Sur de la Florida

Tras culpar al alcohol por parte de los delitos, Miami Beach podría limitar cantidad de licorerías

Udit Kulshrestha- Bloomberg
Udit Kulshrestha- Bloomberg

Con el objetivo de reducir los delitos y las borracheras, Miami Beach podría crear una nueva restricción que evitaría que nuevas licorerías abran dentro de una distancia de 1,500 pies de distancia una de otra, algo que limitaría de forma notable el número de tiendas que trabajarían en una de las zonas comerciales más congestionadas de la ciudad.

La ordenanza propuesta, que se someterá a una votación preliminar en la reunión del miércoles de la Comisión de Miami Beach, no crea una excepción para los negocios que en la actualidad funcionan. Sin embargo, el departamento de planificación de la ciudad, uno de los patrocinadores de la ordenanza, le dijo al Miami Herald que se añadirán más detalles para así proteger a las licorerías existentes.

“La idea no es sacar del negocio a los comercios que llevan años funcionando”, dijo la comisionada Joy Malakoff.

Según la propuesta, el cambio evitaría que las tiendas abran en una misma cuadra. Durante largo tiempo, la policía, los comisionados y los negocios han culpado al alcohol de que el distrito de entretenimiento de South Beach resulte difícil de patrullar, sea peligroso y poco amistoso con las familias.

En la actualidad, las licorerías tienen que estar por lo menos a 300 pies de distancia una de otra.

A algunas tiendas en Washington y Collins, por ejemplo, que están a menos de 1,500 pies de distancia se les permitirá seguir funcionando como hasta ahora. Si la ordenanza se aprueba de la forma en que está escrita, no habrá variantes en esta regulación.

La Comisión de Miami Beach ha discutido con anterioridad varias veces cómo limitar la venta de alcohol, un aspecto que en ocasiones choca y contradice la popular imagen que se tiene de Miami Beach como importante zona turística.

El año pasado, los comisionados votaron a favor de prohibir la venta de alcohol antes de las 10 a.m. para de este modo evitar que los desamparados se emborrachen desde horas tempranas del día. El alcalde Philip Levine quería que la última hora que se vendiera alcohol se cambiara de las 5 a.m. a las 2 a.m. en Ocean Drive, pero la medida no prosperó el año pasado. Otra propuesta de Levine para prohibir la venta de bebidas alcohólicas después de las 2 a.m. en los cafés al aire libre se aprobó en el 2015.

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