Sur de la Florida

Senado estatal vota contra relaciones diplomáticas con Cuba

La senadora Anitere Flores, republicana de Miami, pidió el martes a sus colegas del Senado estatal que se le unieran para oponerse a la reciente decisión del presidente Barack Obama de abrir las relaciones diplomáticas con Cuba.
La senadora Anitere Flores, republicana de Miami, pidió el martes a sus colegas del Senado estatal que se le unieran para oponerse a la reciente decisión del presidente Barack Obama de abrir las relaciones diplomáticas con Cuba. Miami Herald

En un apasionado discurso, la senadora Anitere Flores, republicana de Miami, pidió el martes a sus colegas del Senado que se le unieran para oponerse a la reciente decisión del presidente Barack Obama de abrir las relaciones diplomáticas con Cuba.

Todos los senadores estuvieron de acuerdo, excepto uno.

La medida, que también trata de disuadir al gobierno federal de que permita un consulado cubano en la Florida, es en gran medida simbólica pero envía un importante mensaje a la administración de Obama en la mente de los miembros cubanoamericanos del Senado estatal.

“Muchos de mis amigos y colegas han preguntado por qué esto es tan importante para nosotros”, comenzó Flores al tomar la palabra ante el pleno del Senado para contar la historia de cómo su madre había huido de la isla comunista cuando era niña.

Ella habló sobre los “cientos de miles que languidecen en la cárcel cada día por haberse atrevido a alzarse y decir algo”. Y mostró fotografías de las Damas de Blanco, las esposas y familiares de disidentes cubanos encarcelados que llevan a cabo protestas en La Habana con regularidad.

“Las escupen, las apalean, las acosan”, rugió Flores.

Flores afirmó que la decisión de la administración de Obama de aflojar las restricciones de viajes a Cuba permitiría a los visitantes estadounidenses “tenerlo todo”, mientras los habitantes de Cuba continuarían sufriendo.

“Yo sé que ustedes han visto fotos de las hermosas playas a los que los turistas pueden ir”, dijo. “Nadie que sea un ciudadano cubano puede ir a esos lugares”.

Su llamado de apoyo tuvo eco en el senador Miguel Díaz de la Portilla, republicano de Miami que dijo que miembros de su familia habían sido encarcelados y muertos por hablar en contra del gobierno.

Díaz de la Portilla dijo que la nueva política hacia Cuba “no haría nada más que asegurar que el régimen [de Castro] continúe en el poder”.

“Pensar que por medio de gastar dinero estadounidense, de modo que los estadounidenses puedan comprar tabacos cubanos y ron cubanos, y hospedarse en hoteles en terrenos robados, que estos dos octogenarios obstinados y sus cómplices van a cambiar nada es, en el mejor de los casos, una ingenuidad”, dijo.

El senador René García, republicano de Hialeah, urgió a sus colegas a “enviar a la administración el mensaje de que entendemos la grave situación y los problemas que enfrentan [los cubanos], y que tenemos que seguir presionando al régimen de Castro para que se abra y se haga transparente”.

La medida fue aprobada en un voto a viva voz, y el presidente del Senado Andy Gardiner, republicano de Orlando, dijo que se sentía orgulloso de estar del lado de la Delegacion Legislativa de Miami-Dade.

Solamente un senador se opuso a la propuesta.

La líder demócrata del Senado Arthenia Joyner, demócrata de Tampa, dijo que ella entendía “la pasión y el dolor” de los senadores cubanoamericanos. Pero defendió “los pasos históricos dados por Obama para trazar un nuevo curso” en Cuba.

“Yo sé en lo profundo de mi corazón que no hubo nada malicioso en la promulgación de esta política por parte de la administración de Obama, y sé que echar esto adelante es un esfuerzo para traer la libertad a la nación cubana”, dijo Joyner.

Una propuesta similar, auspiciada por los representantes republicanos Manny Díaz Jr. y Jeanette Núñez, está lista para ser llevada a votación en la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos.

Hasta el momento, la versión de la Cámara no ha ganado el apoyo de un solo demócrata. Pero Núñez tiene la esperanza de que eso cambie.

“Esto no es para nosotros un debate partidista”, dijo. “Nosotros no vamos a denigrar al Presidente. Vamos a atenernos a la política”.

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