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Cancelan carrera ciclística en Berlín por amenaza yihadista

Trabajadores retiran los dispositivos de línea de meta para la carrera de ciclismo. El evento fue cancelado por la policía tras decomisar una bomba casera durante una redada.
Trabajadores retiran los dispositivos de línea de meta para la carrera de ciclismo. El evento fue cancelado por la policía tras decomisar una bomba casera durante una redada. EFE

La autoridades alemanas cancelaron el jueves una carrera ciclística internacional prevista para mañana en Fráncfort, por sospechar que era el objetivo elegido por los dos presuntos radicales islámicos -una pareja germano-turca-, detenidos la noche anterior y en cuyo domicilio se hallaron armas y una bomba de tubo.

El departamento policial del Investigaciones de lo Criminal del Land de Hesse -al que pertenece Fráncfort- adoptó esta decisión, por considerar que la celebración de la prueba, de 206 kilómetros de recorrido y un clásico en el calendario ciclista, entrañaba un peligro para la población.

Según informó el jueves en rueda de prensa el fiscal de Fráncfort, Albrecht Schreiber, las sospechas de que el objetivo podía ser este evento deportivo cobraron fuerza ya que uno de los detenidos -el hombre- había sido observado por el equipo de investigación mientras merodeaba en una zona boscosa por la que iba a discurrir la carrera.

Se trataba de la 54 edición del clásico Finanzplatz Eschborn-Frankfurt, que recorre la región del Taunus y concluye en la ciudad de Fráncfort y que está incluida en el calendario de la Unión Ciclista Internacional (UCI).

La cancelación se produjo después de la detención de la pareja y registro de su domicilio, donde se encontraron armas, munición, una bomba de tubo capacitada para funcionar y diversos productos líquidos que pueden ser empleados para preparar artefactos explosivos similares a los empleados en otros atentados.

En una comparecencia ante los medios, Stefan Müller, jefe de la Policía de Hesse, no quiso aventurar el potencial destructivo de la bomba, pero aludió a los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, en los que murieron 192 personas.

Según explicó Müller, la policía comenzó a hacer un seguimiento del sospechoso tras recibir los primeros indicios de un empleado de un almacén especializado en artículos de bricolaje.

Ahí compró el hombre, a finales de marzo, peróxido concentrado y al serle requerida su identificación -como es preceptivo ante ciertas cantidades de esos material- dio un nombre falso.

Este producto, mezclado con otros líquidos, tienen un “gran potencial explosivo”, indicó la fuente policial.

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