Séptimo Día

Documental recupera la trágica historia de Guam

Niño chamorro con bandera estadounidense
Niño chamorro con bandera estadounidense Micronesian Area Research Center (MARC)

Cuba, Puerto Rico y Guam pasaron a manos de Estados Unidos tras la capitulación de España en 1898 en la Guerra Hispano-Cubana-Norteamericana.

Cuba, que había luchado por su independencia contra los españoles por décadas y contaba con un “ejército libertador” activo, se convirtió en república independiente, aunque bajo la cercana tutela estadounidense a través de la Enmienda Platt. Pero las restantes islas, una en el Caribe y la otra en el Pacífico, se convirtieron en territorios “no incorporados”, a disposición del Congreso.

Mientras Puerto Rico ha tenido un visible movimiento independentista y otro que aboga por la conversión en otra estrella de la federación, los residentes de Guam, los chamorros, han tenido menos éxito en hacerse escuchar por la opinión pública y transmitir sus demandas fundamentales: la devolución de sus tierras, confiscadas a partir de la II Guerra Mundial, y una ciudadanía plena.

“Los militares tomaron nuestra tierra, nos sacaron de estas propiedades en las que habíamos estado viviendo por cientos de años. Creo que la guerra no ha terminado para nosotros”, dice José Garrido, un activista que aboga por los derechos de los chamorros sobre su territorio, al inicio del documental War for Guam, que comenzará a trasmitirse en los canales públicos de la Florida a partir del 5 de mayo, como parte del mes de la herencia asiática y de los habitantes de las islas del Pacífico.

Filmado por la multipremiada cineasta, escritora y profesora de la Universidad de Columbia, Frances Negrón Muntaner —con fondos de la Corporation for Public Broadcasting y otros donantes—, el documental explora el largo camino recorrido por los chamorros, desde la trágica invasión de los japoneses en 1941 hasta la recuperación de la isla por el ejército estadounidense y la expropiación de tierras para uso militar inmediatamente después.

“Es vital traer esta historia a la audiencia norteamericana para profundizar nuestra comprensión de los efectos de la guerra en los pueblos nativos y sus tierras, no solo en ese entonces sino en el presente”, señaló la directora de programación de la National Educational Telecommunications Association, que distribuye el documental.

Un sacrificio heroico

A través de entrevistas a sobrevivientes y la recuperación de imágenes de archivo, War for Guam ilustra el heroico sacrificio de los chamorros durante la invasión japonesa y del Padre Dueñas, al frente de la Iglesia Católica en la isla, quienes protegieron al último soldado de la Marina estadounidense, George Ray Tweed, un oficial de radio a quienes ayudaron a sobrevivir en la selva. Tristemente, mientras los barcos de EEUU lograban finalmente rescatar a Tweed, el Padre Dueñas era ejecutado por las autoridades japonesas.

Esta poca conocida historia, así como la posterior minimización de la colaboración de los chamorros y la ocupación de tierras, es utilizada por la realizadora del documental para destacar “lo que continúa estando mal con la política estadounidense hacia sus territorios no incorporados. Esta es una política que declara directamente que los territorios no incorporados como Guam legalmente pertenecen pero no son parte de EEUU y sus ciudadanos [pese a ser ciudadanos de EEUU] no pueden votar por el presidente, incluso si tienen la mayor tasa de incorporación a las fuerzas armadas norteamericanas”.

El legado de la II Guerra Mundial y el debate sobre los territorios no incorporados

Tras la llegada de los marines estadounidenses y la derrota de los japoneses en 1944, “hubo un gran sentimiento de gratitud hacia los marines, como era de esperar pero, quizá, parte de la amargura, la ira y el resentimiento contra los americanos se debe a lo que ellos hicieron con esa gratitud”, señala en el filme Evelyn Flores, profesora de la Universidad de Guam.

El abuelo de Garrido, por ejemplo, fue expropiado de sus tierras, por las que recibió $7.10. Tras la recuperación de la isla, la Marina confiscó alrededor de tres cuartas partes de todo el país y dos años después, al finalizar la guerra, los chamorros permanecían en campos de refugiados.

Pese al boom constructivo que vino después, la población autóctona no pudo beneficiarse de esos empleos ni retornar a la cría de ganado o la agricultura en las tierras que perdieron. Muchos comenzaron a ver en la vida militar una solución económica, aunque actualmente los chamorros se están resistiendo a más expansión militar en la isla.

“El sacrificio de los chamorros continúa hasta el día de hoy”, dijo el senador de Guam Frank Bla, Jr. en un comunicado. “Hoy, Guam tiene la tasa más alta de soldados que se alistan y mueren en guerras norteamericanas. La mayoría de los chamorros están orgullosos de su servicio. Sin embargo, Estados Unidos tiene problemas para reconocernos como parte de la familia norteamericana. Muchos hijos e hijas de Guam han pagado el sacrificio más grande para proteger libertades que no nos han sido otorgadas”.

Preocupaciones académicas y políticas

Negrón Muntaner dirige el Centro de Estudios de Etnicidad y Raza así como el Archivo de Arte y Activismo Latino, ambos en Columbia. Como puertorriqueña y signataria de un polémico manifiesto en apoyo a la “estadidad” de Puerto Rico, su incursión en la historia de Guam tiene que ver con sus preocupaciones académicas y políticas.

“En términos de la relación con EEUU, se plantea que los territorios no incorporados tienen tres opciones: estatus actual, independencia o estadidad federada. En todas sus consultas plebiscitarias, Guam ha elegido alguna versión de ‘territorio mejorado’ que expande la autonomía del gobierno local. Pero el Congreso nunca ha actuado para implementar el resultado de estas consultas”, explica a el Nuevo Herald.

Según Negrón-Muntaner, el gobierno de EEUU ha evadido realizar cambios de estatus en los territorios, “por temor a que los votantes elijan opciones que obliguen a EEUU a ceder el control”, señala. En el caso de los puertorriqueños, muchos están optando por asentarse en EEUU para acceder a mejores empleos y otros beneficios “que muchos asocian con la estadidad sin tomar una decisión final sobre Puerto Rico ni concentrar energías en procesos políticos que hasta la fecha no han dado frutos”, agrega.

“No hay nada inevitable sobre las opciones de estatus”, afirma la académica. “Lo que persiste es una insatisfacción tanto con el estatus actual como con elementos de todas las opciones que se dicen constitucionales. Y entre estas dos insatisfacciones, los puertorriqueños intentan vivir lo mejor posible, no siempre con éxito, entre aquí y allá”, concluye.

Su próximo documental se concentrará en el impacto de la Marina sobre la isla de Vieques, Puerto Rico.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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