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La violencia obliga a los inmigrantes a huir de Libia

Entre los cientos de inmigrantes rescatados por las autoridades de Italia días atrás, había decenas de libios que huyen de la caótica situación en ese país.
Entre los cientos de inmigrantes rescatados por las autoridades de Italia días atrás, había decenas de libios que huyen de la caótica situación en ese país. AP

Los migrantes instalados en Libia o de tránsito en este país se ven obligados a arriesgar su vida en una peligrosa travesía en el Mediterráneo rumbo a Europa para huir de la “crueldad” y de la violencia, afirmó este lunes Amnistía Internacional.

Desde que el país se sumiera en el caos, la marcha de migrantes irregulares desde los 1.770 km de costas libias rumbo a Europa no ha dejado de aumentar. En este contexto, el enfrentamiento entre dos gobiernos paralelos y el conflicto en el país despejaron el camino a los traficantes de seres humanos.

Estas costas se encuentran a unos 300 kilómetros de la isla italiana de Lampedusa, a donde intentan llegar cada semana cientos de migrantes procedentes de África, Siria u otras zonas en conflicto.

“Las espantosas condiciones de los migrantes, junto a la espiral de caos y de conflictos armados, muestran hasta qué punto la vida es peligrosa actualmente en Libia”, destaca Philip Luther, director del programa de Oriente Medio y Norte de África de Amnistía.

El conflicto alcanza al mismo tiempo a los refugiados y a “las comunidades de migrantes que viven y trabajan desde hace años” en el país, destaca Amnistía en su último informe sobre la situación en este país norafricano.

Charles, un cristiano de Nigeria, explica a la oenegé que un grupo armado de Zuara lo secuestró y agredió en varias ocasiones a causa de su religión.

Sin medios legales para huir y ponerse a salvo, los migrantes “están obligados a poner sus vidas en manos de los traficantes de seres humanos, quienes cínicamente los extorsionan, maltratan y atacan”, denuncia Luther.

Las mujeres informaron por su parte de abusos sexuales. Una de ellas asegura haber sido víctima de una “violación en grupo” cometida por 11 hombres delante de su esposo, a su llegada a Sabha, a 600 kilómetros al sur de Trípoli.

Los refugiados sirios explicaron que los traficantes los trasladaron en camiones frigoríficos mal ventilados, donde “dos niños empezaron a asfixiarse”.

Ante esta situación, Amnistía exhorta a la Unión Europea a luchar contra los traficantes de seres humanos y a desplegar a su vez más embarcaciones de rescate en el Mediterráneo.

La oenegé instó además a Túnez y a Egipto a flexibilizar las restricciones en sus fronteras con Libia para ofrecer un refugio a los migrantes.

Asimismo, Amnistía Internacional denunció el encierro de migrantes irregulares en centros de detención en Libia en horribles condiciones.

Una mujer cuenta haber recibido golpes con un tubo de metal. “Incluso golpearon a una mujer embarazada. Por la noche, venían a nuestras habitaciones (…) Violaban a algunas mujeres (…) Por eso decidí irme a Europa”.

Los responsables libios, que denuncian una falta de medios para hacer frente a la afluencia de migrantes, informaron de la presencia de 7,000 en los centros de retención a la espera de su expulsión.

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