Sur de la Florida

El ‘Doctor Cemento’ llega a un acuerdo con la fiscalía

Cortesía CBS4
Cortesía CBS4 Miami

Una mujer transgénero que desde noviembre del 2011 ha estado enredándose en problemas con la justicia por inyectar productos como “super glue” y Fix-A-Flat en los glúteos de mujeres y provocando desastrosos procedimientos de cirugías cosméticas ilegales deberá volver a la prisión.

El lunes, en una corte de Fort Lauderdale, Oneal Ron Morris aceptó un acuerdo con la Fiscalía con respecto a varios cargos, entre ellos homicidio culposo.

Morris fue acusada de realizar varios procedimientos de cirugías cosméticas, uno de los cuales provocó la muerte de una mujer.


Morris pasó gran parte del 2014 en prisión tras declararse culpable de un cargo de practicar el cuidado de salud sin la licencia apropiada. Fue sentenciada a 336 días en una cárcel estatal.

Según las autoridades, una mujer que buscaba empleo en un club de bailarinas exóticas y quería una figura curvilínea, en 2010 le pagó a Morris $700 por las inyecciones. Aparentemente Morris utilizó algún tipo de tubo y a través de él le insertó un mejunje tóxico en los glúteos durante un doloroso procedimiento.

Morris volvió a ser arrestada luego que una segunda persona se comunicó con la policía y afirmó haber sido atendida por Morris y su asociado Corey Eubank, según la policía de Miami Gardens.


El año pasado, Eubank, de 40 años, se declaró culpable de dos cargos de negligencia culpable, lo que se considera un delito menor. A cambio, fue condenado a un año de libertad provisional.

En el Condado Broward, Morris fue acusada de haberle provocado la muerte a Shatarka Nuby, de 31 años, quien murió en marzo mientras cumplía una condena en una penitenciaria de Tallahassee.

Después de la muerte de Nuby, el asistente del médico forense determinó que falleció debido a las inyecciones de silicona que Oneal le puso en 2007, y que después selló con bolas de algodón y super glue.


Antes de su muerte, Nuby le dijo a un investigador del Departamento de Salud de la Florida que le pagó a Morris por lo menos $2,000 por unos 10 tratamientos entre el 2007 y el 2011 para aumentarle las nalgas, caderas, muslos y senos.

Otra mujer, Valentina López, residente de Hallandale Beach, afirmó por su parte que las inyecciones que Morris le puso hace dos años la enfermaron. López dijo que las inyecciones de silicona que Morris le puso le crearon nódulos y le hizo falta siete operaciones quirúrgicas para curar las lesiones que sufrió.

Como parte del nuevo acuerdo, Morris ahora enfrenta 15 años de cárcel, que es mucho menos tiempo del que hubiera recibido si en el juicio hubiera sido encontrada culpable.

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