Sur de la Florida

Venezolana ayuda a lanzar aplicación móvil para refugiados

Francesca Paranzino, cofundadora de Urban Refuge
Francesca Paranzino, cofundadora de Urban Refuge Cortesía

Francesca Paranzino y sus compañeras de la Universidad de Boston estaban “un poco cansadas” de trabajar sólo con teorías. Por eso cuando en una de sus clases les pidieron analizar cómo se podría usar la tecnología para ayudar a las personas que buscan refugio en otros países, ellas decidieron ir más allá.

“La meta de la clase era simplemente crear una idea pero queríamos hacer algo diferente, no solo teorizar, sino de verdad ayudar”, dijo a el Nuevo Herald Paranzino, quien nació en Caracas y creció en Miami.


Las estudiantes inventaron una aplicación móvil que busca centralizar la información que los refugiados necesitan para acceder a los servicios disponibles para ellos, como puestos de socorro, escuelas, hospitales y hasta oportunidades de empleo. La aplicación, llamada Urban Refuge, se enfoca en refugiados urbanos (por ahora sirios en Jordania): personas que aunque se consideran asilados no viven en centros de refugio o transición, sino que han buscado vivienda en la ciudad.

Ahora, un semestre más tarde, Paranzino y sus colegas están a punto de ver su idea convertirse en realidad. Ya consiguieron una empresa que está desarrollando la aplicación y llevan a cabo una campaña de recaudación de fondos para implementar el programa, en crowdfunding.bu.edu/project/2626. Además, un donante ha prometido $5,000 para el proyecto si el grupo logra reunir $9,750 antes del 25 de septiembre. Y esta semana la profesora Noora Lori, quien les asignó la tarea que dio origen al plan, se reúne para hablar del mismo con la reina Rania Al-Abdullah de Jordania, quien apoya el proyecto, según Paranzino.

Sabemos que hay organizaciones que tienen muchos recursos disponibles para los refugiados, pero ni la organización ni la persona saben cómo encontrarse el uno al otro

Francesca Paranzino, co-fundadora de Urban Refuge

“Sabemos que hay organizaciones que tienen muchos recursos disponibles para los refugiados, pero ni la organización ni la persona saben cómo encontrarse el uno al otro. Lo que queremos es facilitar esa conexión para que los refugiados obtengan la ayuda lo más rápido posible”, dijo Paranzino, de 22 años de edad y quien se graduó con honores en mayo, con una licenciatura en relaciones internacionales y ciencias políticas.

Las creadoras de Urban Refuge esperan lanzar un programa piloto en octubre en Ammán, la capital de Jordania. Eventualmente quieren que la aplicación sea usada por refugiados palestinos y de países de África. A Paranzino, quien se graduó de secundaría en Ronald Reagan High School, en Doral, también le gustaría que el programa pueda ayudar a refugiados de América Latina.


Urban Refuge funciona de una forma parecida a aplicaciones que normalmente se usa para buscar restaurantes o tiendas, como Yelp o Around Me. Partiendo de una base de datos creada por las estudiantes con información sobre las organizaciones de ayuda, los desarrolladores utilizan códigos geográficos, como un GPS, para indicar dónde se encuentran las entidades o lugares de asistencia. Además buscan incluir en la plataforma información sobre los derechos legales de los refugiados.

“Es mucho más fácil indicar el camino exacto para llegar a un lugar, que simplemente dar una dirección difícil de localizar”, explicó Paranzino, quien agregó que un alto porcentaje de los casi 127,000 refugiados sirios en Ammán utilizan teléfonos inteligentes como único acceso a la información. “Aún así, lo que hemos visto es que hasta ahora la información sobre ayuda se pasa de boca en boca, y las direcciones se dan como ‘mira este lugar está frente al restaurante McDonald’s’, pero ¿y si quitan el McDonald’s?”

Paranzino dijo que un grupo de refugiados y estudiantes de Jordania trabajan de manera voluntaria con su grupo, para expandir y verificar la información que se incluirá en la aplicación, y también para recoger opinión de los futuros usuarios sobre qué recursos deberían estar en Urban Refuge.


“El proceso de inmigración para mi familia y para mi fue muy fácil, nadie nos molestó con papeles, me dieron la ciudadanía hace un par de años”, contó Paranzino, quien emigró de Venezuela a Estados Unidos cuando era una niña. “Veo como una injusticia que porque los sirios vienen de otro país, o tienen otra fe, tengan que sufrir lo que yo no sufrí cuando buscan refugio en otro lado”.

Siga a Brenda Medina en Twitter: @BrendaMedinar

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