Sur de la Florida

Fallece en Miami destacado director de orquesta y pianista cubano

El maestro Alfredo Munar fue director musical durante varios años de la Sociedad Pro Arte Grateli.
El maestro Alfredo Munar fue director musical durante varios años de la Sociedad Pro Arte Grateli. el Nuevo Herald

El destacado director de orquesta cubano Alfredo Munar falleció el domingo en el Aventura Hospital del Sur de la Florida, víctima de una neumonía. Tenía 87 años.

“Murió tranquilo. Y estoy segura de que ahora está organizando un fabuloso concierto en el cielo, como solo él sabía hacer”, dijo su única hija Anam, quien agradece a Dios haber estado junto a su padre en los últimos momentos. “Me siento muy triste. No lo esperaba”.

Munar nació el 8 de febrero de 1930 en la Habana, donde estudió en el famoso conservatorio Carlos Alfredo Peyrellade.

A lo largo de su extensa carrera Munar cultivó todos los géneros musicales desde su posición de director de orquesta, arreglista y pianista.

Como pianista acompañante respaldó a Plácido Domingo, Julio Iglesias y Sara Montiel, por solo citar algunas figuras de renombre que incluye a los bailarines Alicia Alonso, Rudolf Nureyev y Carla Fracci. A larga lista se suman las sopranos cubanas Eglise Gutiérrez y Elizabeth Caballero.

Durante varios años Munar fue director musical de la Sociedad Pro Arte Grateli, para la cual dirigió las zarzuelas Luisa Fernanda, Lola Cruz, Los Gavilanes y las operetas Marina y El conde de Luxemburgo, entre otros títulos. Sin contar los conciertos de música popular.

“Munar era muy riguroso en su trabajo, pero eso no impedía que fuera complaciente con los cantantes. Lo que nos permitía sentirnos muy seguros. Sin dudas, era un gran músico”, dijo la soprano Blanca Varela.

“Su precisión como director era una garantía para los músicos e intérpretes que trabajaban con él”, añadió Orlando González Esteva, del binomio Mara y Orlando, quienes compartieron múltiples espectáculos con Munar.

Por su parte, la cantante y productora Tania Martí recuerda al maestro como “un gran amigo y un excelente músico”.

“Nos conocimos en Nueva York hace 45 años. Y desde entonces mantuvimos una relación musical muy cercana. Era un profesional en todo el sentido de la palabra”, dijo Martí.

“Cuando comenzaba a organizar mis espectáculos, en muchas ocasiones me pregunté si era necesario emplear a una orquesta completa o bastaba con el acompañamiento de Munar”, dijo el director de escena Gonzalo Rodríguez, tras aseverar que el músico llenaba “todo el espacio” con su teclado.

El maestro también estuvo al frente de la Miami Beach Symphony y la Greater Miami Symphony, por espacio de seis años, la Miami Lyric Opera, donde dirigió Marina. Y en el 2010 fue contratado por la Chamber Opera Chicago para reorquestar y dirigir la versión al inglés de la zarzuela cubana María la O, de Ernesto Lecuona.

Entre sus proezas, se destaca la transcripción completa de la música de la zarzuela cubana Cecilia Valdés, de Gonzalo Roig, tomada directamente del disco de la mezzo soprano cubana Marta Pérez, para que ella la interpretara en el Carnegie Hall, en 1962.

Cinco años después dirigió a Pérez en la misma zarzuela en el New York Metropolitan Opera House.

En reconocimiento a su exitosa carrera musical el maestro Alfredo Munar recibió el Arturo Toscanini Musical Award, otorgado por la JFK Library for Minorities, en 1972; la Medalla Gonzalo Roig, de la Sociedad Pro Arte Grateli, en 1981, y la Medalla al Mérito, de la Ciudad de Miami Beach, en 1991. Como arreglista, en el 2001 fue nominado al premio Grammy en la categoría Best Classical Crossover Album, por La música de Ernesto Lecouna (Begui Rec), un álbum interpretado por el pianista Enrique Chía.

“Munar fue uno de los mejores pianistas y arreglistas cubanos con quien he colaborado. Aparte de nuestra pasión por la música, nos unía una gran amistad. Es una gran pérdida”, expresó Chía.

Munar llegó al exilio en 1960. Nunca regresó a la isla.

La misa de recordación se ofrecerá el viernes 3 de marzo a las 7 p.m en St Agatha Catholic Church, 1111 SW 107 Ave.

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