Sur de la Florida

Madre de niña que se suicidó por Facebook Live confió en que el DCF iba a cuidar a su hija

Naika Venant, y su madre Gina Alexis.
Naika Venant, y su madre Gina Alexis. Miami Herald

Los terapeutas que la atendían pensaban que Naika Venant podría coquetear, presumir o comportarse de forma incorrecta por Facebook, de modo que le sugirieron a las autoridades del Departamento de Niños y Familias de la Florida (DCF) que le prohibieran utilizar la plataforma.

Sin embargo, lo que nunca pensaron es que se suicidaría en vivo a través de la popular red social.

Naika debió soportar abusos físicos y sexuales y desde el 2009 entró y salió infinidad de veces del cuidado estatal. Sola desde abril, la niña vivió en 10 casas y refugios diferentes, entre otros un hotel y un edificio de oficinas del DCF. Sus sufrimientos terminaron en el baño de una casa adoptiva de Miami Gardens, donde se ahorcó con una bufanda, al tiempo que transmitía todo en directo por Facebook. Tenía sólo 14 años.

El abogado Howard Talenfeld, que representa a la madre de Naika, dijo que culpar a Facebook sería un error. “Primero hay que ver qué es lo que está sucediendo a nuestro alrededor”, dijo. “Facebook es un método de comunicación, un método donde se envió el mensaje, pero lo cierto es que Facebook no fue quien la violó. Facebook no falló en brindarle sus servicios. No le prometió una mejor vida”.


En una conferencia de prensa que se celebró el miércoles por la tarde, Gina Alexis, la madre de Naika, no paró de sollozar mientras Talenfeld narraba la larga pesadilla que debió vivir su hija. “Naika era mi bebé”, dijo Alexis entre suspiros de angustia. “Estoy enferma y devastada. Confié en que la gente del DCF iba a cuidar a mi niña. Pero se mató en Facebook. Y ahora tengo que enterrarla”, dijo.

Antes que Alexis pudiera terminar de hablar, se desvaneció y tuvieron que sacarla del salón. Después de recuperarse, Alexis regresó y le costó trabajo seguir hablando de su hija: “Le gustaba sonreír”.

Un portavoz del DCF no quiso discutir el caso ni dar a conocer los archivos sobre Naika, tras mencionar la política de confidencialidad de la agencia.

La primera vez que Naika estuvo bajo el cuidado del DCF fue en enero del 2009, cuando tenía siete años, luego de alegaciones de haber sido víctima de “excesivos castigos corporales”, dijo Talenfeld, que es también presidente de la organización Florida’s Children First. Talenfeld dijo que fue la primera vez que el DCF actuó deficientemente con Naika.

Mientras estuvo bajo cuidado estatal, Naika contrajo una infección en el conducto urinario. Después que se reunificó con su madre, Naika le contó un secreto que explicaba porqué se enfermó: habían abusado sexualmente de ella. Después de una investigación policial, dijo Talenfeld, se supo que Naika fue violada por un muchacho de 14 años que vivía en la misma casa.

El incidente, dijo Talenfeld, asustó profundamente a Naika, e hizo que fuera incapaz de distinguir una conducta apropiada, de una inapropiada. “Resultó prácticamente imposible que la madre de Naika pudiera manejar por sí misma estos problemas y no recibió la ayuda del sistema de protección infantil de la Florida que se suponía le daría una mano. No recibió ninguna ayuda”, dijo Talenfeld.


Naika escapó de la casa, y pasó de nuevo a una casa adoptiva. Talenfeld dijo que se suponía que la agencia local del DCF le daría a la jovencita consejería para enfrentar sus problemas de conducta y su situación emocional, pero nunca llegó a recibirla y, por el contrario, lo que hizo fue empeorar. En julio del 2014, de nuevo se reunió con su madre.

Talenfeld dijo que la madre comenzó a percatarse de que Naika tenía un comportamiento sexual inapropiado a través de los mensajes de texto que mandaba y lo que publicaba en Facebook, y trató de castigarla. Ello hizo que Naika volviera a escapar. Desde abril hasta su muerte el pasado fin de semana, se mudó por lo menos a 10 casas diferentes.

“Se suponía que bajo el cuidado estatal estaría protegida”, dijo. “Se suponía que era una niña con un futuro”.

Elizabeth Jordan era la maestra de Artes Visuales de Naika en la academia Young Women’s Preparatory Academy, una escuela magneto de La Pequeña Habana donde la adolescente estudió sexto, séptimo y parte de octavo grado.


“Aquí hizo amistades. Era muy querida por todos”, dijo Jordan, quien agregó que alrededor de finales de septiembre Naika dejó la academia. “Toda la escuela siente mucha pena por lo que ocurrió.

“Llevamos dos días llorando”, añadió. “Naika era una estudiante maravillosa, y nos encantaba tenerla con nosotros”.

Jordan dijo que los maestros sabían que Naika tenía serios problemas personales, pero que en la escuela era una talentosa estudiante que se destacó en varias artes. “Era una artista maravillosa”, dijo Jordan. “Una de sus piezas fue seleccionada para una competencia. Era muy creativa”.

“Era una niña muy dulce”, dijo Jordan. “Realmente nunca vimos indicios de que quisiera matarse”.

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