Sur de la Florida

Protestan en Miami por veto de entrada y detenciones en aeropuertos de EEUU

Más de un centenar de personas protestan contra la prohibición de entrada a EEUU de refugiados emitida por el presidente Donald Trump, el domingo en el Aeropuerto Internacional de Miami.
Más de un centenar de personas protestan contra la prohibición de entrada a EEUU de refugiados emitida por el presidente Donald Trump, el domingo en el Aeropuerto Internacional de Miami. El Nuevo Herald

La Unión Estadounidense para las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) ha convocado este domingo a protestas en aeropuertos de toda la Florida, entre ellos el de Miami, para condenar la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump que impide la entrada al país a nacionales de siete países de mayoría musulmana por 90 días.

ACLU ha convocado a los activistas a protestar desde el mediodía en la puerta D del aeropuerto internacional de Miami, según la información de la página de Facebook de esa organización. Protestas en aeropuertos de todo el país se originaron espontáneamente el sábado, cuando se dieron a conocer los primeros casos de detenciones de viajeros de esos siete países (Irán, Siria, Irak, Somalia, Sudán, Yemen y Libia).

Alrededor de la 1 p.m. del domingo, más de 100 personas con pancartas se habían congregado en la Terminal D del aeropuerto de Miami. Los manifestantes gritaban, “No al odio, no al miedo, los refugiados son bienvenidos aquí”.

Los congresistas republicanos por la Florida, Carlos Curbelo e Ileana Ros-Lehtinen condenaron que la nueva política afectara no solo a quienes poseen visas para entrar a EEUU sino incluso a residentes permanentes.

Ros-Lehtinen dijo al Miami Herald que se oponía a “la suspensión de visas de los siete países mencionados porque podríamos haber cumplido nuestro objetivo de mantener nuestra patria segura mediante la implementación inmediata de procedimientos de selección más minuciosos”.

“En ningún caso se debe aplicar esta orden a las personas a las que ya se hayan expedido visados ​​o que ya sean residentes legales estadounidenses permanentes”.

La congresista demócrata por Weston, Debbie Wasserman Schultz, hizo notar que la orden ejecutiva —que también bloquea el programa de admisión de refugiados por 120 días y a los refugiados de Siria indefinidamente— fue firmada el día en que se recuerda el holocausto y mencionó el caso del buque St Louis, que en 1939 con más de 900 judíos que huían de los nazis, no pudo atracar ni en Cuba ni en Estados Unidos, por lo que muchos finalmente perecieron.

ACLU se anotó una victoria el sábado en la noche cuando una jueza federal dictaminó que que los refugiados u otras personas afectadas por la medida y que han llegado a aeropuertos estadounidenses no pueden ser deportados a sus países. Pero el Departamento de Seguridad Interna respondió que si bien “acatará las decisiones judiciales”, la orden ejecutiva del Presidente “sigue en pie”.

El presidente Anthony Romero, director ejecutivo de esa organización dijo a CNN el domingo que la orden ejecutiva, que incluye además una excepción que beneficia a cristianos de esos siete países, es “inconstitucional e ilegal” porque viola leyes nacionales, internacionales (como la Convención de Ginebra de la cual EEUU es signatario) y la primera enmienda de la Constitución.

“Es uno de los peores momentos en la política exterior y de inmigración de Estados Unidos”, dijo Romero, quien cree que el caso llegará hasta la Corte Suprema.

Trump envió varios tuits el domingo defendiendo la orden. “Los cristianos en el Medio Oriente han sido ejecutados en gran número. ¡No podemos permitir que este horror continúe!”, dice uno de ellos. El otro afirma que “nuestro país necesita fronteras fuertes y una investigación extrema, AHORA. Mira lo que está sucediendo en toda Europa y, de hecho, el mundo- ¡un desastre horrible!

El veto de entrada firmado por Trump, interpretado —por muchos como un veto a los musulmanes— ha generado una ola internacional de críticas. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, escribió en Twitter que “A aquellos que huyen de la persecución, el terror y la guerra, los canadienses le darán la bienvenida, independientemente de su fe. La diversidad es nuestra fuerza”. Asimismo afirmó que su gobierno estaba buscando clarificar el impacto de la nueva política de EEUU y aseguró que los portadores de pasaportes canadienses con doble nacionalidad no se verían afectados.

En el Reino Unido, el canciller Boris Johnson también envió un tuit calificando de “divisionista y equivocada” a la política de “estigmatizar a partir de la nacionalidad”.

El New York Times reportó que un funcionario de alto rango de la Casa Blanca dio una declaración el domingo que parecía revertir una parte clave de la orden de inmigración del presidente Trump, diciendo que a la gente de los países afectados que tienen residencia permanente o green cards (tarjetas verdes) no se les impedirá que regresen a Estados Unidos.

Pero el funcionario, Reince Priebus, jefe del gabinete de la Casa Blanca, también dijo que los agentes fronterizos tenían la “autoridad discrecional” para detener y cuestionar a los viajeros sospechosos de ciertos países. Esa declaración parecía aumentar la incertidumbre sobre cómo se interpretará y aplicará el decreto en los próximos días.

Nora Gámez Torres:@ngameztorres

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios