Sur de la Florida

Aumenta población de manatíes en la Florida

Varios manatíes se refugian en las cálidas aguas de Blue Springs, cerca de Orlando, en el 2012.
Varios manatíes se refugian en las cálidas aguas de Blue Springs, cerca de Orlando, en el 2012. MCT

El número de manatíes en la Florida sigue aumentando.

La Comisión de Conservación de la Flora y la Fauna de la Florida (FWC) dio a conocer los resultados preliminares de un conteo anual que registró 6,620 manatíes moviéndose por las aguas cálidas de los manantiales, lagunas y canales de la Florida. El conteo tuvo lugar un año después que funcionarios federales del sector anunciaran planes para sacar a los manatíes de la lista de especies en peligro de extinción, y marca el tercer año consecutivo en que las cifras estimadas de población han aumentado.

Pero el conteo aéreo refleja asimismo una tendencia creciente de que los manatíes se refugien en aguas calentadas por plantas eléctricas y un aumento similar en el número de muertes.

Al calificar de “factor impredecible” las aguas artificialmente calentadas, Katie Tripp, directora de Ciencias y Conservación del Save the Manatee Club, se preocupa de que las autoridades normativas están confiando demasiado en un hábitat que no pueden controlar.

“Algunas plantas eléctricas tienen 1,200 animales, como en el caso del Condado Brevard”, dijo. “Queremos que la población de manatíes se recupere. Pero no voy a celebrar una victoria artificial”.

El conteo de este año lo realizaron 15 observadores, que reportaron condiciones ideales para el sondeo: temperaturas frescas, cielos despejados y poco viento. El equipo contó 3,488 manatíes en la costa este y 3,132 en la costa oeste. El año pasado, los observadores contaron 6,250 manatíes. En el 2015 contaron 6,063, la primera vez que la cifra sube de 6,000 desde que se lleva la cuenta.

El conteo se realizó en momentos en que el número de muertes ha aumentado. El año pasado murieron 520 manatíes, de los cuales 104 fueron atropellados por embarcaciones, un nuevo récord. El año anterior murieron 405. Una cifra récord de 828 muertes se registró en el 2013.

La población de manatíes de la Florida, que se desplaza al interior de la península durante los meses más fríos del invierno, sufrió durante mucho tiempo a manos de los cazadores, que los buscaban por su carne y piel, pero casi desapareció a medida que la Florida se fue urbanizando. Cuando se realizó el primer conteo aéreo en 1991, los observadores sólo encontraron unos 1,300 manatíes.

Gracias a los esfuerzos del gobierno estatal y los conservacionistas, como el establecimiento de zonas acuáticas para protegerlos, la población de manatíes aumentó en más de 500 por ciento, lo que llevó a que el año pasado el Servicio de la Flora y la Fauna de Estados Unidos anunciara planes de pasar a los manatíes de la lista de animales en peligro de extinción a la lista de animales amenazados.

“Los conteos relativamente altos que hemos visto durante los últimos tres años subrayan la importancia de un hábitat de aguas cálidas para los manatíes en la Florida”, dijo en un comunicado el biólogo Gil McRae, director del Instituto de Investigaciones de la Flora y la Fauna de la Florida. “La FWC continuará colaborando diligentemente con nuestros muchos aliados para asegurar la viabilidad a largo plazo de estos hábitats y el bienestar de la población de manatíes”.

Pero Tripp dijo que con tantos manatíes congregados alrededor de las plantas eléctricas —seis de los 17 hábitats de invierno de los manatíes son plantas eléctricas— la necesidad de preservar su hábitat natural en los manantiales de aguas cálidas del estado disminuye. Además, a los manatíes que invernan cerca de las plantas eléctricas también les va peor durante los frentes fríos, que a veces resultan fatales. Un fuerte frente frío en el 2010 causó la muerte de unos 500 manatíes.

“En condiciones ideales tendríamos a los manatíes en lugares completamente naturales, que están protegidos para su beneficio”, dijo. “La comunidad de protección de la naturaleza no tiene control sobre cómo la Florida genera electricidad, o sobre si existe una alternativa más barata, o si las plantas cierran… No hay una verdadera razón para pensar que esas plantas van a existir eternamente”.

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