Sur de la Florida

Familia de autista presenta demanda contra cinco policías y la ciudad de North Miami

Arnaldo Ríos y su cuidador Charles Kinsey, antes de ser herido por un policía de North Miami.
Arnaldo Ríos y su cuidador Charles Kinsey, antes de ser herido por un policía de North Miami. Cortesía / Hilton Napoleon

Arnaldo Ríos, un hombre de 27 años con un IQ de 40 que sufre de autismo severo, pasó 20 minutos esposado en el suelo luego de que un agente de policía disparó e hirió de bala a su cuidador, quien no estaba armado. Todavía esposado, Ríos fue puesto en el asiento trasero de un carro policial por alrededor de dos horas más.

El cuidador de Ríos fue herido de bala por la policía mientras yacía de espaldas con los brazos levantados, con su paciente sentado junto a él en medio de la calle jugando con un camioncito de juguete lustroso. El agente dijo que él creyó que el juguete era una pistola, y que en realidad estaba apuntándole a Ríos, pero que erró el tiro.

En una demanda presentada el lunes ante los tribunales federales, la familia de Ríos alega que un transeúnte que estaba cerca del vehículo policial donde se había encerrado a Ríos escuchó “sonidos bestiales y chillidos” que salían de su interior.

Luego, de acuerdo con la demanda, Ríos, cuyas habilidades de comunicación se reducen básicamente a decir “Sí”, a repetir lo que otros dicen y a repetir citas de sus películas favoritas, fue llevado a la estación de policía de North Miami. Allí estuvo sentado durante otros cuatro minutos con las manos esposadas a su espalda mientras un agente lo interrogaba.

Su familia dijo que la policía no permitió que nadie acompañara a Ríos durante la entrevista. Un video obtenido por el Miami Herald muestra a Ríos respondiendo a las preguntas en una voz de tono muy alto que según sus familiares él usa solamente cuando está estresado. Claramente confundido, Ríos respondió “sí” a casi todas las preguntas.

El lunes, casi un año después de que videos del incidente filmados en teléfonos celulares se convirtieran en foco de indignación y llegaran a los titulares internacionales, Ríos y su familia presentaron una demanda judicial de derechos civiles en contra de la Ciudad de North Miami y los cinco agentes de policía que interactuaron con el autista esa tarde y esa noche de julio del 2016.

La demanda alega que la policía infligió intencionalmente dolor y sufrimiento a Ríos, y que él fue encarcelado bajo premisas falsas. Además, alega que Ríos fue asaltado y golpeado, que se limitó su movimiento y que la policía conspiró para encarcelar y arrestar a Ríos bajo premisas falsas.

Entre los argumentos planteados en la demanda está que, 85 segundos más tarde de que un agente dijera en una radio de la policía que “el objeto parecía ser un juguete”, y 35 segundos después de que el hecho fuera confirmado visualmente, “el agente Jonathan Aledda apoyó su carabina semiautomática Colt M4 en la capota de un vehículo apuntándola a Arnaldo Ríos-Soto con la intención de matarlo y disparó tres descargas con su rifle”.

Matthew Dietz, abogado de la familia de Ríos, dijo que su cliente había sido "tratado como si fuera un animal. Lo encerraron en la parte trasera del carro como si fuera un perro. Ellos no tenían derecho legal alguno a detenerlo".

El 18 de julio del 2016, Ríos agarró su camioncito plateado de juguete y se escapó de un hogar de North Miami donde se da tratamiento a los discapacitados mentales, llamado MACtown. Luego se sentó en el medio de la calle. El terapeuta del comportamiento Charles Kinsey, cuidador a cargo de Ríos, salió corriendo en pos de él.

Pero una mujer que pasaba en un auto justo cuando Ríos se sentaba en la calle desató una cadena de sucesos que conduciría a que se disparara e hiriera a Kinsey, a un escándalo a nivel nacional, a la transferencia de Ríos a una instalación en el norte de la Florida, y a que la fiscalía estatal encausara al agente de la policía de North Miami que disparó a Kinsey de intento de homicidio culposo y de negligencia culpable.

La demanda de la familia Ríos alega que, después del tiroteo, y luego de determinar que ni Kinsey ni Ríos estaban armados, se dijo a la policía que los arrestaran y que les apuntaran con sus armas de fuego. “El agente [Kevin] Warren puso a Arnaldo Ríos-Soto en el suelo, esposó a Arnaldo Ríos-Soto, registró y cacheó todo su cuerpo y lo arrestó”, alega la demanda.

La misma afirma que el detective Michael Gaudio dijo a Bower que Ríos estaba bajo custodia protectora. El video del interrogatorio de Ríos por Gaudio muestra al detective al presentarse a sí mismo a Ríos en una celda de entrevista. Luego el detective pasa cuatro minutos haciendo preguntas que casi siempre son respondidas con un “sí”.

Cuando Gaudio preguntó a Ríos si se sentía mal, cuál era su nombre y qué edad tenía, el autista respondió "sí".

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