Sur de la Florida

Víctimas de tráfico sexual descubren que hay otra vida

Un grupo de chicas sobrevivientes del tráfico sexual celebran su transición a una vida fuera de las calles gracias a la ayuda de Selah Freedom.
Un grupo de chicas sobrevivientes del tráfico sexual celebran su transición a una vida fuera de las calles gracias a la ayuda de Selah Freedom.

Susan tenía 15 años cuando alguien entró a su vida y la hizo sentirse especial por primera vez en mucho tiempo. Pero el objetivo de él no era cuidar de ella, sino usarla, manipularla y obligarla a venderse en la calle.

Susan, cuyo verdadero nombre no podemos usar ya que deseamos proteger su identidad, es una víctima del tráfico humano en el suroeste de la Florida. Esta fue su primera Navidad lejos de “la vida” que la había esclavizado y le había robado el sentido de su propio valor.

Aunque ella escapó del abuso hace ya varios meses, esta temporada festiva resultó un verdadero milagro navideño de autorrenovación gracias a la ayuda y la misión de Selah Freedom.

Selah Freedom trabaja con víctimas de tráfico de sexo de esta área y empodera a las “sobrevivientes” a que descubran y valoren su autoestima.


“Hoy tengo una nueva esperanza y una nueva llama en mi corazón que arde con el deseo de ayudar a los demás”, dijo Susan, y señaló que se había matriculado en el college para estudiar criminología. “Yo tengo ahora una excelente relación con mi familia. Ellos están muy orgullosos de mí, y atribuyen mi salud y mi vida abundante a Selah Freedom, que me ha mostrado cómo vivir la vida del modo debido, con salud, humildad, con un propósito y con una voz”.

Pero siempre no había sido así, como sucede típicamente con las muchachas que Selah Freedom ayuda a sacar de la calle y de una vida en que a menudo acaban en la cárcel o algo peor.

“Todo el tiempo yo me sentía desesperada, indefensa, y pensaba que iba a morir en la vida”, recordó Susan.

Lisa Rowe, directora de programación de Selah Freedom, dijo que a nivel nacional alrededor del 92 por ciento de las víctimas del tráfico sexual han sido abusadas sexualmente en su infancia, pero que el 100 por ciento de las sobrevivientes de Selah Freedom reportan haber sufrido esa experiencia.


“La mayoría de nuestras chicas operan dentro de la mentalidad de una adolescente”, dijo Rowe. “Puede que cronológicamente tengan 20 y tantos años. Pero pueden portarse como si tuvieran 12 porque entonces fue que se fugaron. Fue entonces que su crecimiento emocional se detuvo, y que su vida y su desarrollo se detuvieron. Ellas nunca han experimentado un día festivo feliz porque tal vez eso significaba para ellas que cierto tío iba a venir a sus casas e iba a abusarlas de nuevo”.

Cuando el ciclo cambia del abuso a la recuperación, según Rowe, cuando se muestra compasión genuina a las sobrevivientes eso puede confundirlas, especialmente cuando se trata de su primera Navidad fuera de la calle.

“Ellas no saben qué esperar en sus primeros días festivos con nosotros”, dijo Rowe. “Cuando ellas reciben regalos de los voluntarios en la comunidad o en los grupos de la iglesia, se sienten abrumadas. Ellas preguntan: ‘¿Qué es lo que quiere de mí esa persona?’, porque lo único que han hecho es cambiar una cosa por otra. Para aquellas que vienen directo de la calle, los días festivos les traen emociones mezcladas, porque sienten confusión sobre qué es la verdadera ayuda y la verdadera compasión. Pero, a medida que crecen y evolucionan, hay un fuerte nivel de agradecimiento, y ellas saben que tienen una oportunidad de ver la vida desde un ángulo distinto”.


Para las mujeres que han perdido su identidad al verse envueltas en el tráfico sexual, los días festivos tienden a traerlas de vuelta a la realidad, aunque sea por un momento, pero no de un modo agradable. La depresión y la confusión envuelven su existencia.

“La Navidad puede ser una época muy deprimente en la calle”, dijo Robin, otra sobreviviente del tráfico sexual. “La recuerdo como una época en que me sentía muy sola, sin familia, sin buenos amigos”.

La odisea de Robin, como la de Susan, la ha llevado a conectarse de nuevo con sus familia. Esta Navidad será la primera en que ellas dos pasarán los días festivos con sus familias.


“Me siento bendecida y asombrada ante la transformación que ha tenido lugar en mi vida gracias a Selah Freedom”, dijo Susan. “No puedo decir que haya sido un proceso fácil, pero no puedo darles una idea del apoyo y el amor que he recibido tanto de los trabajadores de Selah Freedom como de sus mentores y voluntarios. Ellos me han acompañado en todas las altas y bajas, y me han rodeado de confort y compasión”.

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