Sur de la Florida

Durante suntuosa cena famoso chef envía mensaje de apoyo a derechos de los inmigrantes

Durante una cena de homenaje en su honor el afamado chef José Andrés abrió su chaqueta y enseñó debajo una camiseta negra con un sencillo mensaje: “Soy un inmigrante”.Matias J. Ocner-Miami Herald
Durante una cena de homenaje en su honor el afamado chef José Andrés abrió su chaqueta y enseñó debajo una camiseta negra con un sencillo mensaje: “Soy un inmigrante”.Matias J. Ocner-Miami Herald

Durante una suntuosa cena de homenaje en su honor, y en pleno escenario, el afamado chef José Andrés abrió su chaqueta y enseñó debajo una camiseta negra con un sencillo mensaje: “Soy un inmigrante”.

Los casi 400 invitados de etiqueta en el evento South Beach Wine & Food Festival que se celebra anualmente para recaudar fondos para la Escuela de Hotelería y Turismo de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) se pusieron de pie y aplaudieron tan estruendosamente que Andrés tuvo que parar su discurso durante varios minutos.

“El sueño americano del siglo XXI es que Estados Unidos sea un país donde se incluya, no se excluja a nadie”, le dijo a la multitud Andrés, inmigrante español que se convirtió en ciudadano norteamericano hace tres años, mientras argumentaba que se debía proteger a los inmigrantes. “Soy un inmigrante y me siento orgulloso de serlo. Juntos, podemos lograr que este estupendo país donde vivimos vaya hacia adelante”.


Era una noche en que varios chefs famosos — Andrew Zimmern, Michael Voltaggio, asistentes de Emeril Lagasse — honraron a uno de sus miembros en la colaboración para preparar unos platos suculentos y exclusivos a un costo de $500 el boleto en el Loews Miami Beach Hotel, con Emilio y Gloria Estefan entre el público. El maestro de ceremonias fue el chef Anthony Bourdain, autor de varios libros, y anfitrión del popular programa de televisión No Reservations.

Andrés, sin embargo, no utilizó el escenario para hablar de Bazaar Mar, su nuevo restaurante en Brickell, ni sobre los muchos trabajos de caridad que hace, como ofrecerle comida a niños pobres de Washington D.C. durante el verano.


Lo que hizo fue aprovechar la oportunidad para enviar su mensaje de apoyo a los derechos de los inmigrantes. Una postura que lo enfrenta al mensaje en contra de los inmigrantee que parece postular parte de Donald Trump, el candidato y luego el presidente, y Trump el magnate.

Andrés rompió un acuerdo del 2015 para inaugurar un restaurante en el Trump Hotel de Washington D.C. como respuesta a los comentarios de Trump sobre construir un muro y haber usado términos despectivos como violadores y asesinos para describir a los inmigrantes mexicanos. Trump devolvió el golpe y presentó una condena por $10 millones.

Andrés, a quien el presidente Barack Obama le otorgó en el 2015 una medalla de National Humanities, cerró cinco de sus restaurantes en Washington D.C. durante el llamado Día sin Inmigrantes en solidaridad con el movimiento. Su postura ha entusiasmado a otros miembros de la comunidad gastronómica, como el propio Bourdain.


“Es el primer chef en toda la historia que es demandado por un presidente en ejercicio. Es mi héroe”, le dijo Bourdain a la multitud reunida, lo que sentó el tono para una noche de cocina llena de afirmaciones políticas.

También Bourdain ha criticado la posición de Trump en lo que se refiere a la inmigración, sobre todo si se tiene encuenta, según dijo, que son los inmigrantes de diversos estatus legales quienes “hacen el trabajo” en las cocinas de restaurantes de todas partes del país. El hecho de que Andrés respalda sus palabras con los muchos restaurantes que tiene, dijo Bourdain, le añade algo extra al poder de su voz.

“Yo no tengo nada que perder por tomar una postura así. No tengo un imperio de restaurantes. El presidente no me va a demandar por $10 millones”, dijo Bourdain. “Sin embargo, José arriesga todo por tomar una posición de principios como esta. Y creo que merece toda nuestra admiración por ello”.

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