Sur de la Florida

Wenski pide que Ley de Ajuste Cubano sea para todos los inmigrantes

Miembros del panel discuten el miércoles sobre la reforma migratoria durante un encuentro en la Universidad Internacional de la Florida.
Miembros del panel discuten el miércoles sobre la reforma migratoria durante un encuentro en la Universidad Internacional de la Florida. el Nuevo Herald

La Ley de Ajuste Cubano debería servir como ejemplo para la reforma migratoria integral en Estados Unidos, dijo el Arzobispo de Miami, Thomas Wenski, el miércoles durante una conferencia sobre política migratoria en la Universidad Internacional de la Florida (FIU).

“Yo creo que la Ley de Ajuste Cubano debe ser un modelo sobre cómo debemos tratar a los inmigrantes”, dijo Wenski durante su intervención en un panel sobre la reforma migratoria organizado por el Instituto de Investigaciones Cubanas y el Centro para las Humanidades en un Entorno Urbano.

La declaración de Wenski fundamentada en el vínculo de la Ley de Ajuste Cubano con una posible reforma migratoria fue el momento más sobresaliente de la conferencia Perspectivas Múltiples sobre la Reforma Migratoria. Lo que dijo Wenski atrajo la atención del público, porque resultó ser una interpretación muy distinta al comentario convencional sobre la Ley de Ajuste Cubano.

Quienes se oponen a la ley han exigido su derogación, en parte, porque proporciona un tratamiento preferencial para los inmigrantes cubanos, que pueden solicitar residencia permanente al año y un día después de ser admitidos; aún si llegan sin una visa. Lo que propuso Wenski es que el Congreso siga el ejemplo de la Ley de Ajuste Cubano cuando decida debatir y aprobar una reforma migratoria, para que así los inmigrantes de todos los países puedan obtener residencia de la misma manera que los cubanos.

“Los cubanos han sido el grupo de inmigrantes más exitoso en la historia de Estados Unidos”, señaló Wenski. “Una de la razones de su éxito, aparte de su propio talento, es debido a la existencia de la Ley de Ajuste Cubano, bajo la cual pueden obtener su residencia legal al año de estar aquí; y cinco años años más tarde, la ciudadanía”.

Por ende, apuntó Wenski, Estados Unidos debería aplicar las lecciones de la Ley de Ajuste Cubano y extender el mismo tratamiento a otros inmigrantes.

“El asunto no debe ser tratar a los cubanos tan mal como al resto de los inmigrantes”, señalo Wenski. “Nuestro argumento debe ser que debemos tratar a los demás tan bien como se hace con los cubanos, porque la Ley de Ajuste funciona; y si ocurre así con los cubanos, entonces funcionará también para los demás”.

Al referirse específicamente a la reforma migratoria, Wenski indicó que la acción ejecutiva del presidente Barack Obama es una buena medida temporal para algunos inmigrantes, pero no es la solución permanente que necesita Estados Unidos para arreglar el sistema migratorio.

Wenski afirmó que esto requiere que el Congreso apruebe una ley migratoria integral que otorgue un camino a la ciudadanía para los 11 millones de indocumentados que se estima viven en el país. La acción ejecutiva de Obama solo beneficiaría a unos cuatro millones de indocumentados que tengan hijos estadounidenses o residentes, con indultos contra la deportación renovables cada tres años sin acceso a residencia o ciudadanía. La propuesta esta suspendida debido al fallo de un juez federal en Texas que encontró que el Presidente se había excedido en su autoridad con el plan migratorio.

También dijo el prelado que una reforma migratoria debe favorecer la reunificación familiar e incluir un programa para trabajadores extranjeros.

Otra panelista fue la periodista y columnista Helen Aguirre Ferré que advirtió que si no se aprueba una reforma migratoria para el 2016, año de elección presidencial, el país quedará más polarizado.

“En el 2016, si esto no es un asunto resuelto, va a dividir más al país”, dijo Aguirre Ferré.

Por su parte, la abogada de inmigración Dahlia Walker-Huntington, puntualizó que la reforma migratoria no debe obligar a los indocumentados a esperar muchos años para obtener residencia y ciudadanía. Por ejemplo, el proyecto de ley sobre reforma migratoria que aprobó el Senado en el 2013 obligaba a los indocumentados a esperar 10 años para pedir residencia y 13 años para solicitar ciudadanía.

La última panelista fue Gepsie Metellus, directora ejecutiva del grupo Sant La Centro Comunitario Haitiano, quien dijo que la reforma migratoria sigue siendo un asunto de interés nacional.

“Claramente —expresó Metellus— la inmigración sigue siendo de interés nacional, de interés económico, de interés para nuestro prestigio en el mundo y nuestra autoridad moral”.

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