, por ejemplo, han observado “el desarrollo espontáneo de mercados, en que algunos llegan a ofrecer lo que otros necesitan. Nadie le robó a nadie, todo fue muy eficiente”, dijo Hanke.

AirDrop lleva esa idea un paso adelante. En vez de llegar a un campamiento de refugiados con un camión cargado de dinero, con todos los riesgos que eso implica, ¿no es mejor enviar dinero de manera inmediata y fácil a cualquiera con una aplicación móvil sencilla?

“La idea de hacer llegar de inmediato dinero a zonas de guerra donde hay todo tipo de restricciones es algo muy avanzado”, dijo Hanke.

Una vez que ese dinero está en Venezuela, por ejemplo, los beneficiarios pueden usar la red de Airtm para cambiarlo por efectivo o colocarlo en un abanico de divisas como protección contra la inflación.

A algunos este enfoque no es el correcto. Después de todo, ¿quién quiere $10 en donaciones pero tiene que inscribirse en enviar fotos con su cédula de identidad venezolana en la mano? No hay otros criterios. ¿Qué impide que los oligarcas y la gente rica se inscriban para recibir donaciones?

Tim Parsa, el cofundador de Airtm, dijo que la compañía está consciente de los riesgos, pero cree que en este momento en Venezuela todos necesitan asistencia. Aunque Airtm estudió la posibilidad de trabajar con organizaciones venezolanas sin fines de lucro para escoger a los beneficiarios, decidieron que el riesgo de seguridad era excesivo. Por ejemplo, les preocupaba que el gobierno pudiera tomar el control de las bases de datos y tomarla contra los beneficiarios, dijo Parsa. De la manera en que funciona ahora, no hay forma de que el gobierno sepa quién recibe donaciones.

“Lo atractivo de AirDrop Venezuela es que destaca la capacidad de las criptomonedas para cruzar fronteras y llegar al bolsillo de los más necesitados sin intermediarios, sin censores”, dijo. “Para los que viven con una moneda tan devaluada, esto les da la posibilidad de tener dinero estable”.

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Bolsas hechas con bolívares venezolanos, casi inservibles, en Cúcuta, Colombia. A medida que la divisa venezolana ha perdido su valor, artesanos dicen que los bolívares valen más como materia prima que como dinero.

El régimen de Maduro ha tratado de detener a Airtm anteriormente, culpando a la empresa de la devaluación del bolívar, y ha amenazado con encarcelar a sus corredores. Es difícil imaginar todos los problemas que la hiperinflación puede provocar, pero los venezolanos han tenido a que acostumbrarse.

Laudelina Andrade, de 54 años y de San Cristóbal, dice que durante años trabajó en la vecina Colombia y en el 2017 depositó 200,000 bolívares en su cuenta bancaria en Venezuela. En ese momento, ese dinero alcanzaba para comprar 100 sacos de cemento. Pero cuando lo retiró hace unos meses —después que el gobierno le había agregado cinco ceros y la devaluación era rampante— no le alcanzaba para comprarse un perro caliente.

“El gobierno nos ha robado delante de nuestras caras”, dijo.

El caos económico es una de las principales razones por las que Maduro batalla por mantenerse en el poder y tiene que enfrenar el empuje de su rival Juan Guaidó, el hombre a quien Washington y más de 50 otras naciones consideran el presidente legítimo de Venezuela.

Galindo, el presidente ejecutivo de Airtm, dijo que espera que su compañía pueda trabajar con Guaidó en el futuro para tratar de recomponer la economía.

Pero incluso así, no tiene ilusiones de que la iniciativa de AirDrop solucione los profundos problemas económicos del país. Pero sí espera que poder enseñar a algunos cómo pueden protegerse del caos económico.

“La idea es mostrar qué se puede hacer con esta tecnología”, dijo. “No vamos a catalizar la adopción de las criptomonedas en todo el país, pero podemos enseñar a 100,000 personas a usar la tecnología, y quizás eso lleve a un movimiento más amplio”.

Por su parte, Parsa dijo que espera que el experimento ayude a impulsar una nueva forma de ayudar a los necesitados.

“Pienso que este puede ser el futuro de las donaciones”, dijo. “Gente que done directamente y gente que reciba las donaciones directamente, y que entonces aprendan a ayudarse a sí mismos de la manera que saben es la mejor”.

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