Sur de la Florida

Pacientes sordos pueden demandar a Baptist Health por discriminación

Cheylla Silva (centro), con su pareja, Byron Mena, y su hija Lily Mena, ganaron el derecho de demandar a Baptist Health por discriminación.
Cheylla Silva (centro), con su pareja, Byron Mena, y su hija Lily Mena, ganaron el derecho de demandar a Baptist Health por discriminación. Miami Herald

Dos pacientes sordos de Miami ganaron el derecho a demandar a Baptist Health South Florida por discriminación después que un tribunal federal de apelaciones echó atrás la decisión de un tribunal inferior de descartar el caso y emitió un fallo que, según los activistas, establece claramente la responsabilidad de todos los hospitales de asegurar una “comunicación efectiva” con los pacientes sordos.

Los pacientes, Cheylla Silva y John Paul Jebian, presentaron una demanda en el 2014 sobre la base de la la Ley de Protección de Discapacitados (ADA), cuando les dijeron que tanto el Baptist Hospital Miami como el South Miami Hospital —ambos propiedad de Baptist Health— se habían negado a usar intérpretes del lenguaje de señas (ASL).

Los hospitales usaron notas escritas a mano, familiares que hacían las veces de intérpretes y un sistema de video para comunicarse con Silva y Jebian en repetidas visitas, según la demanda. Pero el sistema de video a menudo no funcionaba, dijeron Silva y Jebian, y para las personas que se comunican usando el sistema ASL, que tiene una estructura diferente del inglés, los familiares que hacían las veces de intérpretes y las notas escritas a mano no eran una comunicación adecuada.

Los hospitales usaron intérpretes en persona durante algunas visitas. Pero hasta que el Tribunal de Apelaciones del 11no Distrito emitiera su opinión esta semana, no estaba claro cuáles eran los requisitos que tenía que cumplir un hospital sobre la base de la ley ADA para asegurar que los pacientes sordos tengan la misma oportunidad que los demás paciente de participar en las decisiones de su atención médica, dijo Matthew Dietz, abogado del Disability Independence Group , organización sin fines de lucro que aboga por los discapacitados y quien representó a Silva y Jebian.

“Ningún tribunal ha entrado en detalles específicos sobre la necesidad de un hospital de ofrecer medios de comunicación efectivos” para los pacientes sordos, dijo Dietz. “Básicamente, dijeron que una persona sorda tiene derecho a una participación igualitaria por medio de la comunicación efectiva”.

Dori Álvarez, directora de mercadotecnia de Baptist Health, envió un comunicado por escrito en que expresa que el sistema hospitalario está comprometido a asegurar que sus pacientes sordos tengan las herramientas necesarias para comunicarse con médicos y enfermeros.

“Nosotros cumplimos o superamos todos los requisitos para tratar a los pacientes con necesidades especiales, incluidos los sordos o que tengan problemas de audición, y trabajamos continuamente con los pacientes y sus familiares para llevar a cabo mejoras”, dijo Alvarez en el comunicado.

El fallo envía el caso de regreso al tribunal federal de distrito en Miami para los trámites siguientes, lo cual podría significar un juicio con jurado o un acuerdo extrajudicial.

La opinión no establece que un paciente sordo tenga derecho a un intérprete en persona en cada una de sus visitas, aunque lo soliciten. En su lugar, el hospital tiene derecho a decidir, tras consultar con el paciente, qué tipo de método o herramienta de comunicación debe usar.

Pero, sea cual sea la herramienta o método de comunicación que el hospital decida ofrecer, el hospital tiene que asegurar que sea efectiva, un estándar que pudiera cambiar en dependencia del contexto de la atención al paciente y de las herramientas disponibles.

Dietz dijo que un sistema de interpretación por video como el que usa el Baptist Health podría ser efectivo en un centro de atención ambulatoria, donde un paciente se vea personalmente con un médico o enfermero. Pero, añadió, “tiene que funcionar, y tiene que estar en las circunstancias apropiadas para que brinde una comunicación efectiva. Una persona no tendría la misma oportunidad de participar usando un sistema de video en algo como, digamos, un parto”.

En la demanda, Silva afirmó que con frecuencia se veía obligada a comunicarse con médicos y enfermeros por medio de notas o familiares, a pesar de que muchas veces no entendía o no podía leer lo que escribía el médico. Además, a Silva se le pidió que firmara documentos que, según ella, no entendía.

Daniel Chang: 305-376-2012, @dchangmiami

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