Sur de la Florida

Fallece el escultor cubano Marc Andries Smit

Marc Andries Smit en su estudio, trabaja en una escultura –Domino–en esta imagen de 1997.
Marc Andries Smit en su estudio, trabaja en una escultura –Domino–en esta imagen de 1997. archivo de el Nuevo Herald

Marc Andries Smit tenía su futuro asegurado como hombre de negocios, trabajando con su padre, un aviador, en la industria siderúrgica. Pero este estudiante de arqueología, arte e historia, nacido en Cuba, tenía otros objetivos.

De modo que, a los 41 años, en 1995, Smit cambió su oficina por el martillo y el cincel, y alcanzó el éxito como escultor durante los siguientes 21 años de su vida. El único vestigio que persistió de su profesión anterior fue lo impecable de su vestimenta, siempre de cuello y corbata.

“Yo puedo ser bohemio hasta cierto punto, pero también tengo una responsabilidad muy seria”, dijo al Nuevo Herald en 1995, cuatro meses después de haber empezado su nueva carrera artística. “Me ha sido dado el talento para hacer algo, y lo voy a hacer”.

Y así lo hizo. Entre las obras públicas de Smit en la localidad se encuentra un busto de bronce del poeta y orador cubano José Martí en la Plaza de la Libertad de Coral Gables, un parquecito dedicado al centenario de Martí en cuya construcción él colaboró; el monumento al Padre Félix Varela en la Biblioteca Regional de West Dade en Coral Way; el memorial en bronce al profesor Richard Hausler en la Escuela de Derecho de la Universidad de Miami; y el bajorrelieve de la Diáspora en el Instituto San Carlos de Cayo Hueso.

Otras de sus obras incluyeron piezas internacionales como la escultura Corpus Christi, dedicada al Papa Juan Pablo II, y Flor de Azahar, para la reina Beatriz de los Países bajos.

Smit murió el 22 de enero a los 62 años, a causa de complicaciones de un ataque cardíaco. El lunes, Futurama 1673 Galleries en La Pequeña Habana rindió tributo a Smit con la inauguración de una exposición de sus obras que tendrá un mes de duración.

Smit nació el 7 de octubre de 1954 en La Habana, de ascendencia cubana y holandesa. “Yo heredé la forma rigurosa de pensar de los holandeses, su pasión por los detalles, pero al mismo tiempo, y con la misma fuerza, me siento profundamente cubano”, dijo al Nuevo Herald en 1997.

Nacido con una deformidad en una mano y una pierna, Smit usaba equipos prostéticos y alcanzó tal habilidad en su uso que su hermana menor, Regina Smit-Sio, olvidó hace mucho tiempo cuál lado de su cuerpo estaba afectado.

“Debido a la deformidad de su mano, nuestros padres le daban plastilina cuando era pequeñito para que él ejercitara los músculos de sus manos”, dijo Smit-Sio. Se esperaba de él que hiciera las mismas tareas que sus hermanos y hermanas. “Nadie se daba cuenta de que él tenía deformidades, y, de la manera en que lo criaron, eso no era un problema”. ¿Cuál resultó ser la diferencia? “El tenía una habilidad innata para la escultura”.

Para cuando Smit tenía 12 años, en 1966, cinco años después de haber salido de Cuba con sus padres en 1961, sus talentos habían sido reconocidos por la Universidad de Miami. La escuela aceptó a Smit en su Centro Adulto para las Artes y la Cultura Cubana, donde hizo su aprendizaje con escultores y artistas cubanos, entre ellos Juan López Conde, ex profesor de arte de la Academia de San Alejandro en La Habana.

Smit creó el busto a Martí como un regalo a la ciudad, al mismo tiempo que ayudaba a la construcción de un parquecito con la ayuda de otros exiliados, frente al histórico Club de Mujeres de Coral Gables (que fuera originalmente la primera biblioteca de la ciudad en el 1001 E. Ponce de León Boulevard). La Plaza de la Libertad está en el cruce de las calles Santillane Avenue, Galiano Street y Ponce de León Boulevard en el extremo norte de Coral Gables.

“Uno de mis proyectos más importantes es hacer un monumento a Martí en Coral Gables”, dijo Smit en 1997, dos años después de empezado el frustrante proceso. El concibió el busto de bronce y el parque – con su pirámide masónica y sus seis palmeras que representaban las seis provincias originales de Cuba – como “la unión de dos grandes culturas en una ciudad”. El concibió por primera vez la Plaza de la Libertad en 1995, el centenario de la muerte de Martí.

A Smit lo sobreviven su esposa, Astrid Castedo Smit, su hermana Regina Smit-Sio, y su hermano Richard Smit. Una celebración de la obra de Smit servirá de base a una exposición de un mes de duración en Futurama, 1637 SW 8 St., Miami, durante todo marzo. El horario es de 10 a.m. a 6 p.m. Llame al 305-407-1677.

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