Sur de la Florida

Judíos y cristianos coinciden sus celebraciones religiosas en el Sur de Florida

John Bussel con su esposa Laura Alonso-Gallo y sus hijos disfrutan tanto de la Navidad como del Janucá, en su residencia en Miami.
John Bussel con su esposa Laura Alonso-Gallo y sus hijos disfrutan tanto de la Navidad como del Janucá, en su residencia en Miami. cmguerrero@elnuevoherald.com

Noche tras noche, gradualmente durante ocho días, los creyentes judíos encienden los brazos de un candelabro sagrado ubicado en ventanas, patios y espacios públicos, compartiendo esas luces de amor y sabiduría con sus entornos. La fiesta de Janucá evoca la gesta macabea por la libertad religiosa del pueblo de Israel y un milagro obrado con una pequeña vasija de aceite en el Segundo Templo de Jerusalén.

Como el calendario de la religión judía está basado en la órbita lunar y no mantiene un paralelismo exacto con el gregoriano, la fecha de este expresivo asueto hebraico varía entre finales de noviembre y diciembre.


Este año 5777, empero, por primera vez en casi cuatro décadas, la noche inaugural de Janucá coincidió con Nochebuena. La confluencia ha exaltado la celebración en los hogares interconfesionales del Sur de Florida como el de Laura Alonso Gallo y John Bussel en Bay Harbour Islands, donde se profesa y proclama la fe judía y cristiana de forma paralela.

Alonso es española católica practicante y Bussel estadounidense judío reformista. Ambos honran las tradiciones del otro, aunque sus hijos son escolarizados bajo el manto de la enseñanza hebrea, sin desprenderse de las costumbres del catolicismo. A fin de acoger ambas festividades, la familia pospuso el almuerzo navideño para la noche. Empezaron la jornada con el encendido de la segunda vela de Janucá, recitando la bendición por los “milagros para nuestros antepasados, en aquellos días en esta época”. Luego, disfrutaron de una cena con abundancia de amor, buen humor, platos típicos y villancicos.

“Hemos dado las gracias a Dios por todas las bendiciones que nos da cada día, y también por poder disfrutar de tantos privilegios”, relató Alonso, directora del Departamento de Filología Inglesa y Lenguas Modernas de la Universidad Barry.

Acerca de la mezcolanza de religiones, destacó: “Le hablo a mis niños de San Francisco de Asís, de Santa Teresa de Jesús, de cómo eran personas ejemplares que tenían una misión y una forma de sentir a Dios muy poderosa que también existe en la mística judía: la pasión, caridad… Ni la religión de mi marido ni la mía deshacen a la otra”.

Familias judeocristianas suelen conmemorar ambas festividades cada una por separado. Este año es extraordinario por la concurrencia.


El rabino Marc Philippe de la Sinagoga Emanu-El en Miami Beach reflexiona sobre este hecho inusitado: “A lo mejor el Universo nos está diciendo que es hora de celebrar juntos, seamos de una u otra religión, está bien, porque adoramos a un solo Dios”.

Se refiere al Dios de Abraham que el régimen sirio-griego de Antíoco IV, en el siglo II a. C., pretendió extirpar del corazón de los judíos, con el objetivo de asimilarlos al politeísmo. Muchos cedieron a las tentaciones de la cultura griega, deteriorándose las bases de la práctica monoteísta. El choque ideológico dio luz a una resistencia gallarda de un pequeño grupo de hebreos provistos de ingenio y pasión, los Macabeos.

Los guerreros lucharon para que la voz del alma no fuera amordazada. Victoriosos, entraron a liberar Jerusalén, no obstante, el Templo había sido profanado. Cuando terminaron de purificarlo y quisieron encender la Menorá, encontraron solo una vasija de aceite con el sello del Sumo Sacerdote que alcanzaría para un día. Entonces se hizo el milagro, según las escrituras talmúdicas. La llama ardió ocho días consecutivos.


Para el cubano Javier Berezdivin celebrar Janucá es también una forma de comunicar a su hijo adolescente, Jayme, la relevancia del judaísmo e inculcarle aquellos valores macabeos. A diferencia de las familias interconfesionales, diciembre representa un desafío para los padres hebreos porque deben hallar maneras de vigorizar la identidad judaica de los hijos ante el constante bombardeo de mensajes navideños.

“En estos tiempos tan agnósticos y materialistas, la inclinación al rechazo de la religión, cualquiera que sea, es grande”, explicó, al reconocer la dificultad en contrarrestar esta tendencia. Janucá, subrayó, permite reafirmar “el aprecio a la familia, la espiritualidad”.

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