Sur de la Florida

Una buena samaritana encuentra monita desaparecida y se la entrega a su dueña

Zoe, la monita desaparecida que adora comer bananas, está de regreso en su hogar. Cortesía Vanessa Di Gennaro
Zoe, la monita desaparecida que adora comer bananas, está de regreso en su hogar. Cortesía Vanessa Di Gennaro

Zoe, la monita desaparecida que adora comer bananas, está de regreso en su hogar, después que la robaron del patio trasero de la casa de su dueña en Homestead y presuntamente vendieron por $900.

“Estoy pasmada y sin saber qué decir”, dijo la dueña del animal, Vanessa Di Gennaro, el martes por la mañana.

La diminuta mona tití desapareció el pasado viernes cuando Di Gennaro limpiaba su casa móvil, localizada en el 451 SE 8 Street en el Parque Aquarius Mobile Home en Homestead y sacó a Zoe amarrada con una correa.

Di Gennaro dijo que pasó toda la mañana del sábado caminando por el barrio, gritando el nombre de Zoe y silbando.

Entregó volantes con la foto de Zoe donde ofrecía una recompensa de $1,000 y recibió la llamada de una vecina que le dijo que un hombre que vive en una casa del parque tenía a su “bebé”. Cuando fue a investigar, el hombre le dijo que no sabía de qué estaba hablando.


La policía fue a la casa del hombre, Oscar Leiva, de 21 años, para hablar con él sobre la monita. Leiva le dijo a los patrulleros que vio a Zoe en su cocina y que pensó que era una rata y la atrapó. Luego se dio cuenta de que era una mona y la metió en una jaula.

Después se quedó dormido y la monita escapó,

Leiva fue arrestado y acusado de de robo en gran cuantía.

La vecina le dijo la policía que Leiva no perdió a Zoe, sino que la vendió por $900.

Las llamadas llovieron, hasta que una “buena samaritana” le comunicó a Di Gennaro la noticia que estaba esperando con ansias. Había encontrado a Zoe. Alguien estuvo tratando de venderla, pero la mujer reconoció a la monita de las noticias y se puso en contacto con la dueña a través de Facebook.

“Cuando vi la foto, vi que era mi monita, mi bebé”, expresó Di Gennaro.

La policía rescató a Zoe poco después y se la entregó a Di Gennaro. Está bien salvo que un poco más delgada, dijo con felicidad Di Gennaro. La mujer que la encontró es también dueña de un mono, de modo que no quiso aceptar la recompensa.

“En los últimos días he vivido lo peor y lo mejor de la humanidad”, dijo Di Gennaro. “Y en el mundo hay más gente buena que mala”.

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