Venezuela

Redes sociales son única alternativa para conseguir medicinas en Venezuela

El medicamento Herceptin es uno de los más buscados por pacientes de cáncer en Venezuela.
El medicamento Herceptin es uno de los más buscados por pacientes de cáncer en Venezuela. Archivo Miami Herald

Ser diagnosticado con cáncer puede ser una experiencia aterradora. En Venezuela, la noticia es apenas el comienzo de una odisea, entre la batalla por la vida y otra por conseguir los medicamentos para mantener el tratamiento necesario.

De acuerdo con la Federación Farmacéutica Venezolana (Fefarven), hay una falta de 80% de los medicamentos en el país suramericano a causa de una deuda de $6,000 millones que el gobierno de Nicolás Maduro tiene con los productores.

Ante el temor y la desesperación de no poder continuar sus tratamientos, doce mujeres -en distintas etapas de su lucha contra el cáncer de mama- han acudido a las redes sociales de Twitter y Facebook con el fin de conseguir un solo medicamento: el Herceptin.

“Pacientes con cáncer de mama buscan con urgencia Herceptin 440mg”, o “Pacientes Oncológicos en Venezuela necesitamos ayuda” son los mensajes que comparten las mujeres, quienes dan sus nombres de usuarios como forma de contacto.

La campaña, que cada vez suma más personas, fue iniciada por Yasmari Bello, de 39 años, el 2 de febrero. Ese día recibió su más reciente tratamiento —con medicinas donadas por otro paciente— y le aconsejaron que comenzara a buscar el Herceptin para la siguiente cita: el martes 23 de febrero.

Según el presidente de la Fefarven, Freddy Ceballos, el gobierno de Venezuela no hizo las peticiones de las medicinas de alto costo, como las usadas para el tratamiento oncológico, para el primer trimestre del año. Aunque no sabe si ya se pidieron las del segundo trimestre, insistió en la importancia de no dejar a los pacientes sin sus tratamientos.

“Es una situación de blanco o negro, o lo recibo o se suspende el tratamiento”, explica Bello, quien se ha convertido en una conferencista motivacional desde su diagnostico en noviembre del 2014. En su perfil de Twitter se describe como “guerrera de la luz, enamorada de la vida porque vale la pena vivirla”.

Las medicinas de alto costo son distribuidas por las farmacias del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS). Como otros pacientes, Bello acudió inicialmente a este lugar en varias ocasiones pero, tras una espera entre una o dos horas, recibió la misma respuesta: “No hay, vuelva a venir”.

“En mi caso como todos los pacientes oncológicos, nosotros no tenemos la misma fuerza, nos fatigamos y algunos tenemos que hacer rehabilitación”, dijo.

El cancer no espera por divisas”

Yasmari Bello, paciente de cáncer de mama

Desesperada, acudió a las redes sociales. En los siguientes días, se le unieron otras mujeres en la misma situación, algunas que necesitan comenzar el tratamiento y otras continuarlo.

Bello indicó que la fundación Badan también solía distribuir el Herceptin, pero no la han traído desde hace cuatro meses por la falta de divisas.

“No sé a quién más pedirle ayuda. Me siento impotente, frustrada y angustiada”, contó con la voz entrecortada. “Suficiente con la lucha en sí, a que te hagan mil estudios, a que recibas radioterapia y quimioterapia”, dijo Bello, quien confesó que ha sentido un bajón emocional durante estas semanas de desesperación, lo que es contraproducente en estos tratamientos.

“Todos los días echo mi lloradita para desahogarme porque las emociones no se pueden tragar”.

Le escribió al propio Maduro, pero no ha recibido respuesta. “Esto no es una gripe, es un tratamiento para vivir”, exclamó indignada. “El cáncer no espera por divisas”.

Esto no es una gripe, es un tratamiento para vivir

Yasmari Bello

La posibilidad de importarlo por cuenta propia es un gran riesgo para estas mujeres. El medicamento debe estar refrigerado en todo momento y no hay forma de garantizar el envío. Además es costoso. Según averiguaciones de la misma Bello, el medicamento cuesta al menos unos $1,200.

SERVICIO PÚBLICO

Esta campaña no es un caso único en Venezuela. A causa de la escasez de medicamentos, otros ciudadanos han recurrido a las redes sociales para solicitar la ayuda de personas ajenas.

Uno de los casos más evidentes es la popularización de la etiqueta o hashtag “ServicioPúblico” que suele utilizarse en las peticiones de medicinas. Medios de comunicación, organizaciones sin fines de lucro y personas individuales solicitan donaciones de sangre, Valcote o Valpron (fármaco antiepilético) y Tamoxifeno (otro medicamento para personas con cáncer), entre una larga lista de fármacos.

El presidente de la Federación Farmacéutica Venezolana confirmó desde Caracas que las redes sociales han sido una colaboración para los enfermos. Indicó que ha sido una forma de contactar a personas que les quedaron medicinas de tratamientos culminados, o a los familiares que sucumbieron ante la enfermedad.

Sin embargo, Ceballos fue enfático en señalar que debe haber un cuidado garantizado en el almacenamientos de los medicamentos. Contó que hace unos días, una persona les donó medicinas. “Cuándo le pregunté dónde las había guardado, me dijo que tenían 15 días en la maleta de su carro”.

VULNERABLES A ESTAFA

Ante la desesperación de los pacientes, algunas personas están buscando sacar provecho económico. Angustiada de que se acercaba el día en que debe recibir su tratamiento, Bello fue víctima de una estafa al pagarle a un hombre que juraba tener la medicina y luego, se desapareció.

“A los días siguientes, unas 20 personas más llamaron para pedirnos dinero. Como yo, seguro habrán caído otros pacientes”, lamentó la conferencista.

La campaña de Bello ha tenido gran receptividad desde que comenzó hace tres semanas. Lamentablemente, el medicamento sigue sin aparecer.

El presidente de la Federación Farmacéutica Venezolana alertó que la situación que vive Venezuela por la escasez de medicinas es “sumamente grave” y se trata de una “crisis humanitaria” porque ocho de cada diez fármacos no se consiguen en el país. Mencionó con más preocupación los medicamentos para la hipertensión, convulsiones, glicemia y hemofilia.

“La gente se está muriendo más por no conseguir los medicamentos, que por las mismas enfermedades”, dijo Ceballos, quien había pedido el pasado 1 de febrero a la organización Mundial de la Salud (OMS) que enviaran medicinas al país.

Siga a Johanna Álvarez en Twitter en @jalvarez8

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