Venezuela

En una región llena de problemas, Venezuela probablemente domine cumbre de la OEA

Un manifestante sostiene una bandera vezolana con un mensaje de auxilio, en esta imagen del 21 de junio de 2017.
Un manifestante sostiene una bandera vezolana con un mensaje de auxilio, en esta imagen del 21 de junio de 2017. AP

La crisis de inmigración en la frontera entre México y Estados Unidos. Decenas de miles que huyen de la sequía y la pobreza en Centroamérica, problemas políticos en Nicaragua y Honduras, la fuerte corrupción en el Caribe y Sudamérica y la debilidad del proceso de paz en Colombia.

En momentos que la Organización de los Estados Americanos inaugura su 49na Asamblea General este miércoles, la región está que revienta de problemas políticos, sociales y éticos.

Pero tema que probablemente domine la agenda es la crisis política en Venezuela y el destino de una masa de emigrantes cada vez más desesperados que amenaza con desestabilizar la región.

El tema oficial de la reunión de este año en Medellín, Colombia, que reúne a representantes de 34 naciones, es “Innovación para fortalecer el multilateralismo regional”, pero pocos están hablando de ese tema.

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Luis Almagro, secretario general de la OEA, está al frente de la organización continental desde 2015. Jacquelyn Martin AP

Al preguntársele si la crisis sería el tema principal de la agenda, Luis Almagro, secretario general de la OEA, dijo al diario colombiano El Tiempo: “Absolutamente”.

El éxodo venezolano no solamente está causando alarma “en este continente, sino en todo el mundo, debido a la profunda crisis humanitaria que sufre el país, que ha afectado a millones de personas”, dijo Almagro.

Gustavo Tarre, quien fue nombrado por el presidente interino venezolano Juan Guadió embajador ante la OEA, dijo que además de la crisis migratoria, también está tratando de convencer a sus colegas de que en Venezuela no puede haber elecciones libres y justas mientras Nicolás Maduro esté en el palacio presidencial.

“Maduro, por definición, es un truhán”, dijo al Miami Herald.


Pero todavía no está claro qué pudiera hacer la OEA sobre la crisis venezolana.

Se espera que Colombia presente una resolución en que pida un enfoque regional a la emigración venezolana y “exhorte a la comunidad internacional a aumentar la solidaridad en forma de recursos internacionales de cooperación”.

La mayoría de los países vecinos de Venezuela han recibido a los migrantes, permitiéndoles entrar libremente y dando a muchos permiso temporal de trabajo. Pero eso está empezando a cambiar. Este mes, Chile y Perú comenzaron a exigir a los venezolanos que soliciten visa antes de entrar al país, algo imposible para muchos.

Juan Vilorio, coordinador de la Coalición por Venezuela —una asociación de 31 grupos de la diáspora venezolana en todas las Américas— se reunirá el miércoles con Almagro y otros representantes.

Las exigencias del grupo son sencillas: que las Américas se pronuncien con una sola voz sobre los migrantes venezolanos. En particular, la coalición pide normas regionales, de manera que los migrantes (muchos de quienes tienen que hacer abrumadores viajes por tierra) no queden sorprendidos a última hora con cierre de fronteras y nuevas regulaciones.

“Queremos que estas decisiones se tomen de manera coordinada”, dijo Vilorio. “No podemos tener el cierre de una frontera y la apertura de otra sin aviso”.

Y como los pasaportes, tarjetas de identificación y certificados de nacimiento son difíciles, a veces imposibles, de conseguir en Venezuela, la coalición también pide una tarjeta de identificación regional para los migrantes venezolanos.

Pero, en lo fundamental, la coalición pide a la región que “reconozca la compleja crisis humanitaria por la que pasa Venezuela”, dijo..

David Smolansky, a cargo del grupo de la trabajo de la OEA sobre la migración venezolana, dice que también espera convencer a los líderes de la región que deben tener un enfoque unificado sobre la crisis, de manera que ningún país en particular quede abrumado.

Uno de los momentos clave de la reunión, que se prolonga hasta el viernes, será cuando Smolansky publique el informe de la OEA sobre la migración de los venezolanos. Entre sus conclusiones, se espera que el estudio indique que —a menos que ocurran cambios políticos sustanciales— más de 6 millones de venezolanos habrán huido de su país para 2020, lo que igualaría o superaría la crisis migratoria debido a la guerra civil en Siria.

“Naturalmente, el contenido del informe llevará a medidas adicionales en la región”, dijo a los reporteros esta semana el canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo. “Esta es una crisis regional y una crisis global... Más de 4 millones de venezolanos ya han huido, y tenemos [1.3] millones de ellos en Colombia, y la crisis sigue profundizándose”.

A diferencia de asambleas generales pasadas, esta es la primera en que el régimen de Maduro no tendrá voz. Su gobierno comenzó a retirarse de la OEA en 2017 a manera de protesta, pero la ruptura definitiva ocurrió cuando hace unos meses la OEA reconoció a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, como el presidente interino del país, alegando que Maduro se había apropiado del poder en unas elecciones amañadas.

Otro momento de tensión pudiera producirse cuando un grupo de países, entre ellos Estados Unidos y Canadá, critique a Nicaragua en medio de la desestabilización que afecta a ese país centroamericano.

Un resolución titulada “La situación en Nicaragua”, pide al gobernante Daniel Ortega y a la oposición que reanuden las negociaciones para encontrar una “solución pacífica a la crisis política” que ha dejado más de 320 muertos desde que las protestas comenzaron en abril de 2018. La resolución también pide a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA que le permita ingresar al país para evaluar la situación.

A diferencia de Venezuela, Nicaragua no tiene las manos atadas. El ministro de Relaciones Exteriores de Ortega, Denis Moncada, probablemente aliente a sus aliados en el Caribe y partes de Sudamérica para resistir la presión de la OAS.

Con sede en Washington DC, la OEA está integrada por todos los países independientes del continente, excepto Cuba. Y aunque su relevancia ha sido cuestionada, el grupo ha ganado en presencia e impulso bajo el liderazgo de Almagro, quien tomó las riendas en 2015.

“Yo diría que en estos últimos años la OEA se ha convertido en una institución efectiva”, dijo el venezolano Tarre. “Gracias a Almagro, Venezuela ha tomado un papel de liderazgo en la OEA”.

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