Séptimo Día

Sophia Loren celebra sus 80 años

La legendaria actriz junto a Maximilian Schell, con los premios que les fueron otorgados en 1962 por el círculo de críticos de Nueva York. Shell fue el mejor actor por “Juicio en Nuremberg’’. Loren, mejor actriz por la cinta “Dos mujeres’’.
La legendaria actriz junto a Maximilian Schell, con los premios que les fueron otorgados en 1962 por el círculo de críticos de Nueva York. Shell fue el mejor actor por “Juicio en Nuremberg’’. Loren, mejor actriz por la cinta “Dos mujeres’’. AP

Sophia Loren, el gran mito erótico del cine europeo del siglo XX cumple 80 años y lo hace manteniendo su elegancia, su encanto y también la belleza propia de una mujer cuyo rostro es testimonio de la experiencia vivida.

Ha sido considerada una de las mujeres más bellas de todos los tiempos y acaba de ser nombrada Miss Italia ad honorem 2014.

Nacida el 20 de septiembre de 1934 en Roma, Sofia Villani Scicolone, su nombre verdadero, es una de las actrices italianas más conocidas en todo el mundo.

Hablar de Sophia Loren es hablar de cine, de fama y de éxito.

Acumula casi un centenar de películas que le han valido más de 50 premios internacionales, entre ellos dos Óscar, un premio BAFTA, y varias nominaciones a los Globos de Oro.

“Si pienso en mi vida, me sorprendo de que sea todo verdad. Una mañana me despertaré y descubriré que he estado soñando”, afirma la actriz en su autobiografía Ayer, hoy y mañana, que acaba de publicar para celebrar su cumpleaños

La veterana actriz italina viajó a México para celebrar su cumpleaños 80. Allí inauguró el jueves la exposición conmemorativa “Sophia Loren México” con objetos de su carrera. La estrella de ”Ayer, hoy y mañana se dejó llevar por la emoción al agradecer el recibimiento que le ha dado el país.

“Me siento sumamente conmovida y además me siento llena de fe, porque mi vida ha sido una vida muy dura, pero ha sido una vida que me ha rendido muchos frutos”, dijo a través de una intérprete dejando escapar algunas lágrimas.

Para Loren, quien cumple 80 años el sábado, dos de los objetos más preciados son sus Premios de la Academia. Loren recibió el primero por la cinta Cesira en 1961, y el segundo se lo dieron en 1990 de manera honoraria.

“Cuando se recibe un Oscar, es realmente un estado completamente fuera de este mundo. Es de verdad como enamorarse, uno se siente lleno de energía… es un momento bellísimo”, dijo.

Loren estuvo acompañada en la conferencia de prensa por el empresario Carlos Slim Helú, el presidente de Conaculta Rafael Tovar y de Teresa y su hijo Carlo Ponti. La exposición será abierta al público el 22 de septiembre en el Museo Soumaya de la Ciudad de México, integrante de la Fundación Carlos Slim.

El viernes la Cineteca Nacional y la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas le rendía homenaje al entregarle un premio Ariel honorífico y con una muestra de sus películas, incluidas Matrimonio a la italiana, Un día especial y Dos mujeres.

Loren recordó las visitas que ha hecho al país con cariño y habló de su relación con actores de la talla de Mario Moreno “Cantinflas”, Pedro Armendáriz, María Félix y Dolores del Río, con quien se retrató en 1967 en el plató de “Y vivieron felices” (“C'era una Volta”). Esa serie de fotografías está incluida en la exposición.

La actriz ganadora de siete Globos de Oro especiales dijo que se tuvo que casar en México en 1957 con Carlo Ponti porque no le permitían entrar de soltera a Estados Unidos.

“Es una historia un poco difícil de entender, era un asunto de trabajo nuestro matrimonio en México”, dijo. La pareja se casó después en Francia y permaneció unida hasta la muerte de él.

Su belleza y glamur la llevaron a portadas de numerosas revistas y a ser un ícono del cine de las décadas de 1950 y 1960. En los años más recientes no ha perdido el porte, pero sí se ha dejado ver con unas elegantes gafas que ya la caracterizan.

“Los lentes no se usan porque uno se quiera ver bello, yo los uso porque no veo, si no, no puedo caminar, siempre debo ir tomada del brazo de alguien”, dijo Loren sonriente antes de quitarse sus emblemáticas gafas para dejar que el público la viera, lo que provocó los aplausos de la audiencia.

Hija de madre soltera, Loren ha confesado más de una vez que creció en un ambiente pobre, en los suburbios de Nápoles en los tiempos de la II Guerra Mundial, y que durante su infancia pasó hambre y estuvo muy acomplejada por su peso y su altura.

Sin embargo, al alcanzar la pubertad decidió probar suerte en los concursos de belleza locales y regionales, y se presentó a Miss Italia 1951, concurso en el que salió elegida Miss Elegancia.

Fue, sin duda, uno de los momentos decisivos en su vida, pues le permitió conocer entre los miembros del jurado al hombre que sería el gran amor de su vida, el productor Carlo Ponti.

“Nunca olvidaré la primera vez que sentí aquellos ojos mirándome, hace tanto tiempo, en un restaurante con vistas al Coliseo”, escribe la musa en su autobiografía.

Y prosigue: “Yo era casi una niña, él era todo un hombre. El camarero se acercó para darme una nota en la que el ‘productor' (Ponti) me decía que se había fijado en mí. Después, el paseo por el jardín, las rosas, el aroma a acacia, el verano que terminaba. El inicio de mi aventura”.

Con él se casó seis años después, a pesar de que era 20 años mayor que ella, el 17 de septiembre de 1957 en México, y por poderes, tras el divorcio de éste.

Pero, al conocerse la boda, Ponti fue acusado de bigamia, por lo que aquel matrimonio quedó anulado en 1962 y debieron casarse de nuevo el 9 de abril de 1966 en Sèvres (Francia).

Dio sus primeros pasos en el mundo del celuloide interpretando papeles secundarios en películas rodadas en los estudios Cinecittà de Roma, hasta que por fin desempeñó su primer papel protagonista en 1953 en África bajo el mar, ya con el nombre artístico de Sophia Loren.

Durante la década de los cincuenta, trabajó con directores italianos de renombre que exaltaron su belleza, convirtiéndola en un símbolo sexual’’, siempre en eterna comparación con la también actriz italiana Gina Lollobrigida.

En 1954 compartió pantalla por primera vez con Marcello Mastroianni en La ladrona, su padre y el taxista, con quien formaría desde entonces una de las parejas cinematográficas más famosas de todos los tiempos.

Juntos se dejaron ver en La bella campesina (1955); Ayer, hoy y mañana (1964); Matrimonio a la italiana (1964); Los girasoles (1969); La pupa del gánster (1975); Fatto di sangue (1978) y Pret-à-porter’’ (1994), entre otras.

Su reconocimiento a nivel internacional llegó en 1957 de la mano del director y productor estadounidense Stanley Kramer, que le permitió compartir cartel con estrellas de Hollywood como Cary Grant y Frank Sinatra en Orgullo y pasión (1957).

Tres años después, llegó su primer Óscar a la mejor actriz por su papel en Dos mujeres (1960), de Vittorio de Sica, y cuatro años más tarde, fue de nuevo candidata al Óscar con otra cinta del mismo director, Matrimonio a la italiana.

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