Sur de la Florida

Los pacientes transexuales ahora tienen un lugar para cambiar sus vidas

Diana Guevara , de 28 años, durante una revisión de su cirujano plástico, el doctor Christopher Salgado en el nuevo centro médico LGBTQ de la Universidad de Miami.
Diana Guevara , de 28 años, durante una revisión de su cirujano plástico, el doctor Christopher Salgado en el nuevo centro médico LGBTQ de la Universidad de Miami. pfarrell@miamiherald.com

Ella preguntó a su madre cuál podría ser su nuevo nombre.

“Mamá, cuando yo era bebé, ¿qué nombre me hubieras puesto? ¿Si hubiéramos podido revertir todo esto y yo estuviera de nuevo en tu barriga?”

Y ella tuvo su respuesta: Diana Elizabeth Guevara.

Ese fue el toque final de su nuevo ser, su ser verdadero. Para todo lo demás, la joven de 28 años acudió al doctor Christopher Salgado de la Universidad de Miami, el cirujano principal de la nueva clínica LGBTQ del hospital.


Guevara se identificaba antes como un agente de policía del sexo masculino, hasta que sufrió lesiones y tuvo que salir del departamento. Con tiempo para pensar, Guevara se dio cuenta de algo que ella había sabido siempre desde que estaba en tercer grado: ella es una mujer.

“Yo sabía que yo era diferente, pero no sabía cómo", dijo ella. "Entonces me di cuenta. ‘¡Ah! Soy transgénero’ “.

Las personas transgénero — la T en LGBTQ — son aquellas que nacen con órganos sexuales que no se corresponden con su identidad de género. Algunas las personas transgénero se someten a complejas (y costosas) operaciones quirúrgicas para cambiar sus genitales, sus facciones y sus cuerdas vocales. Otras escogen vivir su verdadera identidad de género sin hacer cambios a sus cuerpos.

Para Guevara, cambiarse a sí misma físicamente fue “algo muy fuerte, y muy importante”.

La publicidad de boca en boca la llevó a ver a Salgado, quien ya había estado llevando a cabo esas difíciles operaciones quirúrgicas durante algunos años cuando ella fue a verlo en el 2012.


Incluso apenas cinco años atrás, estas operaciones quirúrgicas eran mucho menos comunes de lo que son en la actualidad, dijo Salgado durante una reciente visita dirigida de la clínica.

El nunca vio un solo caso durante su residencia a fines de la década de 1990, y, cuando decidió estudiar a fondo estas operaciones, su mejor opción fue una beca en Taiwán.

Pero las cosas han cambiado mucho desde entonces.

En el 2014, el Medicare comenzó a cubrir la terapia hormonal y las operaciones de reasignación de sexo, siguiendo la tendencia establecida por las compañías de seguros de Europa. Al haber más fondos de seguros médicos disponibles para cubrir estas costosas operaciones quirúrgicas, Salgado vio aumentar sus pacientes más y más. Al mismo tiempo, celebridades de los medios de difusión tales como Laverne Cox y Caitlin Jenner realzaron la visibilidad de las personas transgénero en Estados Unidos. El tema de la igualdad y la comprensión para las personas LGBTQ se convirtió en algo candente.


UM abrió su centro LGBTQ en enero para cubrir las necesidades de la creciente población. La nueva clínica sirve de punto de unión a especialistas en urología, endocrinología y psiquiatría, y cuenta con un equipo de cirujanos para acompañar a los pacientes a la sala de operaciones.

Salgado y otros médicos pueden incluso llevar a cabo múltiples operaciones quirúrgicas a un paciente de forma simultánea, de modo que después de una sesión maratónica el paciente o la paciente puede salir del quirófano habiendo recibido todas sus operaciones al mismo tiempo.

Asimismo, la universidad contrató a Lauren Foster, celebre modelo y activista transgénero de Miami Beach, como la primera directora de servicios de conserjería LGBTQ de la UM.

Los pacientes transgénero “viven sus vidas en un perpetuo sigilo”, dijo Foster, de modo que la clínica se centra en ofrecer privacidad. “Muchos pacientes no quieren que nadie sepa que ellos están aquí”.

Ella dijo que algunos pacientes acaudalados, sobre todo provenientes de Sudamérica y Europa, usan incluso la plataforma de aterrizaje de helicópteros en la azotea del hospital para sus discretas entradas y salidas.


En su estadio inicial, la clínica se centra primariamente en los pacientes transgénero, pero eso está cambiando con rapidez.

Foster dijo que otros médicos se están acercando a ellos y ofreciéndoles integrar sus servicios, tales como pruebas de VIH, pruebas de Papanicolau anal, o PrEP (un tratamiento para la prevención del VIH).

La doctora Wrood Kassira, cuyo foco son las cirugías pectorales y la feminización facial, dijo que la clínica recibe alrededor de cuatro nuevos pacientes transgénero a la semana.

Cuando ella explica los detalles de la cirugía a los pacientes, dijo, ellos no le piden cambios drásticos. Ellos simplemente quieren sentirse cómodos consigo mismos.

“Ellos me dicen: ‘Yo no quiero que me miren extraño. Yo no quiero que la gente me vea como una persona del otro género’ “, dijo Kassira.

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